Esta Navidad llegan las Hermanas Raras, una deliciosa antología de cuentos firmados por las grandes damas del pulp, seleccionados con mano experta por Mike Ashley.
Brujas, vampiras, mujeres que se funden con sus deseos más oscuros, madres monstruosas, hijas vengativas, damas con el alma podrida y jovencitas que ríen mientras todo arde… Esta Navidad llegan las Hermanas Raras, una deliciosa antología de cuentos firmados por las grandes damas del pulp, seleccionados con mano experta por Mike Ashley para la British Library. Catorce autoras —de la célebre Margaret St. Clair a la enigmática Allison V. Harding, pasando por Tanith Lee, la baronesa Greye La Spina o incluso Lucy Maud Montgomery en su noche más gótica— firman estos relatos turbios, sugestivos y altamente adictivos, nacidos en las páginas de Weird Tales y otras revistas míticas entre los años veinte y los setenta.
Tesoros recuperados del subsuelo del horror, el suspense y la ciencia ficción, estas historias están habitadas por ratas que piensan, niños con secretos atroces, amantes espectrales, figuras que se duplican en el espejo y presencias que te observan desde la alacena… con mucha paciencia. Son cuentos que arañan, que ríen entre dientes, que brillan de puro malicia, y que nos recuerdan que las mujeres siempre han sabido jugar —y reinar— en los márgenes de lo raro.
Entre 1923 y 1954 la revista Weird Tales fue uno de los grandes escaparates de la literatura fantástica y de terror en lengua inglesa. Por sus páginas pasaron muchos de los nombres más conocidos del género, pero también un buen número de escritoras que con el tiempo quedaron en segundo plano.
La antología "Hermanas raras", preparada por el editor e historiador Mike Ashley, recupera quince relatos publicados originalmente en la revista. El volumen recorre varias décadas de narrativa pulp y ofrece una muestra bastante amplia de sus registros: cuentos de fantasmas, historias de horror sobrenatural, fantasía oscura o relatos cercanos al terror psicológico.
Entre las autoras reunidas figuran nombres como Greye La Spina, C.L. Moore, Margaret St. Clair o Evangeline Walton. El libro se cierra con un relato posterior de Tanith Lee, que funciona casi como un pequeño homenaje moderno a aquella tradición.
Más que una simple recopilación de cuentos, "Hermanas raras" funciona también como un pequeño rescate literario. Mike Ashley, que lleva años investigando la historia de las revistas pulp, reúne aquí a varias autoras que publicaron en Weird Tales pero que rara vez aparecen cuando se habla de la historia del género.
Lo interesante es que estos textos no se leen como algo marginal. Las autoras trabajan con el mismo repertorio que dominaba la revista: ocultistas, criaturas monstruosas, maldiciones antiguas o presencias sobrenaturales. Cuando aparece alguna diferencia, suele estar más bien en las situaciones que ponen en marcha el horror. Con frecuencia el foco se desplaza hacia espacios cotidianos, la casa, la infancia, la familia, o hacia transformaciones personales que los relatos masculinos de la época trataban de otra manera.
El volumen se abre con "El señor de las ratas", de Greye La Spina, un ejemplo bastante claro de terror pulp clásico. La historia enfrenta a una pareja fugitiva con una criatura grotesca que gobierna un ejército de ratas desde una cabaña aislada. No es un planteamiento especialmente original, pero La Spina lo maneja con bastante eficacia y consigue que la figura monstruosa resulte inquietante precisamente por lo poco que se explica de ella.
Algo parecido ocurre con "El corazón marchito", de G.G. Pendarves, que parte de un motivo gótico muy reconocible, un corazón conservado durante siglos, para construir una historia de ambición y superstición. El relato avanza con calma hasta un final irónico y bastante cruel, muy en la tradición del terror moral.
Uno de los relatos más interesantes del volumen es "Leonora", de Everil Worrell, inspirado en la famosa balada alemana sobre un amante muerto que regresa para reclamar a su prometida. Worrell transforma ese motivo romántico en algo más inquietante al presentarlo como el recuerdo de una mujer internada en un sanatorio, lo que deja siempre abierta la duda entre experiencia sobrenatural y delirio.
La autora más conocida del libro es probablemente C.L. Moore, cuyo cuento "Daimon" introduce un tono algo más simbólico. El protagonista posee la extraña capacidad de ver las entidades invisibles que acompañan a cada persona y que revelan su verdadera naturaleza moral. La idea es sencilla, pero Moore la desarrolla con suficiente ambigüedad para que el relato no se convierta en una simple parábola. Una maravilla.
Quizá los textos más perturbadores del volumen sean dos piezas muy breves. En "Bajo tierra", de Allison V. Harding, una criatura subterránea atrae a los niños hacia su escondite mientras los adultos intentan comprender qué está ocurriendo. Harding prescinde casi por completo de explicaciones y deja que la inquietud surja de la situación misma. Perturbador. Genial.
"Brenda", de Margaret St. Clair, resulta todavía más extraño. La historia de una niña solitaria que libera a una criatura atrapada bajo una cantera sugiere una relación ambigua entre ese gesto y los cambios que acompañan al paso de la infancia a la adolescencia. El relato nunca lo explica del todo, pero precisamente ahí reside buena parte de su fuerza. Muy bueno.
El resto de la antología alterna registros bastante distintos. Hay fantasía casi lírica, como en el cuento de Maria Moravsky; historias de fantasmas más tradicionales, como la de L.M. Montgomery; o relatos con un punto de humor oscuro, como el de Leah Bodine Drake. Esa variedad recuerda que Weird Tales no respondía a un único estilo, sino que era un espacio donde convivían formas muy diferentes de entender lo fantástico.
El cierre con Tanith Lee introduce una voz claramente posterior, pero también sirve para subrayar la continuidad de esa tradición. Leída en conjunto, la antología muestra que las escritoras formaron parte activa del mundo pulp y contribuyeron a construirlo tanto como muchos de sus colegas más célebres.
No todos los cuentos tienen la misma fuerza, aunque el conjunto termina ofreciendo un panorama bastante claro. Sobre todo porque permite volver a leer a varias autoras que, durante décadas, quedaron relegadas a un segundo plano dentro de la historia del fantástico.
Tercera entrega de este curioso formato, centrado en esta ocasión en autoras de la revista Weird Tales. Como siempre, hay relatos que te enganchan desde la primera pagina, por narrativa, ambientación o diálogos.
Otra pequeña joya que agradezco tener en mi estantería.
Recopilación de cuentos de misterio/terror. Entretenido, se dejó leer de forma agradable y rápida, si bien, como en todo libro de cuentos, hay fluctuaciones entre relatos, a mí parecer muy marcadas en este libro, de manera que uno pasa de las sensaciones más espeluznantes y el máximo suspense a una sensación bastante próxima al tedio en unas pocas páginas. De forma general le doy un 6,5/10 es entretenido cumple la promesa de un buen rato, pero no aporta más.
Qué libro tan maravillosamente escrito por mujeres increíbles❤️🩹💅🏻Son 14 relatos que me han encantado,súper originales y capaces de mantenerme enganchada de principio a fin. Qué delicadeza al escribir… y qué escalofríos al leerlos.
Recopilación de relatos sobrenaturales escritos por autoras, la mayoría de la primera mitad el siglo XX. Me han gustado especialmente Mami, En Smoky Island, Seres Alados y Espejito, Espejito.