Un libro muy sencillo que abre un diálogo sobre el racismo en México y encontrar maneras de enfrentarlo. Definitivamente un libro que le regalaría al tío que se avienta sus comentarios en la cena de navidad.
Le doy 4⭐ a este libro porque, más que enseñarme algo completamente nuevo, me obligó a mirar con honestidad cosas que ya estaban ahí, pero que no siempre había querido ver.
Es un libro accesible, claro y necesario, me gustó especialmente cómo aterriza conceptos complejos en ejemplos cotidianos, lo que hace imposible no reconocerse en algún momento. Y ahí está, para mí, su mayor fuerza: no te deja como espectadora, te involucra.
Hubo partes que me incomodaron y lo digo como algo positivo, porque me hicieron identificar prácticas, ideas o actitudes que en algún punto de mi vida normalicé. Ese ejercicio de reconocer sin justificar es poderoso, aunque no siempre fácil.
Me encantó que el libro no se queda en la culpa, sino que invita a la reflexión y al cambio. No es un texto para señalar a otros, sino para empezar por una misma.
Lo considero un buen ejercicio de reflexión personal que te ayuda a mirar con otros ojos, sigo pensando en él pasados los días, así que pienso que es una lectura que me ha dejado una enseñanza (o duda) de cómo puedo, YO Ingrid, ayudar a erradicar aquellas formas de opresión con las que a diario seguimos encontrándonos y que nos persiguen incluso desde muy pequeños.
Este libro nos invita a analizar todos esos factores históricos, sociales e incluso psicológicos, que han traído como consecuencia el racismo como problema social (muy normalizado) y que se sigue repartiendo desde la familia o el entorno, hasta parte de la enseñanza básica, nos recuerda que diariamente lo vemos en redes sociales e inclusive IA, como algo que consumimos ya de forma cotidiana y cómo puede llegar a afectar nuestra salud mental.
Esencial para todas las personas que habitamos el territorio mexicano para entender nuestra historia y algunos mitos culturales que han servido para construirnos. Me encantó que es un libro en el que vienen explicados conceptos básicos para entender el racismo estructural, pero también vienen temas bien específicos como el vínculo de la transfobia con el racismo. Aprendí mucho de esta lectura
Es un libro que se debería herramienta fundamental de profesores, padres y cualquiera que pueda tener a su cargo la formación de personas. Es un libro que me abrió la mente, me hizo reconocerme en algunos aspectos que he actuado con racismo, con sesgo, con ignorancia. Provocó diálogo con mi esposo y mis hijas. Me dio aprendizaje, conocimiento y mucho trabajo por hacer.
Creo que simplemente no fue un libro para mí y puede que yo no sea su público objetivo. Me parece que funciona cómo herramienta de introducción para juventudes o quienes no hayan tenido un acercamiento con el tema. Me quedo con el señalamiento del silencio cómplice de las violencias y el pensar constantemente aquello que no necesito pensar en mi cotidianidad.
Me pareció interesante conocer un poco de la historia del movimiento anti racista en Latinoamérica (específicamente en México). Los conceptos que aparecen están explicados de manera digerible, también los ejemplos. Me pareció un gran acierto incluir preguntas para repasar o debatir al final de cada capítulo.