CARTA A CHARO no es una novela como las demás en su exposición, empezando porque se trata de una novela epistolar, género que estuvo de moda en otras épocas y que ha dejado obras como LAS AMISTADES PELIGROSAS por no citar más que una entre muchas. Es un buen género muy interesante ya que en él, y en primera persona, se relatan historias íntimas que van desvelando los secretos más inconfesables de sus personajes.
En CARTA A CHARO encontrará el lector la historia de dos amigas que lo fueron en su infancia y han continuado siéndolo a través del tiempo y la distancia cuando el marido de una de ellas, por motivos laborales, tiene que marchar con su familia a Londres. Durante años intercambian correspondencia, hasta que cierto día un acontecimiento por completo ajeno a ellas, la muerte de un famoso actor de cine, Marcello Mastroianni, abre el baúl de los recuerdos de ambas revelando unas confidencias ocultas durante décadas que descubren a dos personas por completo desconocidas la una para la otra.
Otra peculiaridad de esta novela es que las cartas que se cruzan están redactadas empezando con la fecha del primer día en que yo me puse a escribir CARTA A CHARO, es decir, que los intervalos de tiempo que median de una a otra misiva, son auténticos. En realidad la novela fue saliendo como si sus protagonistas me la dictaran.
En esta obra, romántica y sentimental, encontraréis los diversos grados del amor revelados in extenso: la ternura, la nostalgia, la rivalidad, el egoísmo, la envidia, los celos y la pasión incontrolada y salvaje. No podéis dejar de leerla, es un buen consejo.
Soy Licenciada en Bellas Artes y autora de novelas, relatos y cuentos infantiles, también he sido miembro de la Asociación Española de Periodistas y Corresponsales, y he colaborado en prensa muchos años con artículos temáticos y relatos cortos. Asimismo he colaborado en radio con programas temáticos propios. Mi primera novela fue auto publicada en papel, hace años, El otro jardín. En 2006 publiqué en el mes de marzo, un libro de relatos, La dependienta con una editorial madrileña, coedición. En 1999, mi hermana María Concepción montó el sello editorial C. CARDONA GAMIO EDICIONES (que comenzó on line en noviembre de ese mismo año). A partir de 2006 hemos ido publicando en papel, impresión bajo demanda, el manual Taller libre de literatura, en 2007 Adriel B. -la novela de una alcohólica-, La trampa de ser mujer -manual para recobrar la autoestima perdida-. En 2008, El abrigo de Clark Gable y otros relatos y, el infantil, El abuelo que no sabía explicar cuentos. A finales de 2009 una novela de humor, La canción de la manzana, con prólogo de Mikel Urmeneta. En diciembre 2011, La otra vida de T. Loure. Desde el 28 de abril del 2012 estamos en Amazon Kindle ampliando horizontes.
Lo bueno si breve... Ésta es una novela epistolar compuesta por las cartas que se intercambian dos amigas que se conocen desde la juventud pero llevan años viviendo en países distintos (una en Barcelona y la otra en Londres), y otras cartas de sus allegados (a veces protagonistas importantes en la historia, como el marido de Charo, Antonio, otros muy secundarios, como Francesc, el hijo de su amiga), e incluso de personajes cuya relación con ellas es mucho más tangencial (como la última carta, que añade una perspectiva completamente externa a la situación). Hoy en día, cuando las cartas están cayendo en desuso, es una maravilla recuperarlas y darse cuenta de la de cosas que se pueden decir (y no decir) usando esta forma de interacción social. En la descripción de esta novela la autora nos desvela su proceso de creación. La fecha de la primera carta es la fecha en que empezó a escribirla y quizás eso explica en parte lo vívidas y lo auténticas que resultan estas cartas. Aunque la novela es corta, llegamos a conocer a los personajes (por más que a veces las expectativas que tenemos resulten erróneas), a través de sus intercambios con los demás, de lo que nos dicen, y de lo que no. Historias de amor, de desamor, sueños, errores, malentendidos y el día a día de la convivencia, y como a veces lo que creemos compartir con otros (memorias, momentos, sentimientos) no son más que un producto de nuestra imaginación. Experiencias que tuvimos con alguien y que cada persona ha asimilado de forma diversa. Amistades que no lo son, y rutinas que no se sabe bien porqué se mantienen. Me encantaron los personajes que resultan familiares y reconocibles pero no por convencionales. Las cartas y el estilo de cada una reflejan perfectamente las personalidades de los personajes y las diferencias entre ellos. Y las referencias a otras épocas y situaciones nos hacen partícipes de la atmósfera y de las experiencias de los protagonistas. La autora demuestra que no hacen falta largas exposiciones ni páginas y páginas para desarrollar no ya una historia, sino unas vidas. Leí una reseña en que comentaban que al lector le había recordado ‘Cinco horas con Mario’ y es cierto que algunas de las cartas tienen un aspecto confesional, ya sea porque no se envían realmente al destinatario (y acaban siendo una carta a uno mismo) o porque el autor explica cosas a un lector que quizás solo existe en su imaginación (ya que el destinatario no es la persona que ellos han creado en su mente). Se la recomiendo a los que gusten de una lectura fresca, breve, y de calidad, con personajes que les harán pensar. Y estoy segura de que a partir de ahora recordaré esta novela cada vez que vea una película de Marcello Mastroianni.
“Carta a Charo” nos habla de la relación entre dos amigas que viven en países diferentes, una en Barcelona y la otra en Londres. A raíz de la muerte del marido de una de ellas, se produce un acercamiento por correspondencia en el que recuerdan su juventud y la manera en la que ambas conocieron a sus respectivos maridos. Se inicia entonces un hilo conductor basado en sus recuerdos, en las tardes de cine y sobre todo en las películas de Marcello Mastronianni. Es una novela epistolar (técnica que siempre me ha gustado por las posibilidades que esconde a la hora de desarrollar tramas) cercana e intimista, en la que los personajes te van haciendo partícipes de sus sentimientos a través del papel, lo que piensan unos, lo que sienten otros, cómo les ven sus allegados, cómo son y qué esconden realmente. La historia está llena de confesiones, siendo las dos primeras cartas tan sólo la punta de un iceberg que se va descubriendo poco a poco para mostrarnos cómo ha sido en realidad la vida de cuatro personas que compartieron una bonita amistad de juventud. Dicen que las cosas a veces dependen del cristal con que se miren, pues algo así ocurre con “Carta a Charo”, cada personaje tiene una perspectiva diferente de cómo ha vivido los años, la huella que ha dejado en ellos, cada uno es una voz, un punto de vista, una forma de sentir, de encarar la vida y que comunican a su interlocutor a través de sus cartas. La historia tiene un giro hacia el final y con el cual la autora nos confirma, de una manera muy ingeniosa, las sospechas que yo ya tenía a medida que iba avanzado el libro. El final corre por cuenta de un personaje nuevo, que de una manera más objetiva y distante, nos hace partícipe de los derroteros que tomarán las vidas de los protagonistas. Una novela breve, con sentimiento y una atmósfera impregnada de calidez y de cierta nostalgia. El tono realista e íntimo de las cartas, te hace empatizar inmediatamente con los personajes que me resultaron cercanos, entrañables y muy reales. Me ha gustado mucho esta novela y sin duda la recomiendo.
This unusual tale, in the form of letters between the two main characters, gradually provides the background information needed to appreciate the the overall story. An interesting read.