Este libro me atrajo mucho por su portada (el color verde es mi favorito), por los trenes (no sé por qué, pero siempre me han encantado) así que con eso y, como siempre, sin leer la sinopsis, me adentré en el valle.
Para empezar, esta es la primera novela del autor, tiene otras obras de no ficción como matemático y divulgador científico que es, personalmente espero que siga escribiendo novelas porque esta me ha tenido enganchada.
Sabéis que no me gusta leer la sinopsis hasta que no he terminado el libro, para dejarme llevar por la historia, sin embargo, está vez, la sinopsis también me ha sorprendido.
Si os entra la curiosidad y la leéis veréis que no cuenta nada de la obra, al revés, pide que se guarde el secreto, así que voy a ser buena y os voy a hablar de la historia sin hablar de ella o, al menos intentarlo.
En "El valle" vive mucha gente, algunos trabajan en la construcción del ferrocarril, otros no. Sólo os contaré que está narrada en dos épocas, pero no os puedo desvelar nada, solo que me enganché desde la primera linea.
Me enamoré de Mark Lin, de su forma de ser y de actuar, también me gustó mucho el doctor Stany, no os puedo decir nada más de ellos.
El libro está dividido en tres partes, en dieciocho capítulos más o menos largos separados por subcapítulos, pero no se hace nada largo.
Y, sobre la historia, la primera parte me encantó, la segunda, al principio, me impactó y la tercera seguí leyendola porque quería saber qué iba a pasar con los personajes.
La historia te puede gustar o no, pero no se le puede negar la originalidad que tiene, porque, original es, y mucho, yo solo puedo recomendarla.