Una historia intensa y perturbadora de amor, rabia y desesperación entre dos mundos contrapuestos
Por la autora ganadora del Premio San Clemente y finalista del Premio Nacional de novela en Colombia
«Con su prosa rica y valiente, desteje los hilos del tiempo y el dolor para mostrarnos el alma humana». Pilar Quintana, Premio Alfaguara de novela
«Una de las escritoras que revolucionan las letras latinoamericanas». SModa
La protagonista de esta historia recibe un mail inesperado de un antiguo amante que despierta en ella el recuerdo de un episodio siendo muy joven, dejó durante un tiempo el hogar familiar en medio de la naturaleza colombiana para marcharse a Londres y probar suerte lejos de su país. Allí entabla una ambigua relación con un inglés que le dobla la edad. Pronto el amor y el deseo quedarán atravesados por una dependencia mutua, perturbadora y asimétrica que terminará marcándolos a ambos.
El cielo está vacío es una historia iniciática sobre el despertar sexual, sobre encender el fuego en una sociedad que se empeña en apagarlo, sobre sentirse invisible y fuera de lugar, sobre cómo llegamos a convertirnos en quienes realmente somos y las cosas a las que tenemos que renunciar para lograrlo. La novela indaga en la pérdida de la juventud, la soledad, la incapacidad de comunicarse, las dificultades de los inmigrantes, el chantaje sexual y la eterna búsqueda de la figura del padre y del amor como arma que puede enaltecer al ser humano y al mismo tiempo destrozarlo.
La crítica ha
«Con su prosa rica y valiente, desteje los hilos del tiempo y el dolor para mostrarnos el alma humana».
Pilar Quintana, Premio Alfaguara de novela
«Una de las escritoras que revolucionan las letras latinoamericanas». SModa
Sobre Cómo maté a mi
«El tono es al mismo tiempo seco, contenido y conmovedor. También es sincero, a veces, gracioso por lo absurdo, nunca autocomplaciente y sin la mínima inclinación a inspirar lástima».
Héctor Abad Faciolince
«Hacer cristalizar estos sentimientos tan enormes y dramáticos en una literatura que sea convincente para los demás, que no caiga en la ñoñería, que sea profunda y emocionante, es muy complicado. Sara ha seguido la estela de Héctor Abad Faciolince y lo ha hecho maravillosamente bien».
Marta Sanz, Babelia
«Desde la violencia se levanta un gran ejercicio de introspección que conmueve y emociona. A mí me ha estremecido por su verdad y por su fuerza».
Manuel Vilas
Sobre Donde cantan las ballenas:
«Una bella, exótica y luminosa ficción llena de capas».
María Viñas, La Voz de Galicia
Sobre Escrito en la piel del jaguar:
«Entre el paraíso y el infierno, y en cualquier caso en un fin del mundo en el que todo está a punto de venirse abajo, [...] los personajes tienen todo lo blanco y lo negro, son luz y oscuridad, [...
Con este ya son tres los libros que leo de Sara Jaramillo. El primero, Cómo maté a mi padre, me dejó maravillada por su fuerza y vulnerabilidad; Donde cantan las ballenas me distanció un poco, esperaba algo más. Este último, El cielo está vacío, llegó para desempatar… Y desde la primera página me atrapó.
Aquí seguimos a una mujer que viaja a Londres a estudiar inglés, pero pronto entendemos que lo que realmente estudia es la soledad, la nostalgia y la identidad. Sara convierte los avatares de una migrante: el clima hostil, la lengua ajena, las calles frías; en un laboratorio emocional donde se ensaya el deseo, la libertad y la pertenencia.
Podría ser una historia más sobre colombianos lejos de casa, pero ella le imprime su toque: un despertar sexual contado con honestidad y humor, con esa mezcla de pudor y arrojo que solo logran las escritoras que escriben con el cuerpo entero. La autora se atreve a admitir lo inusual: que encontró en un solo hombre el deseo y el cobijo, el amante y el padre. Como si se invirtiera el mito freudiano y por fin alguien dijera: nosotras también tenemos derecho a esa ambigüedad.
Y, sin embargo, el corazón de la historia no es el romance, sino la libertad. Esa decisión tan poética como radical de renunciar a la compañía por no renunciarse a sí misma. La imagino con sus tenis mojados, su chaqueta morada, el cabello despeinado y ese aire de extranjera que añora lo propio: el sabor del café, el calor del trópico, la lengua en la que se sueña.
Las mil aventuras que narra son pequeñas epifanías. Ella, que “le quitó la cabeza al inglés”, quizá no la devolvió, pero deja el corazón en cada página, como quien deja una fotografía para recordar lo que vivió.
El final... No diré más para evitar el spoiler, me dejó con la sensación de haber leído una historia escrita con la honestidad de quien se sabe frágil, pero elige seguir mirando hacia arriba, incluso cuando el cielo está vacío.
Con esta historia uno confirma el encanto que es leer a Sara, de inicio a fin queda uno envuelto entre sus letras, su selva y sus mil frases imposibles de no marcar.
Debo confesar que fue muy difícil para mí leerlo al inicio, me pareció un poco aburrido y estuve a punto de abortar misión.
Pero apartir de la mitad el libro me atrapó muchísimo, logró hacerme reír , entendí por lo que estaba pasando la protagonista y sentir un montón de empatía.
El final me llenó el corazón y me dejó un nudo en la garganta ❤️🩹
Pdt: Creo que haberse leído “como mate a mi padre” hace que la experiencia de lectura y entender las referencias sea muchísimo mejor!
Cómo me gusta leer a Sara Jaramillo. Los elementos de la naturaleza siempre presentes en su obra como una firma, las metáforas con animales y plantas hacen que uno siempre distinga su estilo.
La historia es de una mujer que se va a vivir a Londres y su romance con un hombre inglés que le dobla la edad.
Una historia de amor que no es de amor, como ella misma lo dice, pero totalmente entretenida y espectacular.
‘Acuérdate de que es posible vivir sin corazón, pero no vale la pena hacerlo.’
Fácil de leer, una realidad que viven muchas personas que migran de su país para buscar futuro en otro lugar. Es el segundo libro que leo de esta escritora y la verdad no comparto que en sus historias todo sea tan pesado y tan negativo.
He terminado y soy un maaar de lágrimas. Qué viaaaaje este libro.
(Cada vez me doy más cuenta de que amo los libros que me hacen sentir, que me conmueven, que incluso me hacen llorar)
El primero que leí de ella fue Cómo maté a mi padre (también me lo lloré). Allí contó todo lo que vivió tras el asesinato de su papá… y mencionó a un amante inglés
Bueno, en este libro contó toda la historia con ese amante… Qué tesa esta mujer. Qué capacidad para hablar de lo cotidiano, de los miedos, de los amores, de lo que pesa, de lo que significa tener tanta consciencia de la vida. El nivel con el que expone eso que no es tan fácil de sacar… uf.
Además no solo habla de esa historia, sino también de lo dura y solitaria que puede llegar a ser la migración, incluso cuando se elige. Ahí me identifiqué un montón y me recordé a los 20 años viviendo sola en otro país. Le agradezco con todo el corazón poner en palabras esa experiencia.
De esos libros entretenidos a más no poder. Lo que más me gusta de la autora es ese vínculo que tiene con lo natural, y cuando supe que esta última novela era en Londres, me dije hmmm que pesar, en esta novela se va a desprender de esa narrativa que tanto la caracteriza. Oh sorpresa, pues se las ingenió para continuar con su marca personal, y en este caso fue el toque mágico. Me reí, me angustié, sufrí y disfruté. Hay algunas reflexiones que se plantea, que dios santo, que complejo. Vuelve a exponerse de manera franca y directa, y como mujer, no hay como no identificarse con ella.
El mejor spin-off que he leído. Una historia sobre la soledad de migrar del sur al norte global, sobre lo que esa experiencia te revela de lo afortunados que somos en países que nos decimos “pobres” y de lo fría y dura que es la vida en países “ricos”. Ah, y también parece ser una historia de amor.
2.5 stars. Read for book club. At this point, my book club has read Jaramillo Klinkert's entire oeuvre (!), but this was my first one. It's definitely fun to focus on work by local authors, but I did not get a chance to ask my fellow readers whether this was the single best SJK book to read, if I had to pick just one.
This is a work of autofiction about a narrator who moves to England, has an affair with a much older man, and works some truly horrible and abusive jobs. (By the far the worst one is the sandwich shop, where she burns the oven, the owner forces her to stay an extra 11 hours trying to clean it then fires her without overpay). I was reminded loads of "El Sindrome de Ulises" by Gamboa, and to this book's credit, it is MUCH tighter. In some ways this book is so similar to Gamboa's because every immigrant story is so similar -- pushed to the margins of capitalist society, horrible roommates, unrelenting greyness and cold.
This book goes down easy, but... I finished it with a bit of a so what? feeling. There are a lot of things that happen, but not a strong sense of what it all means. The book is a Bildungsroman of sorts, but I felt like it was more descriptive than interrogative when it comes to the narrator's experiences. You're left with loads of vivid scenes, but I didn't get any sense of what it all added up to. It all came off as a bit... flat?
There are ideas/themes explored here -- about youth + identity, independence -- but to me they didn't really land in a way that felt fresh or novel. Idk, this book just didn't land for me. It hints at depth rather than achieving it.
Se siente una mezcla perfecta entre sus libros anteriores, lo aubtobiografico de como mate a mi padre, q nos permite acercarnos y conocer a Sara Jaramillo por la vida que ha tenido, con el “realismo magico” de donde cantan las ballenas y escrito en la piel del jaguar. Hay escritores q uno siente q ama sin conocerlas físicamente, pero q transmiten tanto a través de sus libros q uno siente q las conoce las mejor que a muchos con los que está todos los días, Yo siento q amo a Sara, gracias.
Una mujer en sus 40's recibe un correo de alguien de su pasado, el hecho la perturba y la lleva a recordar toda una historia que vivió a sus 23 años cuando pasó una temporada en Inglaterra con la esperanza de ver la nieve, aprender inglés y conocer el lugar donde había nacido Shakespeare, todos, eventos que no pudo realizar.
Durante su estancia conoce a un hombre que le dobla la edad con la cual tuvo una relación que realmente no se si describir como amorosa o buscando una imagen paterna perdida hace años con la muerte del papá; adicional a esto, debe llevar la carga del inmigrante y más aún con una nacionalidad tan satanizada como la colombiana, la soledad tácita que se acentúa cuando no puede tener un contacto de emergencia o quien recurrir en caso de necesitar algo, el recuerdo constante de un padre que falta y los recuerdos presentes de él, una mamá que a través de la línea es su polo a tierra y la aterriza sin anestesia, la búsqueda constante de su identidad, el vacío existencial y el dolor contenido.
Por momentos hay pasajes que incomodan, producen desesperación, irá e impotencia, y que rico que los libros puedan generar esto.
Me encanta la manera de escribir de Sara, con unas metáforas hermosas: el pez en la boca, los murciélagos en el cabello, sus dedos que son arañas, la loba en la que se convierte, la manada, la cabeza en un bolso y su corazón en una urna.
Definitivamente vale toda la pena seguir la obra de esta gran autora.
El cielo está vacío de Sara Jaramillo Klinkert me atravesó de principio a fin. Aquí seguimos a la loba, una mujer que deja su manada en Colombia —su naturaleza infinita, sus pájaros, su caos— para lanzarse, con apenas 23 años y unos ahorros mínimos (como casi siempre pasa viniendo del "tercer mundo"), a un intercambio en el gris y frío Londres. Allá conoce a un inglés que le dobla la edad, un hombre de bolsillo generoso con quien vive una historia de amor compleja y profundamente humana: es su casa, su padre simbólico, su amante. Entre esa relación y la ciudad, la loba atraviesa crisis, trabajos pesados, acoso y todas las grietas que supone ser inmigrante en un país rico. Es brutalmente honesta cuando habla de la soledad, el desarraigo y la necesidad de sobrevivir. Para mí, lo más poderoso del libro es cómo explora la domesticación, la pertenencia a otros, las relaciones asimétricas, el peso del qué dirán y las dificultades que enfrentan los inmigrantes colombianos en lugares como Inglaterra. Es un libro que incomoda, acaricia y revela. Un 10/10.
Es inevitable no encarretarse con un libro de Sara. Su prosa tiene palabras sencillas pero de una reflexión profunda en sus líneas, sabe cómo contarte las historias para que te mantengas enganchado hasta el final.
Su tema principal es contarnos la historia con el inglés pero en medio de todo eso te habla de migración, de tu identidad nativa y tu identidad en otro país, de los desafíos de la comunicación especialmente cuando es en otro idioma, donde no basta que sepas las palabras que todo el mundo conoce, porque ellas cargan más significados que solo los aprendes con el tiempo, habla también de madurez y la sabiduría que te dan las experiencias, del arrojo y la ingenuidad de la juventud.
Leer este libro es como leer una fábula, sus personajes están representados por animales, hay naturaleza en todas partes (como en todos sus libros). Pienso que esto te obliga a preguntarte, cual es la característica de este animal o como se ve esta especie en la naturaleza, para tratar de entender al personaje. Nunca volverás a pasar por la naturaleza indiferente después de leer un libro de Sara, te despierta la curiosidad.
Leer este libro fue una reconexión con mi viaje a Londres de hace diez años. Fue volver a recorrer sus calles, ponerme otra vez en la piel del inmigrante: ese que muchas veces siente que no pertenece, que intenta encajar y que, desde la distancia, se reconecta con aquello que lo habita… con el lenguaje en el que creció, en el que vive.
La obsesión por aprender otra lengua nos lleva muchas veces a salir de la comodidad de nuestro lugar, y estar allí —a pesar de la incomodidad— nos transforma. El que se va no es el mismo que regresa.
Esta historia, que aunque Sara diga que no es de amor, para mí sí lo es, encierra también un amor por la tierra, un amor por la tribu, un amor por habitarse a uno mismo y por reconocer que, aunque estés en otro lugar, siempre te habitas a ti.
Qué buen regalo el que nos da Sara, nuevamente, con este libro.
Dejando un poco de lado el hecho de que tengo 49 años y de que al parecer para Sara Jaramillo esta es casi una edad de decrepitud, como siempre su escritura se disfruta enormemente, son hermosas sus memorias omnipresentes sobre su crianza y su vida rodeada de naturaleza y magia.
El texto se hace un poco inverosímil en cuanto a la cantidad y gravedad de los infortunios sufridos en Londres.
Para alguien a quien la mayor herencia que le ha dejado su padre es poder disfrutar de las cosas sencillas, fue un poco pesado para mi, cómo la escritora despotrica constantemente de todo lo que la rodea, de una cultura y un país que obviamente no son para nada similares a los suyos.
Por último, también se me dificulta un poco ignorar la brecha entre cómo se valora el pasado con los ojos de la adultez y como se valoró la experiencia en el momento en que se vivió, en la juventud.
A pesar de esto, siempre volveré a Sara Jaramillo, su desparpajo y sinceridad son maravillosos.
¿Fue un libro que disfruté? Sí, y me atrapó. ¿Es un libro con grandes reflexiones? Sí, y varias de las que me interesan, como el deseo femenino, el poder desarrollado en las relaciones heterosexuales (en especial con diferencias de edad considerables), el dilema de migrar, la sensación de no pertenecer. ¿Me parece una obra maestra? No lo creo, en realidad me sentí en esas primeras lecturas que tuve de adolescente, con el mal llamado boom de las novelas juveniles. Fue como verme una serie de netflix que me permitía desconectarme y no pensar demasiado. La protagonista no me encantó, las situaciones eran demasiado melodramaticas, y el intento de la autora por hacer de su libro algo muy serio terminaba convirtiéndose en un cúmulo de lugares comunes y de poéticas animales forzadas. Supongo que está bien, pero los agradecimientos rompen la magia del pacto narrativo.
La cantidad de emociones que este libro hace sentir es sencillamente indescriptible. Nos invita a explorar el límite exacto en donde la seguridad se convierte en atadura. El final... El último renglón 😭❤️🩹
Que felicidad haberme reconciliado con Sara Jaramillo con este libro porque el anterior que me leí de ella me pareció muy regular. Me encantó todo de este libro: su narrativa, el humor, la naturalidad con la que cuenta todo y la forma en la que me llevó para conocer su historia en Inglaterra. Esta es la historia de ella como inmigrante, como amante, como una hija que busca a su padre en la misma persona en la que busca el amor, como amiga, luchadora, escritora, como mujer y como robadora de cabezas. Me encantó todo y me fascinó su final. Bravo Sara!
“Sigo pensando que nuestra relación se basa en lo que callamos, en lo que interpretamos, en lo que imaginamos que dijimos y lo que suponemos que el otro entendió, así no hayamos callado ni dicho ni supuesto ni entendido nada.”
Sin duda, “El cielo está vacío” es de los mejores libros que he leído este año. Qué orgullo tener una autora como Sara; ojalá nos regale muchas historias más.
Para quienes hemos vivido fuera, el libro captura de una forma preciosa ese sentimiento de no pertenecer del todo: extrañar tu hogar mientras aprendes a querer un lugar que no es el tuyo. También explora el amor, el apego, el miedo y esas decisiones que tomamos cuando no estamos en nuestro mejor momento o cuando la soledad se instala sin pedir permiso.
"El cielo está vacío" es el libro más reciente de Sara Jaramillo Klinkert. Y como solo ella sabe hacerlo, nos mete en la historia desde el principio. Lo que parece ser una "historia de amor" está más lejos de serlo de lo que uno podría pensar; como bien dice ella, es más bien una historia de desamor. La protagonista decide emprender un viaje a Londres a los 23 años para mejorar su inglés, pero lo que no sabe es todo lo que este viaje le permitirá crecer, madurar y cuestionarse sobre quién es y qué significan realmente las relaciones. Lo increíble de leer a Sara después de oírla hablar es que uno puede sentir que ella le está contando la historia directamente. Tiene una gran capacidad para narrar cualquier historia y mostrar lo absurdo que suelen llegar a ser las situaciones reales. El carácter autobiográfico de la novela intensifica esta cercanía, Sara transforma su experiencia personal en una narrativa universal. Su escritura siempre está cargada de reflexiones profundas; como colombiana, es imposible no sentirse identificada con los episodios en que siempre le preguntan de dónde es, sentir "rechazo" por ser de Colombia y, al mismo tiempo, escuchar que "no parece colombiana". Esta historia, además de ser una narrativa de desamor que nos cuestiona sobre las relaciones (familiares, sociales, amorosas, de amistad), nos hace reflexionar sobre lo que implica hacerse adulto, hacerse cargo de uno mismo, repensar hasta dónde van nuestros límites y nuestra libertad. Nos cuestiona si vivimos acorde a nuestros principios o nos dejamos llevar por el "qué dirán". No me cansaré nunca de leer a Sara. Gracias por regalarnos tus palabras.
"Es la angustia de los que se sienten inferiores y menospreciados, de los que empiezan a entender que la discriminación ocurre por muchos otros factores diferentes al color de piel, de los que se sienten culpables de todo, aunque no sean culpables de nada."
"Es duro hacerse consciente de un puñado de verdades incómodas. No te sientes más fuerte ni más aliviada ni más a salvo, tan solo más despierta. ¿Preferiría seguir dormida? Por supuesto que no. No quiero vivir con los ojos cerrados para evitar el dolor, para huir de la angustia inherente a la existencia."
Uno no siempre es consciente del momento en que surge la llama que desencadenará el fuego, a no ser, por supuesto, que uno sea el pirómano.
Fascinante. Sara escribe delicioso. Es una historia que fluye, atrapa e intriga; que habla de la búsqueda y del silencio que queda cuando uno entiende que el cielo, Dios, la vida, no siempre tienen respuestas.
Toca muchos temas profundos: el homesick , el deseo, la ausencia de la figura paterna y su eco en las relaciones, el juego entre el deseo y el poder. Me gustó cómo se mostró tan humana, errante, torpe, viva, y cómo complementó vacíos que me quedaron tras leer Cómo maté a mi padre , siento que ya la conozco, lol.
5 estrellas porque la trama me atrapó; lo leí en semana y media, encontré una historia maravillosa, llena de reflexiones, que me confrontó incluso. Y el final, super inesperado.
Quotes: - El buen sexo no se compone de ímpetu sino de todo lo contrario, de paciencia. - A veces me aterro de mí misma. Hoy es una de esas veces. - La espalda es como la vida: las cosas que nos joden no siempre se curan, a veces, solamente nos acostumbramos a ellas. - Presiento que la mayoría de las veces creemos amar a una persona, simple y llanamente, por falta de referentes con los cuales compararla. - Pero él no es como los otros. Él se queda callado. Me mira con detenimiento, con una mirada tan fija que parece ser capaz de verme por dentro. - Lo que me gusta no es él, lo que me gusta es sentir que le gusto. - Intento consolarme por mi cuenta, es lo que procede cuando no tienes a nadie más que lo haga. - Si me preguntan cuál es la duración de la eternidad, diría que el instante en que dos se observan seriamente mientras la cabeza se les llena con quimeras preciosas. - Casi nunca lloramos por la situación específica que desencadena el llanto, lloramos por todas las situaciones acumuladas que no pudimos llorar en su momento. - Me he convertido en todo lo que mi yo de antes habría criticado y lo peor es que no me arrepiento. - La culpa es un animal nocturno que salta de cama en cama metiéndose en el sueño de los durmientes. - A veces pienso que ese empeño en ver lo negativo es una estrategia de mi subconsciente para evitar encariñarme. - Enfrentar a alguien requiere una inversión de energía que no querrás dedicarle a quien no la merece.
«Lloro porque, sin padre y sin Dios, el cielo está vacío.»
«Acuérdate que es posible vivir sin corazón, pero no vale la pena hacerlo.»
«Después de los cuarenta una se cansa de las personas difíciles, de la ropa que se arruga, de los tacones altos, de hablar por teléfono, de los malos amantes y, por supuesto, de las plantas que no florecen.»
«¿El amor es esto? (…) Uno sabe que está enamorado cuando no se lo pregunta.»
«Me robé sus fotos para no robarme su vida.»
«El cielo está vacío», de la autora colombiana Sara Jaramillo, es otra gran historia que nos regala la escritora acerca del vacío que nos deja el duelo y de la necesidad de alejarnos de lo conocido para quizás encontrarnos.
Sara, mezclando realidad con ficción, crea este relato iniciático, sobre aspectos de su vida cuando emigró a Londres a los veintitrés años. La narración destaca las batallas diarias de las personas que llegan a territorio desconocido, la búsqueda de casa, el sobrevivir con bajo presupuesto, la soledad en una ciudad lluviosa, la nostalgia por la familia y sus costumbres, la visión práctica de la mamá, los múltiples trabajos, el llanto constante, el sentirse invisible. Todo lo anterior hace que se sienta drenada, débil, cansada. Paralelamente a sus batallas conoce a un personaje que se convierte en un apoyo, y en una mezcla entre papá y amante. Gracias a él logra salir un poco de su dolorosa cotidianidad, pero también despierta nuevas inquietudes acerca del amor, de la libertad, del deseo y la sexualidad, la importancia de establecer límites y aprender a decir que no.
Otro gran libro de la autora. Destaco su capacidad narrativa, sus metáforas, la forma en que incluye en sus escritos a los animales y a la naturaleza, así como la imagen permanente de su padre y la compañía incesante del duelo.
¡El final me encantó, me pareció un cierre totalmente inesperado!
Cierro diciendo que fue un placer conocerte Sara, espero volver a verte muy pronto.
¡Recomendado!
¿Ya lo leyeron?, ¿les gusta Sara Jaramillo?
*Más reseñas en mi blog de instagram @luzangelalectora
¡Qué manera de escribir la de esta autora! ¡Qué grandes y acertadas y a la vez sencillas son sus metáforas y símiles! Si bien hace un uso amplío de figuras literarias, este no es pretencioso, se lee muy natural, como si una amiga te estuviera narrando sus anécdotas en Londres a los 23 años. Muchas anécdotas son realmente trágicas, pero no se victimiza, no lo dramatiza, lo narra desde, podríamos decir "it is what it is". La autora nos de espacio para leer entre líneas y por varios momentos caminar en sus zapatos en una Londres tan fría como el hielo, algo que como latinos no llegamos a comprender hasta vivirlo, y sin embargo Sara da cuenta de él con gran facilidad. El clima y el estado emocional del personaje principal se entrelazan hasta llegar a hacernos sentir lo que realmente sucede. El amor está presente, todo el tiempo en la novela, pero no el amor que nos han vendido todo este tiempo, el amor real: El amor entre los miembros de una manada, el amor que se conjuga con la decepción, el abandono, la indiferencia, la crueldad, el abuso de poder, la necesidad, el deseo, entre otros. Es una historia sobre immigrantes, sí, pero también sobre el despertar a la adultez y los cuestionamientos que llegan con ese despertar. Gratamente sorprendida con esta autora, y sin duda leeré más de su obra.
“El cielo está vacío” de Sara Jaramillo Klinkert, es mi primer libro del 2026.
No logro decidir si me gustó. Y, sin embargo, subrayé muchas frases. Así que supongo que sí me gusto.
Disfruté los recursos que usa la autora —esa animalidad, si es que la palabra existe— como una forma de estar en el mundo, más instintiva que complaciente.
Pero el invierno se me hizo largo. Demasiado largo. Y confieso que me faltó morbo en la historia con el amante inglés. Aunque sospecho que esa ausencia es deliberada: el invierno es largo porque así debe ser, y el morbo no aparece porque, simplemente, no había tanto. No todo deseo se consuma ni toda expectativa encuentra su escena.
Tal vez mi duda —ese no sé si me gustó— nace de otro lugar. De haberme reconocido en las cavilaciones de la narradora. En su forma de pensar el abandono, el propio cuerpo, el amor y la soledad. En esa certeza de que Dios creó las playas de piedra y de agua helada como castigo divino.
Si ya lo leíste, cuéntame: ¿te gustó… o también te reconociste demasiado? Y si no, dime si te atraen los libros que les gusta quedarse a vivir en la cabeza —y en el cuerpo— por un buen rato.
Aún estoy llorando con los capítulos finales. Qué manera tiene Sara Jaramilo de irlo enredando a uno entre historias que parecen cotidianas pero que esconden tanta crudeza sobre la vida. Ya había llorado mucho con "Dónde cantan las ballenas" y "Cómo maté a mi padre"; pero este me sacó las tripas. Al inicio me costó mucho la voz de la narradora, todos sus estereotipos, su clasismo escondido, pero poco a poco fui entendiendo conforme ella misma se iba transformando a lo largo de las estaciones. Un libro que retrata de una manera cruda lo que significa migrar, tratar de aferrarse a lo que queda de identidad y reinventarse constantemente. Mis segmentos favoritos fueron sus visitas a Hyde Park y visitar por procuración Stratford-upon-avon. El libro me acompañó en el fin del año 2025 y el comienzo del año 2026 cuando también estuve viviendo una historia de amor y desamor. Gracias por ponerle palabras a mi propia despedida... estoy convencida de que los libros nos sirven de espejos a lo que vivimos y cada vez lo confirmo más.
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