Muchos autores peruanos han abordado desde ópticas distintas el tema del doble: desde Clemente Palma, pasando por José B. Adolph y Pilar Dughi, hasta Carlos Calderón Fajardo. Todos persiguen esta constante, ese anhelado desdoblamiento donde colapsan el razonamiento moderno y la homogeneidad ilusoria del yo. Jorge Casilla se inscribe en esta tradición. Sin dejar de lado a sus referentes clásicos como Homero, Borges o Cervantes, el autor despliega una notable capacidad para sumergir al lector en ambientes enrarecidos, distópicos y, por momentos, alucinatorios. Cada cuento de esta colección formula una hipótesis, una conjetura sobre las posibilidades infinitas de la interpretación del universo.