Me gustó bastante y temía todo lo contrario, pues detesto los relatos episódicos. Lo que pasó es que Sylvia Aguilar Zéleny toma episodios trascendentes de infancias (femeninas) diversas sacudidas por violencias, estructuras y descubrimientos abismales. Me gustó el juego con los formatos y el estilo tan depurado en cada voz. Fugaz, sí, pero contundente cada relato a la vez que revelador sobre el mundo de los adultos o las relaciones. Y evocador.
Al principio me atrapo y con el paso de la historia empecé a sentir un poco repetitivo lo que leía pero lo disfruté. Admito que el capítulo de “Todas las voces” me dio una sensación de incomodidad que me hacía enojar porque es algo tan real y aunque fuera ficción se que hay testimonios reales de mujeres que pasan por lo mismo y no pude evitar sentir una impotencia.
Las historias de las mujeres en nenitas timbran en nosotras sin importar la edad y creo que eso es lo trágico de nuestra realidad de mujeres; siempre seguimos siendo niñas, adultas y ancianas, todo al mismo tiempo.
La cantidad de emociones que sentí al leer este libro es inmensa😭. Lo leí con cuidado, para sentir cada palabra y con una inquietud tremenda por conocer la siguiente historia con la que tristemente me sentiría identificada😔. Me fascinó completamente🫂💞🙌