“Dura, negra, violenta, desencantada y apasionante novela. El puñal es tan argentina que estremece.” Arturo Pérez-Reverte “En esa foto personal e imaginaria, la dama blanca viste de negro y tiene las facciones duras y a la vez sensuales. Parece una asesina a sueldo, pero en realidad es una emperatriz provista de un puñal. Y resulta que ese puñal vengo a ser yo”, dice Remil, el protagonista de esta novela que trata sobre la turbulenta pasión entre un hombre y una mujer. Y también sobre la verdadera trastienda del poder, la narcopolítica y el crimen, que los medios no se atreven a contar. Jorge Fernández Díaz, el autor de Mamá y La logia de Cádiz, regresa con una trama que corta el aliento y que indaga a un mismo tiempo la traición y el secreto, una rara obsesión amorosa y los intersticios de un país donde todos son corruptos y todos tienen una buena justificación para serlo.
Jorge Fernández Díaz es un periodista y escritor argentino. En sus novelas aborda temas cotidianos, donde los marginales, los perdedores, los humillados, en la mayoría de los casos, se convierten en protagonistas.
En 2002 entrevistó durante cincuenta horas a su madre asturiana y con ese material escribió Mamá, una crónica íntima y novelada de una inmigrante. El libro estuvo treinta semanas en las listas de best sellers, agotó veinte ediciones en la Argentina y cinco en España y tuvo lectores como Arturo Pérez-Reverte, Juan José Millás, Joan Manuel Serrat, José Pablo Feinmann, Marcos Aguinis, Jorge Lanata, Juan Cruz Ruiz, entre otros. Por este trabajo recibió la Medalla de la Hispanidad, premio que le entregaron las comunidades españolas y el gobierno de España.
Fue redactor especial y cronista policial de La Razón, en épocas del editor Jacobo Timermann. Emigró luego a la Patagonia, donde fue jefe de redacción de El Diario del Neuquén.
A su regreso a Buenos Aires, asumió la jefatura de Política de El Cronista y, más tarde, fue subdirector de las revistas Somos y Gente. Fue también subdirector y miembro del grupo fundador del diario Perfil. Asimismo, fue director de la revista Noticias, y del suplemento semanal adnCultura, que fundó junto con Tomás Eloy Martínez, reconocida en 2009 con el Premio Atlántida entregado por el Gremio de Editores de Cataluña.
Actualmente, es secretario de redacción del diario La Nación.
Entretenida novela. Bien argentina, che. Como si hubiera visto partes de la misma en Crónicas o en Todo Noticias.
Es un thriller-policial con toques políticos y mucha actualidad. Ya había leído muchas novelas del estilo provenientes del norte; pasar a una rioplatense está bueno.
El puñal, del argentino Jorge Fernández Díaz es una buena novela de género negro. Nos muestra la corrupción de los poderosos, asociaciones "alegales" de espías para todo, el narcotráfico y sus redes, héroes sin bandera etc. etc. Además, todo ello está aderezado con una historia de amor imposible. Jorge Fernández escribe bien, su prosa es precisa y entretenida, pero, en mi opinión, no por ello se tiene que alargar dicha prosa. Es decir, el libro me ha gustado, en general, pero hay una parte, la central, que me ha resultado innecesaria. Creo que en la primera parte ya estaban muy bien definidos los personajes principales y después viene una retahila de pequeñas anécdotas y descripciones que no me aportaron nada a la trama principal, aunque fueran agradables de leer. No sé, quizás otros lectores hayan visto su importancia, pero yo no. Eso sí, en la última parte vuelve a retomar la actividad y el libro concluye satisfactoriamente. Lo dicho, interesante, pero...
En esta novela hay un asesino con conciencia. Una reina del crimen sentimental. Espías y mafiosos. Redes de narcotráfico. Argentinos. Latinoamericanos. Españoles. Ex combatientes de Malvinas. Con elementos muchas veces usados este libro fracasa desesperadamente. Trama directa, relato plano y psicologías de cartón. Pero con esos ingredientes se han escrito best sellers aceptables; acá es imposible suspender la incredulidad. El segundo personaje en importancia es la española Nuria Menéndez Lugo, y todo lo que hace es inverosímil; se la presenta como inteligente y poderosa criminal y lo único que hace es recibir las atenciones sexuales del argentino Remil; no tiene sentido. Además sobrevuela toda la escritura un aire de pedantería. Se ve que el autor no pudo contenerse. El resultado es aburrimiento.
¿Qué tenemos en esta novela? Pues tenemos a un "Milhombres" que resulta ser el típico tío duro que está hecho un mazas, sabe de armas, acojona a todo aquel que necesita ser acojonado, protege al que merece ser protegido, no siente nada por nadie porque blablablablabla y al que el autor intenta dotar de un mínimo de conocimiento intelectual porque lee mucha historia y ve documentales en History Channel. Trabaja para una especie de agencia secreta y alternativa en Argentina y se ve involucrado en una operación que ni se entiende ni importa un pimiento, nada ni nadie es lo que parece y él actúa de guardaespaldas de ¡tachán! una abogada española que resulta ser una mujer fatal. Él es un tipo duro, ella es superfatal y superlista pero, por supuesto, acaban enrollados aunque, como son modernos y duros, primero follan como bestias sin implicaciones sentimentales. El típico rollo de "esto es solo cama". El lector, o sea yo, se fuma un cigarrito mientras espera que todo vaya por donde tiene que ir. Sorpresón, se enganchan sentimentalmente, ella se pira, "espérame", la operación estalla por los aires, él se pasa ochenta páginas haciendo de James Bond y cuando, por fin, se reencuentran ella "ha engordado" y ya no es tan fatal y claro "la magia se ha esfumado".
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¡Me gustó mucho! Se trata de un policial oscuro y bien “argento”. Muy bien escrito y con un suspenso que va en aumento hasta un buen desenlace que devela, no solo el fin de la historia, sino el erudito sello personal del autor. Sentí que estaba leyendo el diario íntimo de "Jaime Stiuso", lo que le daba una realismo sórdido y sabroso a la vez. Si me viera en la obligación de criticarle algo tendría que decir que no me gustan los chaps tan largos. Muy recomendable. ¡Merece llegar a la pantalla grande! Apuesto a que pronto disfrutaremos las aventuras de Jaime Remil en el Cine.
Una novela negra absolutamente impecable, de esos pocos libros que lo tiene absolutamente todo. Intriga, tensión, humor, personajes fácilmente identificables, giros argumentales, panoramas detallados y bien descriptos. El autor es impecable en su tarea de meter al lector justo en el medio del torbellino de situaciones que se van sucediendo una tras otra.
A nivel argumental, la obra transmite una permanente tensión en calma, como una bomba a punto de explotar... y que eventualmente lo hace. Todo lo que sucede es susceptible a ser cuestionado, a intentar levantar la alfombra para ver que hay en realidad debajo: amigos que no son amigos, enemigos que no son enemigos, y capítulos enteros en los que una situación dada en realidad no era lo que parecía.
Política, corrupción, sicarios, narcotráfico, tranzas, negociados, mafias, amenazas, muertos. Todo esto y mucho mas en una obra literaria imperdible para quienes disfruten de los autores argentinos y su forma de mostrarnos el tejido invisible por el que atravezamos nuestra cotidianeidad sin darnos cuenta siquiera de lo que está sucediendo.
Aburridísimo. Empecé a leer esta historia obligada. Quería leer La traición porque llevaba semanas en el top de libros más vendidos de todas las librerías que sigo en Instagram y me enteré cuando ya estaba por empezarla que era la tercera entrega de una saga (o un spin-off, algo sobre esas líneas). La cuestión es que ya ahí se me esfumó un poco el interés. Cuando comencé a leer me topé con una escritura plana, personajes ultra bidimensionales y clichés por donde mire. Cerré el libro sin una pizca de remordimiento.
Quizá solo elegí leer este libro en un mal momento. Quizá en algunos años reúna la fuerza y la paciencia para darle una nueva oportunidad, porque me llama la atención que tanta gente le haya dado calificaciones tan altas. Por ahí pasan cosas interesantes luego de que lo cerré. Lo sabré si algún día vuelvo a intentar leer El puñal.
Es la típica historia del super-hombre espía yankee (estilo Jack Reacher) pero con la Argentina de fondo y una nota enorme de anti-héroe. El libro esta bien escrito y honestamente la resolución de la historia me gusto mucho, pero hasta llegar ahi hay un montón de relleno de macho Argentino que juega al futbol como macho, se caga a piñas como macho, toma como macho, y se hecha polvos como macho. También hay muchísimo del típico Arma de Chéjov, con la idea de que le de profundidad al personaje de Remil, pero siempre sentís que simplemente esta preparando la próxima escena de acción. No es nada especial pero me lo lleve a la playa de vacaciones y me sirvió para desconectarme un poco y termine disfrutando.
El excombatiente en la guerra de las Malvinas, el negro Remil -sobrenombre que proviene de haber sido llamado por su sargento durante el conflicto como “hijo de las remil putas”-, es un duro soldado que trabaja para La Casita, un departamento de los servicios secretos argentinos donde no existe la ley -de hecho nadie reconoce a este organismo oficial-clandestino-, y donde todo vale para conseguir información sobre jueces o políticos. Su jefe, el coronel Cálgaris, es un tipo algo ambiguo pero muy astuto; Remil le debe mucho.
A todo ello, una mujer, una abogada española, Nuria, que parece una ejecutiva recién llegada a Argentina en búsqueda de empresas vinícolas... http://www.abrirunlibro.com/2015/12/e...
Hablemos de narcos y poder, pero vamos a dejar las trincheras para colarnos en las zonas más altas de la sociedad. Con una pareja de personajes tan magníficos como destructivos. http://entremontonesdelibros.blogspot...
Me gustó, pero no me enloqueció. Costó atraparme al principio, en el medio logró engancharme y que lo siguiera leyendo pero después se volvió a poner lento y solo cuando llegué a los últimos 3 capítulos volvió a interesarme, no se si porque se puso interesante o porque quería saber como terminaba. Vuelvo a repetir, no me desagradó pero no me atrapó. Creo que si lo lee alguien de otro pais va a costar que lo entienda porque se usa mucha jerga propia del pais, y especificamente de Bs As.
Jorge Fernández Díaz triunfó en España la pasada década con Mamá, una entrevista a su madre asturiana que le abrió las puertas del mercado español, gracias también a la amistad trabada con autores españoles importantes, sobre todo con Arturo Pérez-Reverte, al que él considera su maestro. De hecho Pérez-Reverte leyó el primer y segundo borrador de El puñal, su última novela, un thriller sobre el poder y la narcopolítica. El mismo Pérez-Reverte la define como una novela «dura, negra, violenta y apasionante. Tan real que estremece». LA RESEÑA SIGUE AQUÍ: http://www.elbuscalibros.com/2016/02/...
Novela negra muy argentina llena de corrupción, bajos fondos y políticos aprovechados, espías tipo Bond y capos de la droga. La verdad resulta difícil encariñarse con nadie entre tanta gentuza. La mujer fatal y el clásico héroe cachas que no para de leer y citar a Seneca, que no falte en toda novela policiaca. Uno tiene que creer mucho para seguir leyendo.
Este puñal es largo, muy largo. El lenguaje es muy argentino, lo que hace que el 10% de la historia sea incomprensible. Demasiada locución local. Muchos diálogos son como leer en húngaro. Con ello me pierdo con los personajes, las situaciones y algunos momentos clave.
También creo que no hace falta describir como hacen cada desayuno de cada día, cada media maratón o sesión de fierros, cada conserje, restaurante o ciudad visitada. Me sobran toda una sección central que no avanza más que para generar la tensión sexual necesaria entre Remil y Nuria.
Al final las piezas encajan y la novela se cierra de forma brillante, cínica y despiadada.
"El puñal" intenta ser una representación cruda, desencantada, visceral y pesimista de una Argentina que existe en el imaginario de algunas personas: la Argentina oscura. En una trama donde se entremezclan política, corrupción, narcotráfico, poder y violencia, lo que resulta más destacable es el laberinto confuso que resulta ser la mente del protagonista: un pasado complicado, una vida solitaria, un presente en las sombras, las motivaciones difusas, forman parte de un personaje que en un principio se antoja nefasto pero que a medida que avanza la obra vamos entendiendo cada vez más sus acciones. Un conjunto de valores que se resquebrajan, la eterna lucha entre el héroe y la infamia, y la lucha por la supervivencia son los tópicos que este personaje ("Remil") nos representa.
A título personal, me gustaría que la obra ofreciera más de ese conflicto del personaje, esos debates internos entre el deber y la moral, entre el deber y el querer, y menos del, a veces un tanto fantasioso, reflejo de una sociedad atravesada por la visión lúgubre y pesimista del autor.
No es mi estilo de lectura pero me ha gustado leer a Fernández Díaz.
Al que le gusten los suspensos donde la trama mezcla héroes de a pie con villanos de películas, la tensa calma, los narcoestados en los que vivimos casi sin darnos cuenta, la política actual argentina... recomiendo su lectura.
Como siempre, los libros son tanto acerca del libro como acerca de uno y el contexto donde uno los lee. Leí el puñal lejos de la patria y todos sus modismos, sus giros idiomáticos, sus referencias locales fueron agua para mis oídos, para mí fue un libro que se oye y transporta. Por ejemplo, nada más argentino que citar a Sabina de memoria y esas canciones que te traen recuerdos. Muchas veces me reí a carcajadas con las frases ingeniosas y elocuentes. Resumiendo, si el lector es argentinx pero no está en Argentina, este libro es de lectura obligatoria. Intuyo que leerlo estando en el país, sería un libro diferente.
Me gustó mucho esta novela. Considero que tiene un buen arranque, un buen final, y que las situaciones ocurren a un ritmo interesante. Quizás por momentos se hace medio pesado el tono monotemático con el que el protagonista nos narra la historia, dado su carácter, pero no llega a ser una molestia. Como negativo destaco que hay varias situaciones e insinuaciones bastante subidas de tono que solo están para reforzar la personalidad del narrador, pero que no suman tanto a la historia; de hecho, si no fuera por las mismas le hubiera puesto 4 estrellas. Mi personaje favorito, en cuanto a cómo fue logrado, ha sido Cálgaris.
Un héroe infame. Una novela tremendamente argentina, con un vocabulario a veces tumbero, a veces villero, con mezcla de lunfardo. Al principio me costo engancharme pero desde el momento que entra en escena la dama blanca, no pude parar. Una historia con vueltas pero en ultima instancia también una historia de amor, sin palabras de amor.
A pesar de ser un tema trillado, el puñal se torna en un libro atrapante, una pequeña joya policial, una muestra de una realidad que a veces preferimos obviar
El libro me resultó, en general, bastante monótono. Siento que le sobran al menos unas 150 páginas, ya que por momentos logra captar el interés, pero pronto vuelve a decaer. Lo que inicialmente me parecía lo más atractivo —la relación entre los protagonistas— termina volviéndose extraña e inverosímil. En especial, el personaje de Nuria experimenta un cambio que no me convenció; se vuelve confuso y pierde coherencia con lo que el texto había construido al principio.
La trama, en sí, tiene una propuesta interesante y un potencial claro, pero me da la impresión de que no fue desarrollada de la mejor manera. Mi principal dificultad fue conectar con la prosa del autor: pensé que esa sensación inicial de desconexión se disiparía con el avance de la lectura, como me ha ocurrido con otros escritores, pero esta vez no fue así. De principio a fin, la escritura simplemente no logró atraparme.
Aunque hay escenas de acción bien logradas y momentos intensos, a menudo me encontraba leyendo con el único deseo de llegar al final, sin disfrutar realmente del proceso. Creo que eso se debe, en gran parte, al estilo narrativo del autor. La intención de incorporar elementos del underworld —las villas, el submundo de los poderosos— me pareció buena en concepto, pero no bien ejecutada. El uso del lenguaje y de los códigos entre los distintos grupos sociales se siente forzado, poco natural.
El final, sin embargo, fue lo que más me gustó. Es lo único que realmente rescato del libro: una resolución que, aunque no compensa del todo el desarrollo anterior, deja una sensación más sólida y coherente
Es un libro que se lee rápido, que entretiene a un lector argentino porque la trama es argentina. Sin embargo, es un libro que narrativamente se queda muy corto.
La sensación que tuve mientras leía el libro es que el autor (un periodista) intenta mezclar cosas que habrá aprendido durante su trabajo en una historia de espías, corrupción y narcotráfico internacional. Sin embargo, los personajes carecen de profundidad, son lineales.
La historia en sí misma es bastante lineal, y el giro que hay hacia el final no resulta del todo sorprendente.
El autor podría haber hecho un mejor trabajo para transformar una secuencia de anécdotas policiales en una historia coherente, con personajes con los que uno pueda relacionarse, odiar, y no simplemente olvidar.
Los personajes son buenos porque son reales, todos son pretenciosos como en la vida real y quizá cuando conoces un poco cómo se manejan las redes de la corrupción en países como México o (por cómo se lee) Argentina, entiendes desde el principio que no es tan lejos de la realidad. Usa mucho la Psicología y las descripciones de las actitudes y las acciones ayudan a imaginar sin tropiezos el relato, estas descripciones no lo hacen tan pesado de leer pero si extienden situaciones que ya quieres avanzar. Creo que todos conocemos a alguien con las características de varios personajes, y da gracia coincidir con la descripción psicológica del relato. Es bueno, se disfruta.
Es una novela excepcional. Una revisión moderna de las antiguas novelas de espías. Desde luego, no es para los que gustan de James Bond o de Misión Imposible. Es mucho más cruel y cruda. Sus emociones son más fuertes y, a mi juicio, es más certera en el retrato de la sociedad actual. Recrea los ambientes delicuenciales, de narcotráfico y de los servicios secretos de Argentina, pero trasciende sin duda el marco local. Todos podremos encontrar retazos de lo que también ocurre en otros países. Además de todo esto, es entretenida, emocionante y su protagonista es un hijo de la gran puta con corazón. Me cae bien el personaje, lo cual no me deja nada tranquilo.
Drogy, politika, mafie, násilí, sex, vášeň... v syrové, surové formě bez příkras a podrobného pitvání. Valí se to na čtenáře jak lavina. Nic pro citlivky. Text je hutný s minimem odstavců, spoustou rychle se střídajících postav, z nichž mnohé vystupují pod různými jmény, přezdívkami, což mi min. zpočátku (skoro celou první polovinu knihy :-)) znesnadňovalo orientaci v textu a často nutilo vracet se zpět. Byl by to ideální podklad pro filmové zpracování do superakčního filmu ve stylu seriálu Narcos. Druhá polovina knihy nabere rychlý spád a je to fakt akční. Poctivé 3 a půl hvězdičky.
Una novela negra que lo tiene todo bueno: Historia, trama, descripción de personajes, ambientación, ritmo, intriga, giros argumentales…y sobre todo está muy bien escrita, con un estilo muy personal que te hace sentir tensión mientras vas acompañando al protagonista en todo momento. También le he encontrado algún fallo, pocos sabiendo que es la primera novela de este autor: Se tarda un poco en engancharse y le sobran párrafos y páginas que no aportan nada, aparte de esto la recomiendo sin duda.
Me quedé pensando cuánto de lo que leí es ficción y cuánto es realidad. Intuimos que existe ese mundo paralelo, en el que el lujo y la más oscura miseria están a milímetros de distancia. ¿que si tiene mucho de macho argentino?, por supuesto que si! y es porque abundan, y más en esos ambientes, muy a pesar de los nuevos vientos y las nuevas generaciones. Un hombre arrastrado por sus pasiones, más allá de toda racionalidad, y un final que merece el mejor de los aplausos.