En medio de este caos ingobernable llamado vida, es imposible salir con el corazón ileso. La gente muere, los planes cambian, las relaciones se complican, los sentimientos se revuelven, la mente se confunde.
No es fácil ser humano. Ocurren cosas que no queremos. Queremos cosas que no ocurren. Es tan poquito lo que podemos controlar, y tan inmensa la incertidumbre. Entonces sufrimos.
Pero, así como existe el sufrimiento, también existe la posibilidad de en amor, en compasión, en alegría, ensabiduría. Necesitamos dejar de correr y aprender a detenernos para escuchar el sufrimiento, para comprenderlo, para abrazarlo, para aliviarlo. Se requiere valentía, pero es necesario, y también hermoso. Comprendiendo tu sufrimiento, podrás cuidar de él. Cuidando tu sufrimiento, podrás transformarlo. Puedes empezar ahora mismo.
Es un libro que te guía para sufrir un poco menos, o sea, no te garantiza que no vas a sufrir porque eso es inevitable, pero sí te explica cómo salir del bucle, porque sí o sí vas a sentir, pero puedes avanzar y no estancarte en ese lugar.
Basado en sabiduría y enseñanzas budistas te plantea algunos pasos a seguir para liberar tu mente de cualquier pensamiento que la contamina, te explica la magia de soltar y no aferrarte a las cosas que no puedes controlar, destaca la belleza de lo cotidiano, que estar aquí y ahora suena simple pero esa es la clave para no sufrir tanto, ni vivir en el pasado ni preocuparse por el futuro.
Promueve la meditación como la forma de conectar con el presente, de reconocer dónde estamos y qué tenemos, agradecerlo y seguir adelante. Literal, detenerse a respirar, no pensar, solo conectar con el cuerpo y seguir. Retoma enseñanzas de Thich Nhat Nanh, a quien debes leer si no conoces, muy simple pero muy profundo con sus reflexiones, creo que sí te lleva por el camino del bien vivir.
Este libro habla también de la importancia de reconocer el dolor, de identificar de dónde viene, cómo se siente y por qué se siente, con el objetivo de soltarlo, de dejarlo pasar después de reconocerlo, porque al hacerlo estamos siendo autocompasivos con nosotros mismos, y eso es clave para sanar. ❤️🩹 Así como le damos soporte y cariño a otros, no debemos olvidarnos de hacerlo con nosotros mismos.
Invita a aclarar la mirada cada día, a identificar la intención de nuestros pensamientos, a escuchar y hablar desde un lugar de amor, de soltar las expectativas, de recordar que nada es permanente, y finalmente, la importancia de cuidar el jardín de la mente, con qué la nutrimos, qué consumimos, a qué le dedicamos nuestro tiempo y enfoque. 🤍✨
El libro es súper ameno, tiene ilustraciones y es fácil de leer. Incluye algunos ejercicios de meditación y reflexión personal. Me gusta mucho la forma en que el autor simplifica los temas, puedes buscar sus otros 2 títulos (súper recomendado).
Como los dos libros anteriores de Pedro, este no me decepcionó. Me encanta su manera de ver la vida y de enfocarla desde el amor y la sencillez de lo ordinario. Sus consejos valen oro y dan mucha luz para no tomarnos tan enserio y ser conscientes de lo mucho que tenemos y a veces no agradecemos. Además, aunque no sea lo más importante, es un libro muy bello visualmente que vale la pena tener en una biblioteca.