«Puede que la casa ya no esté llena, pero ella sigue estando conmigo. A mi lado. Y esa es razón suficiente para seguir decorando y celebrar la Navidad como si fuera el día más mágico del año».
Cherry Chic se ha vuelto de mis autoras confort de libros navideños, por lo que tenía muchas ganas de leer este libro y disfrutar de su forma de escribir, que siempre logra acelerarme el corazón y emocionarme. Esta vez, esta historia es un poco distinta a sus novelas navideñas anteriores; tenemos 4 historias en paralelo, con ocho puntos de vista, las que transcurren los días previos a Nochebuena, por lo que tanto el ritmo como la profundidad y el desarrollo de las historias son distintos a lo que fueron sus novelas anteriores.
Las cuatro historias tuvieron cosas que me gustaron y con las que conecté, en mayor o menor medida. Estas parejas atraviesan distintas situaciones, ya sea a nivel personal o en su relación, que van abriéndose y presentándose ante el lector para acompañarlos en este viaje. Me gustó que las cuatro fueran historias muy distintas y que abordaran problemáticas diferentes. En ese sentido, el libro toca, a través de ellas, distintos temas que invitan a la reflexión y con los que es inevitable llegar a conectar: el duelo, el perderse a uno mismo, la monotonía en las relaciones, los proyectos de vida personal, los miedos y traumas de infancia, entre otros…
La historia de Rachel y Luke creo que fue la que más me llegó a nivel personal ❤️🩹. Padres de tres hijos pequeños, el tiempo y las responsabilidades parentales y laborales los han ido alejando hasta sumirlos en una rutina monótona que los ha llevado a desconectarse el uno del otro, a pesar del inmenso amor que se tienen. Su historia aborda problemáticas de pareja como la falta de comunicación, el desgaste de los vínculos, la desconfianza, y también temas personales como el abandono/postergación de las metas y sueños individuales. Conecté mucho con ambos individualmente, y eso hizo que en varios momentos me emocionara leyendo 🥹… y, haber, es verdad que sentí que todo se resuelve un poco rápido, pues me hubiese encantado haber tenido más capítulos de ellos, pero disfruté mucho la historia.
«(…) lo único que puedo hacer es agradecer a la vida por tenerla. Porque no somos perfectos, estamos muy lejos de serlo, estoy seguro, pero también lo estoy de que nos queremos de un modo que no mucha gente consigue».
Holly y Asher son dos desconocidos que coinciden en un aeropuerto y no pueden evitar conectar. Su dinámica me gustó mucho desde el inicio, así como la forma en que, sin darse cuenta, se impulsan el uno al otro a superar algunos de sus miedos… Disfruté de su química, sus diálogos, sus juegos 💕, y quizá mi único pero es que me hubiera gustado que su relación se sintiera un poco menos apresurada, pero lo entiendo considerando el tipo de historia (corta) que es.
A Adrien y Kayden los adoré 🤍. Es que son perfectos el uno para el otro y sentí que se complementaban tan tan bien. Adrien es chispeante, positivo y alegre, y me divertí mucho con su forma de ser tan espontánea y tan distinta a la de Kayden 🤭. Él, por otra parte, es mucho más cuadrado, contenido, y carga con traumas y miedos producto del rechazo por parte de su familia a su orientación sexual. Amé ver cómo va descubriendo, poco a poco, y a través de pequeños gestos y momentos, que no toda la gente es igual que su familia ❤️🩹… y me emocionó mucho cómo eso lo va ayudando a (por fin) soltarse.
Jack y Sophie ya están en la tercera edad, y son una pareja consolidada, que se apoya mutuamente y que se me ha hecho muy tierna. Me encantó ver esta perspectiva de un amor más maduro a través de ellos, que ha sabido sobreponerse a las dificultades de la vida y que, aun así, ha logrado mantenerse unido. En su historia vemos otro tipo de problemáticas (como el duelo, el distanciamiento de los hijos…), más personales y menos relacionadas con la pareja, pero que aun así tienen como eje el sostenerse el uno al otro ❤️🩹.
El ritmo del libro es rápido, considerando que las historias se desarrollan en alrededor de 2-3 días. Hay cosas, como ya comenté, que pueden sentirse apresuradas, pero creo que es parte de cómo está estructurado el libro. Aun así, yo lo disfruté harto 🤍. Y, a pesar de que no se profundiza demasiado, conecté y me emocioné con casi todas las historias, pues en todas había pequeñas cosas con las que me pude sentir identificada.
En conclusión, creo que es un libro para conectar con las emociones, que te hace sonreír y emocionarte, y que tiene ese toque emotivo que uno espera de una novela navideña. Eso sí, ojo, no es una romcom navideña ni nada por el estilo, por lo que no esperen un romance intenso, profundo ni grandes giros de trama. Aun así, es un libro bonito, con historias que valen la pena leer.