5/5⭐
Tercer libro de Eloy que leo y para mí pasa a ser un autor de referencia por la forma en cómo de un modo novelado transmite enseñanzas sobre la vida y la forma de vivirla.
Este libro en sí es lo que marca su propio título, un regalo para el alma, para quien sepa ver, entender pero sobretodo sentir.
Me encanta afrontar un libro de él sin tener una sinopsis pero con la certeza de que me va a encantar y que voy a aprender.
Eloy tiene un modo magistral de entrelazar historias que parece que no están relacionadas con la trama principal pero sin embargo según vas leyendo vas viendo cómo encajan igual que las piezas de un puzzle para obtener un resultado final increíble....porque sí sus finales siempre sorprenden.
Poco más se puede decir sin desentrañar parte del libro y aunque lo tengo lleno de post it destaco algunas frases aquí:
"Mantuve durante un tiempo el secreto, pero, al final, todo sale, con el tiempo he comprendido que no hay secretos más difíciles de guardar que los propios, porque estos, a pesar de creerlos controlados, saben cómo ir atravesando las grietas de nuestra conciencia"
"De vez en cuando a todos se nos cae la vida, y eso no es tan malo, a veces es necesario. A veces es necesario que se rompa en mil trozos para que, en el momento de recogerlos sepamos cuántos debemos dejar en el suelo, abandonados"
"Todo en la vida tiene dos caras, la buena y la mala, la alegre y la triste... todo, absolutamente todo, incluso algo que puede parecer tan bonito como la fotografía tiene esa parte triste, pues cada instante que fotografío, de alguna forma dejo de vivirlo. Si ahora mismo una mariposa se posase sobre esa ventana durante unos segundos, yo podría hacer dos cosas: observarla o fotografiarla. Y si hiciera lo segundo solo tendría una imagen en un trozo de papel, pero la realidad de ese momento me la habría perdido"