Un libro difícil, no solo por la violencia y servicia de los asesinatos, sino por la sociedad en si, por la indiferencia de muchos, por la ineptitud de funcionarios y entes del estado y de los servicios de salud en otros casos, por que aún seguimos protegiendo a violentos en su actuar, creyendo que pueden cambiar, o que tiene el derecho a maltratar, es triste ver como en las mismas familias se tapa o se excusa la violencia, es triste ver como tantos niños crecen en familias violentas, o con padres y ambientes donde se excusa y se oculta la violencia, normalizandola. es triste ver como hace falta tanto apoyo del estado para evitar este tipo de situaciones, y en medio de todo eso, escuchar de mujeres que intentan salir adelante a pesar de la adversidad, de familias que li han por la justicia, de sobrevivientes del dolor. es mas triste aún, saber, que historias así, pasan todos los dias.