Hace mil años, la señora Uzea, conocida como la dama del Fin del Mundo, se retiró a las soledades del cabo de Finisterre con una docena de sirvientes, por poderosas razones.
Allí pasó muchos años sin que nada sucediera, mirando el mar, ya estuviere calmo o embravecido, y gobernando sus heredades pero, de repente empezó a llegar gente y más gente a aquel lugar solitario, quizá llamada por una luz que se aposentó en el cielo del promontorio y que era visible tanto de noche como de día...
Lo escuche en audio libro y es el primero que leo de la autora. A pesar de estar marcado como novela histórica, lo sentí más con tinte de fantasía. Una condesa recluida en el fin del mundo, y le llegan una hada, un enano, un vikingo, un hombre sin memoria y de paso sus hijos un poco reveldes, a partir de ahí se despliegue una historia con tintes cómico pero con un trasfondo de hacer valer los valores o creencias. Solo el final tal vez lo sentí muy rápido en su conclusión, pero en general es una historia muy entretenida.
Una historia de reyes , andas vikingos. , muchas luchas de lícita al final del mundo es como decimos allá en el rancho del presidente , la Señora del fin del mundo era una buena mujer que siempre ayudaba al que tocaba su puerta y a ella llegaban cualquier personaje
Personajes históricos y otros del imaginario colectivo se funden en una historia llena de encuentros inesperados, donde se confunde lo real y lo imaginario creando una atmósfera muy especial llena de una magia natural. Y todo ello, circunscrito en una época histórica llena de supersticiones y de creencias sobrenaturales donde los usos y costumbres del siglo XI se disuelven en una trama de lo más entretenida y sorprendente. Una narración llena de sucesos que no dejan que el lector se aburra en ningún momento. Y con una prosa muy bella a modo de cuento. Sin duda una lectura que me ha encantado.