En los años veinte, mientras el mundo se maravillaba con el brillo de lo moderno, un grupo de mujeres comenzó a morir lentamente. Habían sido contratadas para pintar esferas de relojes con una sustancia que prometía el radio. Nadie les advirtió que ese resplandor era, en realidad, veneno. La fábrica de los huesos brillantes narra, con crudeza poética y precisión documental, la historia real de las Radium trabajadoras que encendieron una luz que terminaría por destruirlas. Este libro entrelaza ensayo social, crónica histórica y sensibilidad narrativa para poner nombres, rostros y dignidad donde otros vieron solo estadísticas. No es solo un testimonio del daño, sino una acusación contra el silencio. Una advertencia que aún hoy brilla en la oscuridad.