Meandros es un compendio de personas diferentes que han hecho temblar esta orilla. Es recuerdos, sensaciones, amor, primeras veces, evolución, inseguridad, mariposas en el estómago, nervios, ansiedad, olvido, desamor, dolor. Es sentir de una forma cruda y real los sentimientos que caracterizan al ser humano. Es encontrar la escritura como método sanador, hacer las paces con uno mismo y con el pasado y aprender a convivir con el duelo para despedirnos de él.
Pero Meandros también es un viaje de crecimiento a través de los años. Es el fluir de muchos sentimientos y experiencias diferentes, y de aprender que, a veces, en el camino que habíamos planeado para nosotros mismos puede aparecer una curva que nos impide ver qué hay detrás. Es el cabal de un río que, al final del día, siempre vuelve a fluir de manera tranquila por su cauce tras haber aprendido de las desviaciones que pueda haberse encontrado en su viaje. Es una travesía que se transforma a medida que el recorrido va tachando días del calendario.
Meandros es la voz escrita de un corazón sincero que no tiene miedo de mostrar todo un imaginario creado por las experiencias de una vida joven, y que fluctúa entre la ilusión y las primeras melancolías.
Si has escuchado los booktrailers, es imposible no leer estos versos como si te los recitara la propia Aída, con la cadencia de una voz en la que se proyecta la honestidad y el sentimiento de cada palabra.
Un poemario que hay que releer para no quedarte con ganas de más, desgranando las imágenes y recreándote en ellas. La única pega que puedo poner es que se acaba.
Siendo yo una persona que no lee poesía nunca y a la que tampoco nunca le ha llamado la atención este género, la verdad es que me ha gustado bastante.
La pluma de Aida me ha cautivado, sobre todo a partir de la segunda mitad del libro. No sé si esto se debe a que su pluma va mejorando y va madurando o simplemente porque las historias que cuenta han conectado más conmigo.
La cuarta parte, mi favorita, siento que retrata de manera muy realista el tira y afloja en una relación y el sentimiento de cansancio que esto conlleva. Te puedes sentir identificado en algún punto con cualquier parte de la obra, pero yo creo que con esta más aún.
Es un libro muy cortito y que se puede leer en una tarde, pero yo recomiendo leerlo poco a poco y disfrutarlo a su debido tiempo. La verdad es que me ha dejado con muchas ganas de ver que sigue escribiendo la autora!!
bffff yo es que si se trata de Aída no sé ser objetiva pero, OBJETIVAMENTE, este poemario es perfecto. Yo no soy mucho de poesía y voy más bien a rachas con ella pero es que lo tengo todo subrayado y solo quiero volver a leerlo para fijarme en versos que habré pasado de largo seguro.
Nunca he sido de leer poesía, pero descubrir la voz de Aída a través de las páginas ha sido sin duda una experiencia de lo más refrescante!! Yo sin duda me quedo con el poema de “Día y Noche”☀️🌙 Enhorabuena por la publicación!!
La poesía no es mi campo y este libro lo compré porque me dejé llevar por el carácter y por cómo es la escritora. Es difícil valorar un poemario, ya que no hay unos personajes, ni una trama, ni un desenlace. Es decir, no puedes valorar gran cosa más allá de si te ha gustado o no. No es tanto una reseña crítica, sino más bien emocional.
Dicho esto, me ha gustado perderme en estos meandros y en los vaivenes emocionales de los poemas, sin saber si son o no vivencias propias de la autora. ¿Lo que más me ha gustado? Tener que romperme la cabeza para saber si la autora quería decir lo mismo que yo estoy pensando o lo que creo que dice, aunque luego pueda ser totalmente lo contrario. Y creo que ahí está la magia de este tipo de lecturas: que puedes volver a coger el libro más adelante, con otro grado de madurez, y entender algo completamente distinto.
También me ha gustado la forma que tiene de escribir. Tiene una pluma muy personal y consigue transmitir sentimientos de una manera que, aunque a veces no entiendas del todo lo que quiere decir, hace que conectes con muchas de las emociones que hay detrás de los poemas.
Hacía mucho tiempo que no leía poesía y Meandros me ha recordado lo bonito y sentimental que es este género literario. La pluma de Aída destaca por su honestidad, pues se muestra vulnerable en sus versos, lo que consigue conmover por completo a la lectora o lector. He disfrutado enormemente al sumergirme en estos meandros de metáforas y vivencias compartidas que hacen mella en quien los lee. Lo recomendaría, sin duda, tanto a los más eruditos en poesía como a los que todavía no han dado el paso de descubrir este género, pues considero que esta obra tan singular y especial conseguirá sacudir y emocionar a cualquiera. Enhorabuena por este trabajo, Aída.
Me ha encantado leer a Aída. Este poemario es intenso (en el buen sentido), ligero y aborda temas con los que es fácil identificarse. Cada una de sus cinco partes te cuenta una historia y te remueve por dentro. Aída juega con las metáforas para teñir de sentimientos y emociones muy vivas cada página. Me he emocionado mucho. Sin duda la seguiré leyendo.