Una lectura ligera de autoayuda repleta de humor y sarcasmo. Dividido en pequeñas cápsulas con ejercicios prácticos al final de cada una. La edición es interesante pero tanto cambio de fondo blanco a negro termina cansando. Aunque habla de ella en femenino, se va por el falso masculino genérico la mayor parte del tiempo, una pena. Cuenta alguna anécdota interesante, pero es muy superficial. Aborda temas como la rutina, la dependencia, el gaslight, las amistades toxicas, la culpa, etc. No profundiza mucho, pero alguna frase es rescatable, leyéndolo con las gafas moradas puede ser un primer paso para hacer cambios positivos, pero sin más. ¨Los días malos no van a desaparecer y, en ocasiones, seguiremos sin saber cómo afrontarlos de primeras¨ ¨Encuentra quien te suma y aléjate de quien te consuma¨ ¨El desamor es como abrirlos ojos de golpe¨ ¨Más tarde, me di cuenta de que estar conmigo misma era genial¨ ¨La libertad que conlleva mi soledad ya no me asusta, todo lo contrario: la protejo para que nadie nunca más vuelva a arrebatármela¨ ¨¿Quién está ahí para rescatarte si la salvadora siempre eres tú?¨ ¨Poner límites no me hace mala, me hace sabia¨ ¨No se puede con todo, ni siempre, ni mucho menos a solas¨ ¨El mundo no te premia por aguantar en silencio, ni hay nada épico en ser derrotado por creer que molestarás si pides auxilio¨ ¨Los errores me han enseñado a poner límites, a detectar red flags, saber qué tipo de personas quiero a mi alrededor y qué tipo de persona quiero ser yo ahora¨