En la primavera de 1922, en la ciudad de Praga se desata una ola de asesinatos. Las ví catedráticos de ciencias exactas de la universidad de Praga. Por una pista extraña y razones irracionales, el escritor Franz Kafka es el principal sospechoso de los crímenes, por lo que él con la ayuda de la periodista Milena Jesenská, para demostrar su inocencia, se introduce en un mundo de terror burocrático espeluzante, donde las pistas para hallar al asesino son teorías matemáticas, lo lógico no tiene sentido y lo absurdo es la única ley existente.