¿Cuál es el propósito de una novela? ¿Tiene la literatura que rendir cuentas con la moral? ¿Se deben poner límites a la creación literaria cuando está tendrá consecuencias en la realidad?
Estas y otras muchas preguntas y reflexiones son las que genera en el lector ‘Nada más ilusorio’, una historia que te lleva a discutir con el texto y con tus propias ideas. Por eso, si buscáis un libro para un club de lectura, ¡esta puede ser muy buena opción!
Cada mes, Alicia toma un tren nocturno de Londres a Edimburgo por temas de trabajo. En esta ocasión compartirá compartimento con dos hombres que discuten sobre las terribles consecuencias que ha tenido la novela escrita por uno de ellos en la vida de un conocido y cómo el autor se está enfrentando ahora a terribles acusaciones.
Ante tal asunto, Alicia no puede menos que escuchar y, al rato, incluso unirse a la conversación. ¡¡Necesita conocer todos los detalles!! ¿Qué pasó realmente? A cambio, deberá también contar algo de su propia historia, ¡qué menos! Así, la novela se desarrolla prácticamente en su mayoría en ese tren nocturno que, cual hoguera en una noche de verano, propicia el ambiente perfecto compartir cosas que nunca antes se han dicho en voz alta.
Un muy profundo retrato de la complejidad de las emociones humanas. Una historia que se ramifica, dotando de profundidad a la novela y que, dentro de su propio juego, solo da visiones incompletas de todas ellas… cuando parece quedar claro que juzgar sin conocer las visiones de todos los implicados siempre será injusto y, al mismo tiempo, que lograrlas es una misión casi imposible.
Una novela relativamente pausada, pero que con si misterio te mantiene con el gusanillo de la intriga desde la primera página. No pude soltarla mientras la leía, tanto es así que la devoré en un día. Si tuviera que ponerle una pega es que, para mi gusto, el final se extiende demasiado y eso hace que pierda impacto pero es verdad, que así se consigue que todo quede bien cerrado.
A pesar de que trama me ha gustado mucho, si me tengo que quedar con solo una cosa es con cómo escribe la autora. Un estilo elegante, cuidado, nada recargado y muy bonito. Con muchas frases de esas que hacen las delicias de quienes nos gusta subrayar.
Un libro perfecto para llevarte de viaje, porque eso es lo que es ‘Nada más ilusorio’.