Seth Graham necesita ayuda. Su trabajo precario y un pasado complicado no le ponen fácil conseguir la custodia de sus sobrinos. Necesita una solución, y la necesita ya, especialmente ahora que la abuela de los niños ha decidido dar un paso al frente y solicitar la tutela.
Seth no puede permitirse otra pérdida. Ya ha tenido que despedirse de demasiada gente en su vida, y no está dispuesto a renunciar a la única familia que le queda.
Rowan Kennedy no necesita nada. Y desde luego, no necesita otro caso perdido. Su carrera acaba de despegar, y no tiene tiempo para encargarse de un joven padre soltero que lucha por no perder a sus niños. No tiene la menor intención de involucrarse en una batalla por la custodia, él, que nunca ha tenido una familia de verdad, que no sabe lo que es que alguien lo dé todo por ti, hasta el último aliento.
Pero Seth parece realmente desesperado. Y Rowan, a pesar de todo, parece ser su única esperanza. Esos niños necesitan un hogar, amor… y algo que Rowan jamás ha un padre dispuesto a darlo todo solo por ver felices a sus pequeños.
Y además, Seth es condenadamente encantador. Con esos hoyuelos, esos ojos azules, esa forma de sembrar el caos incluso dormido, su dulzura, su empeño por convertirse en el padre que esos pequeños merecen… Y luego está la forma en la que le pide a Rowan que no los abandone, justo ahora que quizá Rowan empieza a sentir algo por él…
Segundo libro que leo de la autora. En esta ocasión sí está bien traducido por lo que se lleva las cinco estrellas. La historia me ha atrapado desde el inicio hasta el final. Seth es un hombre que ha luchado por superar su adicción y que ahora tiene que luchar por qué no le quiten a sus sobrinos. Me ha encantado y me ha hecho sufrir mucho. Es un pequeño desastre que ama con todo su corazón a sus niños. Rowan tiene un pasado que lo sigue traumatizando. Él también me ha gustado y su evolución. Una preciosa historia que me ha hecho emocionar en más de una página.
Me encantó esta historia los personajes son increíbles donde ambos tienen que lidiar con un pasado complicado que no les permite ser plenamente felices y además de tener que resolver el juicio de tutela de los sobrinos de Seth interpuesto por la abuela materna de los niños pero al final todo se resuelve y ambos Rowan y Seth forman una familia hermosa y pueden vivir juntos su amor la recomiendo 💯
Yo no estoy llorando, tú estás llorando. Me he leído el libro en un día. Una historia bonita, fácil, con su justo punto de drama. Mira que suelo odiar a los niños en las historias (básicamente como en la vida real), pero aquí me han enamorado. Emily especialmente. Si os animáis a leer el libro, esperad muchos momentos emotivos.