Por ser la última de sus novelas largas y por el tratamiento que da al tema del amor, Dulce Dueño se configura ante nosotros como un testamento literario de doña Emilia. La novela plantea de modo claro y rotundo el tema de la búsqueda de la felicidad, es decir, de aquel objeto que sacie por completo los anhelos de bien del corazón humano. A ese objeto le llama el Amor Ideal.
La estructura de la novela nos hace ver que no pretende mantener la incógnita sobre el resultado de esa búsqueda sino que quiere dejarlo patente desde el comienzo.
Novelista e investigadora. Catedrática de Literatura Española por la Universidad Complutense de Madrid. Entre el centenar de trabajos de investigación que ha realizado sobre diversos autores y épocas destacan sus estudios sobre Rosalía de Castro y Emilia Pardo Bazán y los análisis de poesía y prosa contemporáneas.
Escribe en gallego y en castellano y algunas de sus novelas han sido traducidas al alemán, italiano, portugués, polaco y chino. Sus cuentos se encuentran en las mejores antologías en lengua española y también en antologías de lengua inglesa y alemana.
En este libro de la trilogía Emilia Pardo Bazán habla sobre el amor, o más bien sobre el ideal de amor. Es imposible no sentirte identificada con la protagonista en algún momento de la novela, yo la sentí desde el principio. Y tal vez fue eso lo que me hace pensar en el final como una historía terrorífica. De terror sí, feminista también.
Sé que muchos lo han criticado por ser quizá el libro menos feminista de Emilia Pardo, pero yo no lo creo así. Lo veo como una dura crítica a la obligación de someternos al hombre, a las normas sociales y a la fé cristiana. En como todo nos encorseta y nos implantan un ideal de amor que, ya lo decía Sara Ahmed, en como la sociedad nos promete la felicidad si nos conformamos con unos modelos de vida convencionales. Estos son los modelos que le ofrecen los diferentes pretendientes a Lina. Pero ella no quería someterse. Como decía, no es que se sintiera superior al resto, tan solo era diferente. "No es tal vez que me crea superior ni inferior. Es que me creo otra."
Desde el primer capitulo vemos a una mujer astuta, inteligente, fuerte de espíritu, con un gran poder económico y con un afán de encontrar la felicidad y ese ideal de amor. Pero ella busca a un igual o incluso superior al que estaría dispuesta a someterse renunciando a su autonomía y libertad para acatar esas normas impuestas por la sociedad a las damas. Sin embargo, conforme va conociendo a sus "procos", así llama a sus pretendientes, se da cuenta que nadie más que ella misma puede amarse.
Es por esto que el final se me hace tan amargo. Porque termina con la muerte del yo de Lina. Su empoderamiento se ve diluido, se disocia y se entrega por completo al amor a Dios con ese afán de lograr sentirlo. Entre tanto, unos la tachan de loca y otros la alaban como una santa. Y es aquí cuando Lina, ante esto responde "Tal vez es igual". ¿Loca o Santa? Puede que sea lo mismo. Esta frase es decisiva para armar una fuerte crítica al ideal de amor, al sacrificio que impone la fé cristiana a la mujer. Decía Lina al final "quitame lo que quieras, haz de mí lo que te plazca, reduceme a la nada, que yo sea oprobio, que yo sea burla, que me infame. Venga fealdad horrible, dolor, enfermedad, ceguera; venga lo que sea, hiereme, hazme pedazos... pero no te apartes, quedate, acompáñame, porque ya no podría vivir sin ti".
Para mí, el camino que ha recorrido Lina es el que recorremos la mayoría de nosotras pero en sentido inverso. ¿Me ha gustado menos por ello? No, asustado tal vez. Es tan fácil caer en los delirios de un ideal... Pero una cosa es cierta, una vez que nos quitamos la venda de los ojos NUNCA MÁS volvemos a ser ciegas.
Aún en pleno siglo XXI me sigo sintiendo Lina. Veo los modelos en los que intentan encajarme y no los soporto, no los aguanto. Y no me creo superior ni tampoco soy inferior como intentan hacernos creer a las que no nos conformamos. Me siento OTRA. ¿Por qué tengo que aceptar un modelo creado e impuesto por personas que no nos aman?
La situación de la joven Catalina cambia cuando recibe una herencia y debe encontrar un pretendiente a la altura. Emilia Pardo Bazán nos muestra de forma sencilla cómo son los distintos tipos de amor a los que se puede acceder siendo una mujer en el siglo XIX. La joven Catalina es un personaje femenino que sabe lo que quiere en todo momento y decide por sí misma. Eso sí, viviendo en una sociedad dirigida por y para los hombres. Por tanto, es recomendable su lectura puesto que frente a otros personajes femeninos esta está escrita por una mujer y refleja mejor esos silencios obligados a los que estas eran sometidas por sus compañeros y amigos masculinos.
Pequeño destripe: hay un apartado magnífico en el que se habla de educación sexual femenina. (Emilia era una avanzada para su época).
I used to read this to L when she was a baby, and now F has discovered it. Much like her big sister, she's also impressed by the close-up photographs of baby faces. It gives us all a chance to practice our Spanish vocabulary.