No hay mucho que pueda decir acerca de esta short storie.
Llegó a ser súper cute y empalagosa pero personalmente me gustó el personaje de Dylan, me pareció hermosa esta representación de la población sordomuda, eso de que una mirada dice más que mil palabras, es algo que representa a esas personas que no se comunican con palabras, y lo hacen más bien con gestos y sentimientos que se ven a través de las miradas. Algo lindo.
Bethanny por otro lado es una mujer que busca superar su pasado con una madre que solía degradarla y humillarla cuando vivían juntas y Dylan influye en que ella logre cumplir su objetivo.
No sé cómo poder juzgar un relato tan corto como este, porque el simple hecho de ser tan corto no me da forma de analizarlo, ni me dan ganas de ponerme en la tarea de hacerlo, pero diría que es una buena historia para ir de paso, nada compleja, se puede leer en un ratito, no más de treinta minutos.
El hecho de que sea una historia que maneje el tema de las personas con discapacidades auditivas la convierte en una historia poco común porque no suelo escuchar acerca de historias con personajes con discapacidades auditivas, una idea muy original pero que tal vez se pudo haber desarrollado de una mejor manera, y se hubiera aprovechado más.