«La Guardiana vio cumplido el anhelode Las Argüenderas cuando las madresy los padres, y lashermanas y hermanos, ysus amistades, las veían dentro deljardín,vivas, sonrientes. Sentían esa dicha quela justicia no les había podido dar.»
Se dice a menudo que «el futuro está escrito» como si eso robara toda la esperanza, pero es en la escritura donde se juega la imaginación subversiva de lo posible y la memoria indómita de lo que está al borde del olvido. ¿Y si, para los seres que el presente desprecia y mengua, el porvenir fuera el tiempo de la rebeldía y la comunidad?
En los doce cuentos que componen Soñarán en el jardín, Gabriela Damián Miravete despoja la fantasía, el horror y la ficción especulativa del manto fúnebre de lo irreversible en una serie de ventanas a lo inesperado y asombroso. Y lo hace con una inteligencia insubordinada y un oficio artesano del arte de contar. Sus narradoras son, como ella, mujeres autónomas que confabulan para ingeniar máquinas y conjuros de libertad de cara a los páramos de la catástrofe.
Las flores y los gatos, el agua y la montaña, deshacen con palabras indóciles la promesa de apocalipsis que intenta conquistar nuestro mañana y ocupan el lugar de los congéneres, en un mundo compartido y horizontal en el que los seres humanos no son la cumbre de ninguna evolución
Gabriela Damián Miravete es una escritora, editora, guionista y locutora. También se ha dedicado al periodismo cultural en los ámbitos literario y cinematográfico y ha colaborado en publicaciones tales como Letras Libres, Lee+, Cine Premiere y Confabulario.
Gabriela nació en la Ciudad de México en 1979. Estudió Comunicación y Educación en la Universidad Autónoma de Barcelona y Creación Literaria en la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México. Su trabajo literario ha sido reconocido en México y Estados Unidos. La Tradición de Judas, álbum de cuentos para niños, ilustrado por Cecilia Varela, recibió el Premio de Cuento en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de la Ciudad de México (FILIJ) y fue editado en 2007 por CONACULTA. En 2010 ganó la beca Jóvenes Creadores del FONCA, en la especialidad de narrativa, con la que escribió el libro de cuentos aún inédito Pequeños naipes de ópalo. En 2012 fue finalista en el World Fantasy Award con el cuento “Future Nereid”, que fue antologado por Chris Brown y Eduardo Jiménez Mayo en Three Messages and a Warning, libro editado por Small Beer Press. Sus ensayos y cuentos han sido traducidos al inglés y portugués.
No me parece nada fácil hacer un retrato de la violencia contra las mujeres en el México (en el mundo) actual y a la vez plantear un futuro optimista y Gabriela Damián lo consigue.
Este cuento es letal porque desafía claramente a hacer algo al respecto. No es la primera vez que lo leo y vuelvo a llorar.
No solo es una muestra de la excelente ciencia ficción [toda la construcción teórica del jardín, perfectamente factible y justificada, con sus respectivas tergiversaciones que responden a la necesidad material de recursos para mantenerlo] que ya escriben las mujeres mexicanas, sino que explícitamente confronta la realidad horrible de que no tenían que haberse ejecutado esos feminicidios (arrancándole la vida a esas mujeres, que merecían vivirla dignamente, como todas las personas) para que aprendiéramos la lección: el coraje de la Guardiana para explicarlo me resulta catártico porque es tal cual haberlo entendido todo.
Es la teoría crítica (Adorno) aplicada literariamente y la poética del espacio hipotético con el proyecto de hacerlas soñar —a las reconstrucciones de los recuerdos de esas mujeres reales— con la vida que efectivamente interrumpieron.
Una de mis partes favoritas también es la comunidad que construyen Las Argüenderas... de lo más doloroso e inspirador. Otro elemento de interés para mí es la instancia narrativa; creo que no es común relatar historias enunciándolas en futuro simple y me parece que funciona muy bien.
Así como me rompe a llorar, me recuerda claramente que algo se puede y se tiene que hacer para cambiar las cosas.
Je dois avouer que je suis ressorti un peu mitigé de la lecture de ce recueil, en grande partie parce que mes attentes ne collaient pas forcément à la réalité. Pour autant, il y a des choses vraiment intéressantes dans ce livre. ⠀ Déjà, j’ai beaucoup aimé l’écriture de l’autrice que j’ai trouvé vraiment très efficace. Certaines nouvelles étaient un peu plus poétiques que d’autres et je ne suis pas forcément très sensible à ça, mais je dirais quand même que la plume de l’autrice est vraiment un point à mettre en avant dans ce recueil. ⠀ Bon, je dis que je suis mitigé mais il y a quand même certaines nouvelles qui m’ont vraiment beaucoup plu. Je pense notamment à La musique et les pétales qui ouvre le recueil et qui est vraiment très puissante, malgré des thématiques compliquées (traitées avec beaucoup de douceur ici). ⠀ La plus grosse réussite du livre pour moi est la nouvelle qui donne son nom au recueil qui est juste exceptionnelle. Là aussi, pas mal de trigger warnings, mais le message autour des violences faites aux femmes est très puissant, et le concept même de la nouvelle est juste incroyable. ⠀ Au final, une des raisons pour lesquelles j’ai été déçu du recueil est que je n’attendais que des nouvelles dans l’esprit des deux que j’ai mentionnées : des histoires profondément féministes et viscérales. Pour le coup c’est vraiment une question d’attentes sur ce coup là donc ça n’engage que moi. ⠀ En revanche, un autre reproche que j’ai à faire est que beaucoup des nouvelles manquaient un peu de clarté. J’avais souvent du mal à voir où l’autrice voulait en venir et ça m’a quand même pas mal frustré. Sans parler du fait que j’avais parfois l’impression que certaines nouvelles se finissaient là où elles auraient dû commencer. ⠀ Maintenant, c’est un recueil et je trouve toujours difficile d’être convaincu par l’ensemble des nouvelles. Mais très honnêtement, rien que pour les deux nouvelles que j’ai mises en avant, la première et la dernière du recueil donc, je pense que ça vaut le coup d’être découvert. ⠀ Collaboration commerciale non-rémunérée.
My notes are on the collection from Rosarium, not just the 10-page short story that ends the collection. This was on the 2023 Shirley Jackson Awards shortlist for single-author collections.
I feel a little bad that I didn't like this more. I certainly agree with a lot of the sentiments about our sad and broken world. There's elegant writing here, and quite a few stories begin in compelling ways. "Music and Petals":
Tuesday. Every time I go down there I hear the music. I don't want to go. It scares me.
no creo que sean cuentos inolvidables (excepto soñarán) pero son rinconcitos de asombro, de imaginación y de presente y futuro que me recuerdan porque amo la cifi y porque estuve traumada un buen rato. tenía mucho que no leí soñarán y me volvió a romper. también es importante decir que amo a gaby y la forma de imaginar presentes diferentes ya sea en novela (la canción) o en cuentos.
Creo que me atrevería a inventar una etiqueta para clasificar lo que escribe Gaby Damián: cozy spec fic mexicano. Todos estos cuentos especulan desde el cuidado, la ternura, el amor, el optimismo y la esperanza de que existan mejores formas de organizar la sociedad y de que lleguemos a un verdadero entendimiento entre los seres humanos.
Pero no es una esperanza ingenua lo que se expone aquí, sino una esperanza lúcida y también triste, cansada, porque reconoce la presencia de la herida.
Damián escribe sobre esta esperanza con una prosa elegante, delicada, y un oficio cuidadoso y bastante logrado.
Como en todas las antologías, no todos los cuentos me gustaron igual, pero destaco mucho: La sincronía del tacto, que es hermoso. Huir del siglo, que es ameno, divertido y bastante ingenioso. Final de fiesta, que es todo un viaje. Y, por supuesto, el cuento que le da título a la antología, que es fantástico y todo mundo debería leerlo.
Desde el epígrafe sentí un nudo en la garganta. El tipo de ciencia ficción que me gusta, mucho mas cercana a la realidad que la ficción. Qué talento para hablar de lo doloroso pero también hablar de la vida que queda. “El problema es que Marisela había sido ilusa: no era posible recuperarlo todo. De algunas apenas tenían el nombre, una fotografía borrosa. De otras sólo había huesos. De las que habían dejado un amplio testimonio de su paso por el mundo se obtuvieron réplicas holográficas casi perfectas, precisas, pero aun así: la vida es una trama única, un hilo dentro del gran tapiz, y si se rompe, no será el mismo hilo el que lo reemplace. No es posible remendar la carne, la sangre, el aliento, el aprendizaje, los deseos. El futuro.”
Gabriela nos lleva en un viaje donde todo sale mal y al final todo está bien, ya sea por quienes somos o por quienes están o por lo que hacemos o por lo que habitamos o por lo que nos atraviesa. Porque en un mundo lleno de ruptura, siempre queda amar.
Este año he leído más antologías que novelas, por mucho, y debo confesar que sin ser la mejor, Sonarán en el jardín a dejado un hueco en mi corazón. Siendo quizá la tragedia y el terror un tema que atraviesa lo especulativo, y viniendo de leer tantos cuentos entre sombras, Gabriela Damián da luz y trae paz con sus finales. Aquí el fin del mundo, la muerte, el pasado y el tiempo son tan inevitables como siempre, pero no necesitan ser lugares oscuros, tampoco ídilicos, sino que se entienden y aprecían como transitos necesarios del estar vivos, y eso le da a cada historia un tono optimista que conquista al lector. Quizá con más fé en sus personajes de lo que solemos tener en otros humanos. Resalto los tres cuentos que más disfruté: Futura Nereida y Huir del siglo, porque los encontré creativo; Final de fiesta, porque me he visto a mi misma en la protagonista, si el mundo se ha de acabar, ojalá y sea así como a la protagonista. El único relato del que me quejaré es La sincronía del tacto, en particular porque ya estoy cansada de leer en cada antología latinoamericana alguna historia mistificando el consumo de hongos/plantas psicoactivas, ambientadas en la ruralidad (campesina o indígena).
¿Qué permanece de nosotros cuando todo parece perdido? ¿Qué recordarán de mí quienes me han conocido? Dos preguntas que rondaron la lectura de este libro, precioso y preciado. Me dolió, lloré. Respiré fuerte, para recordar que vivo. Simplemente, en los escenarios más oscuros, la esperanza encuentra la manera de florecer. Qué preciados son los vínculos, y qué larga es la pérdida de los afectos. A cada mujer de mi vida; espero que nunca dudes en venir a mi para rodearte con mis brazos.
Un lindo libro de cuentos de realismo mágico sobre diferentes tópicos en los que las protagonistas son mujeres involucradas en casos de violencia o bien en catástrofes, pero sin caer en tragedias absolutas, sino más bien encontrando la magia y lo lindo en cada cuento
No tengo claro el lugar al cual dirigir mis palabras. Estas páginas contienen el deseo de un mejor presente y un pasado contado de manera diferente. Cuando leo a Gabriela Damián dejo de pensar en la especulación como algo a futuro, activa los engranes para una nueva mirada al tiempo presente. Acá hay un ahora articulado con tacto y una sensibilidad tan serena como crítica y combativa. Las preguntas que poseen a cada una de estas historias elevan una visión más humana de lo que puede llegar a ser el acto de narrar, uno que llega desde la esperanza, como un camino que de a poco se va iluminando aunque no tenga el destino tan visible y es que no importa, lo que da Soñarán en el jardín es un montón de claves para el camino: en ello está el asombro.
Es una antología de cuentos en la que las mujeres y sus historias se convierten en protagonistas. A lo largo de los relatos se abordan temas como la violencia, la pérdida, el miedo y el trauma.
Gabriela narra la violencia de una manera respetuosa, amorosa y tierna, en la que reconoce y retoma los elementos sociales para desenredarlos sin restarles voz a las víctimas. Por el contrario, les otorga un espacio que históricamente les ha sido negado o en el que han sido invisibilizadas. Y aunque se trata de historias abrumadoras, la ficción especulativa a la que recurre hace que algunas de ellas resulten incluso reconfortantes.
Mi top: - Soñarán en el jardín - La visita - La música y los pétalos
"No es culpa de la naturaleza ser inmensurable. Es culpa nestra querer limitarla solo a lo que se puede medir".
complicado definir mis opiniones respecto a esta antología de relatos tan dispares, tal vez individualmente o seleccionados de otra manera sería diferente, pero no pude quitarme la sensación de que estaba leyendo algo desprolijo. me hubiera gustado leer más sobre la invención de artefactos y las monjas o la reimaginación del final del mundo.
eso no le quita mérito a la narrativa tan onírica y cautivadora de gabriela, pero vaya que vuelve difícil que eso sostenga a la obra completa.
mis favoritos: huir del siglo, el arte de la memoria y final de fiesta.
Gabriela usa la magia para explorar el dolor y en esa exploración invita a construir un mundo diferente. En esta construcción de mundos diferentes se encuentra encarnado un proyecto moral: el soñar. En otras palabras, para poder crear un mundo diferente es necesario imaginarlo y creer en su posibilidad. Leí este libro como una propuesta invitando a imaginar y creer en el cuidado.
Mis cuentos favoritos en orden de aparición: el arte de la memoria, la visita, la purificación, futura Nereida, y soñarán en el jardín.
"Soñarán en el jardín" de Gabriela Damián Miravete no es solo ciencia ficción: es un libro que mira de frente la violencia en México y se pregunta qué hacemos con la memoria cuando el sistema falla. Aquí no hay futuros lejanos para escapar, sino imágenes que incomodan: cuerpos que desaparecen, madres que buscan, territorios atravesados por el narco, y tecnología que intenta reparar lo irreparable. Pancito de día de muertos, aníz y frijoles chinos. El cuento que da título al libro resuena con la historia de Marisela Escobedo: ¿cómo se hace duelo cuando no hay justicia? Gaby escribe desde un lugar incómodo pero necesario: la memoria como resistencia. Recordar como una forma de no aceptar el silencio.
Una reivindicación a una historia inconclusa de las madres buscadoras, de las mujeres victimas de feminicidio y es que, como Gaby dijo: "El patriarcado se está cayendo".
No conecté mucho con este libro, pero sí hubo casi siempre una que otra frase en cada cuento que me hizo admirar mucho la forma de escribir de Gabriela Damián. No tengo los conocimientos técnicos para explicarlo muy detalladamente, pero de pronto su forma de hilar las palabras me hacía sentir muchas cosas o pensar que cuando estaba diciendo algo, en realidad estaba diciendo mucho más detrás.
Soñarán en el Jardín, el último cuento de este libro, es doloroso y bellísimo.
Leí el cuento en la colección que publicó Alfaguara de la escritora. Este en particular me hizo llorar, ojalá en en futuro enserio podamos ver atrás a los errores de nuestra sociedad y lo que le ha hecho a las mujeres, y ojalá ese futuro sea pronto.
Me sorprendió, me encantó!! Este libro se siente como entrar a un portal desconocido y secreto. Entras sin saber muy bien q vendrá y de repente estas rodeado de nuevos mundos, de sueños, de aromas, de naturaleza, de criaturas, de ideas… ciencia ficción de una forma poética…!! Genial.