Dos familias. Dos historias de amor. Un viaje a Irlanda que llega a su fin. ¿O no? El desenlace de 'Aunque me vaya'.
Tras dejar a su novio en el altar en un acto altruista, pero de devastadoras consecuencias para su corazón, Lara coge la mano que su hermano Adam le tiende y ambos se lanzan a la búsqueda de sí mismos.
Una se encontrará en los silencios de Kalevi, el propietario de un cine de reposición que con pocas —muy pocas— palabras le enseñará lo que es el amor verdadero cuando este es correspondido.
El otro se encontrará —o perderá— en el hermano de Kalevi, un hombre que ha tocado un fondo tan profundo que ni siquiera ve la luz.
Adam —en busca de su sexualidad, pero, sobre todo, de la felicidad de su hermana— haría lo que fuera por ella, incluso aunque eso implique atarse, de forma literal, a un hombre destrozado que parece que ya no tiene nada que perder.
Adam y Lara encuentran su faro en Irlanda y en los Kivi y Kalevi, dos hermanos destrozados, una familia rota, una niña que es luz entre tanta oscuridad y silencios. Muchos silencios.
Fátima Embark. Ingeniera por equivocación, librera por vocación, hasta ahora conocida por ser una de las integrantes del pseudónimo Wendy Davies.
Ha publicado en Amazon "Antes de que te quiera" y "Todo lo que no sabes de mí", sus primeras dos novelas en solitario, además de la bilogía "Aunque me vaya" ("Aunque me vaya", "Aunque te vayas") y "Somos como esa isla que aparece y desaparece", una novela ambientada en su isla natal (Gran Canaria).
Con "Carretera al invierno" comenzó a coescribir con Virginia Cavanillas y fue el primer viaje de muchos en esta larga carretera llamada Destino. Le siguieron "Todo lo que soy contigo", "Solo hasta Navidad", "Donde tú estés" y "Seis gatos, dos perros y tú"; todos romances contemporáneos LGTB chico-chico.
Además, como Wendy Davies ha coescrito "Hope", "Siempre será diciembre" (Premio Gran Angular 2017), "Instant Karma", "Una estrella en mi jardín" y "Recuerda que me quieres".
Si algo tiene claro, es que va a seguir contando historias, siempre escribiendo lo que quiere leer.
Segunda parte de esta fantástica serie de Fátima. Ya os comenté en la reseña del libro anterior que me esperé a tener este para leer la saga del tirón y, la verdad, es que no pude hacer mejor ya que el primero acaba en un punto en el que necesitaba seguir leyendo. Con deciros que me lo terminé en un día, creo que os digo todo.
Como ya viene siendo habitual, al tratarse de una segunda parte, probablemente encontraréis spoilers del primer libro, por lo que sino lo habéis leído todavía, quedáis avisados.
En este segundo libro continúa la historia de los mellizos Lara y Adam, los cuales están empezando a poner nombre a ese sentimiento que está naciendo hacia los hermanos Butler.
Para empezar, Lara y Kal siguen su particular historia, llena de silencios que lo dicen todo, pero las dudas y los miedos de ella empiezan a aflorar. Lara no entiende porqué Kal no es capaz de hablarla cuando ya confían el uno en el otro. Además está el hecho de que están viviendo juntos para ayudar en la recuperación de Kivi, lo que hace que Lara empiece a dudar de los sentimientos de Kal hacia ella. La historia entre ambos, aunque secundaria, es muy bonita. Kal es un personaje al que amo profundamente por todo lo que ha tenido que sufrir, ya que sacar adelante a su familia después de la muerte de su madre y del golpe tan duro de la traición de su hermano tuvo que ser muy difícil, porque tuvo que sacrificar su juventud para vivir por y para ellos, pasando él a segundo plano. Por eso la presencia de Lara es tan maravillosa, porque gracias a ella podrá ver otra vez la luz y será capaz de encontrar ese sentimiento que creía olvidado. El amor.
Pero si hay una relación que destaca por encima, es la de Adam y Kivi. No os los voy a volver a presentar porque ya lo hice en la anterior reseña. En este libro seguimos viendo los pasos que Kivi va dando para poder salir de su alcoholismo con la ayuda de Adam. Pero también vemos como Kivi le va poniendo cada vez más en aprietos al empezar a sentir cosas que no esperaban sentir. Kivi lo camufla solo de deseo, mientras se escuda en que quiere que se acuesten como un mero pago por la ayuda de Adam, cosa a lo que este se niega, ya que lo ayuda porque quiere, de forma totalmente altruista, sin esperar nada. Pero para Adam también está siendo complicado, porque la carne es débil y que la única persona en el mundo que le hace sentir algo sea esa que quiere acostarse con él “solo” para saldar una deuda, no hace más que complicar las cosas, porque él no quiere eso, él quiere amar y ser amado, sin medias tintas. Esta situación lleva a momentos geniales entre ambos, pero también a otros en los que los miedos y las dudas harán que queramos entrar en el libro para cortar cabezas, porque vamos...
Adam es un ser de luz que sufre por no poder sentir el amor y que se merece todo lo bueno que el mundo pueda darle. Mientras, Kivi está plagado de sombras y errores del pasado que aún arrastra y que complican su vida, pero el apoyo que se darán será vital para dejar todo eso atrás. Yo he conseguido reconciliarme algo con Kivi en este libro, pero me siguen pesando muchos de sus errores y otras cosas que hace en este libro. Cosas que entiendo y, en parte, comparto su forma de verlas, pero que duelen al ver a Adam sufrir.
En otro orden de cosas, la trama de reconciliación de los hermanos me ha gustado mucho. Ver como Kal, a pesar de todo lo sufrido, no duda en darle apoyo a su hermano, ya no solo por Lumi, sino también por él, porque lo necesita y lo quiere, es maravilloso y me hacer querer más al pobre Kal. También Kivi pone de su parte, porque es capaz de empezar a ayudar a su hermano y a darle consejos para hacerle superar todo aquello que él mismo le ha ocasionado. Los capítulos de ambos son geniales.
Por último, volver mencionar la manera tan bonita que tiene Fátima de escribir, con momentos muy poéticos que son preciosos, para luego llevarnos a un mundo mucho más terrenal y carnal que también domina a la perfección. Es una absoluta montaña rusa de sentimientos. Definitivamente, este libro duele, pero duele de forma bonita.
Si os gustan los libros con historias complejas, de superación y segundas oportunidades, y con un amor que se toma su tiempo, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Os gustará seguro.
Finalizada la lectura de 'Aunque te vayas', segundo libro de la bilogía 'Aunque me vaya' de Fátima Embark @arsenico85 al que puntúo con 10/10.
Un libro de segunda oportunidad, aceptación, superación, duelo, adicción, amistad, familia y mucho amor.
La vida de estos cuatro hermanos sigue en este pueblo de Irlanda, sanando a su manera y apoyándose entre ellos. Es bonito verles confiar en sí mismos y creer que puede salir bien, es tierno ver sus miedos y que pese a ellos, sigan a su corazón. Nada asegura llegar a lugar seguro, pero puedes hacer que el viaje merezca la pena y recordarlo bonito.
Adam es un faro, duro y fuerte por fuera, sabe que está para ayudar con su luz y no le importa, pese a que él sea el que deba encontrarse y dejar de sentirse perdido, no puede dejar que su luz se apague nunca.
Lara es ese barco tan necesario para moverte por aguas calmadas pero también en las bravas, la necesitas para apoyarte y protegerte, pero siempre buscará ese faro para llegar sana y salva a puerto con sus miedos, y todos a salvo con ella.
Kal es el timón, y es que ese barco necesita a alguien que marque el rumbo cuando no sea el correcto. Porque incluso en las noches de tormentas puede guiar con sus silencios, si alguien es capaz de hablar en ellos, es él.
Kivi es el ancla, pese a su miedo, elige quedarse, con su padre, su hermano, su hija y por él. Su lugar es ese, y aunque se perdió, siempre lo fue. Aunque pueda perderse tiene su faro.
Una historia que te desarma, pese a caer en la oscuridad, puedes salir adelante, siempre hay una estrella o un sol que te apoya, incluso aunque no lo creamos, en algún momento, somos esa estrella para alguien.
En este libro conocemos a Kivi y le acompañamos sanando, abriendo el armario del pasado y dejando verse. Cómo quiere y cómo se esfuerza.
Personajes secundarios locos que amas, Troy, Dustin, Wyah, Aidam, Jude...
Pero es que ese padre y sobre todo Lumi y sus cartas, te llenan de ilusión.
Final precioso para un libro de corazón calentito y muy bien escrito. Duele pero porque el amor a veces, lo hace.
El segundo y último libro es el final y el principio de la historia de Kivi y Adam, Lara y Kal. Dos historias, personas rotas que sanan lentamente y juntos, descubriendo el verdadero amor, el que se queda cuando no todo es de color de rosa. No todo son sonrisas hay lágrimas, dolor, ira, poco a poco una familia se reencuentra, se cura, se recupera. Y a los protagonistas aunque les cuesta mucho llegar al final, siguen aprendiendo juntos descubren que es mejor andar el camino de la mano que en soledad. Me ha encantado , gracias Fátima por hacernos sentir, por hacer que seamos capaces de ponernos en la piel de los protagonistas y vivir los sentimientos a flor de piel. Una vez más has conseguido que llore, ría, quiera matar a un personaje para luego amarlo, que sienta a los personajes como míos. Gracias
«Soy feliz aquí, en este hueco entre lo que somos y lo que nunca seremos, el espacio diminuto que hemos creado. Pero también soy infeliz porque sé que no durará».
Hay varias razones por las que me gusta leer, pero sobre todo una: lo mucho que me hace sentir. Y con Aunque te vayas, la historia, sus personajes, la manera de narrar de Fati, lo he sentido todo.
Me gusto muchísimo menos que el primero 😢 No se, sentí que en momentos serios o importantes todo se desviaba de una u otra forma a la atracción física entre la pareja y eso me sacaba de la lectura No sé, igual me parece muy largo para lo que ofrece Aun así, no creo que sea un libro malo y la prosa de la autora me encanta 🫰