Un texto brillante acerca del humor y la ficción, de sus límites y consecuencias en el mundo real.
El codirector de El Mundo Today recupera su formación filosófica en este certero ensayo en el que Habermas se da cita con Conan O'Brien, Susan Sontag hace lo propio con Miguel Noguera y la comedia se nos presenta como la llave para entender el devenir de los medios de comunicación y de la política. De los límites de la ficción a la tiranía del cinismo, la posverdad y el desparpajo, el cómico y escritor se cuestiona su oficio en busca de la mejor manera de contar buenas historias.
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La colección Endebate es el hogar de aquellos textos breves que presentan una opinión, defienden una actitud o cuentan una historia, pero son más un aperitivo que un banquete, estimulan la conversación más que saciarla e inician un festín (que no clausuran). Como los mejores bocados, entran por los ojos y dejan un largo poso en el paladar.
Xavi Puig es licenciado en Filosofía y en Comunicación Audiovisual. Lleva veinte años escribiendo comedia y se le conoce principalmente por ser cofundador y codirector del medio satírico El Mundo Today. Es guionista de televisión y radio y ha trabajado para la prensa escrita.
No es mi campo para nada pero sí soy lectora ávida de El Mundo Today. Siempre me ha parecido que la gente que hace humor tiene un "nivel de inteligencia superior". Entendedme, esa observación afilada, eso de concatenar ideas, que además, tiene un curro detrás de manitas artesanas.
Me ha gustado mucho el libro, aunque también me he quedado a veces en blanco con algunas referencias.
Este libro presenta mirada al humor desde un punto de vista filosofico, no ws un libro de humor per se. En general me ha parecido correcto, lo unico que hace referencia a muchos hechos y personas que si no los conoces, no llegas a entender el ejemplo que pone.
"Cuando se dice que hay que hacer humor de abajo hacia arriba y no al revés es porque se concibe la comedia como sospechosa de este tipo de cinismo degradado."
"El comico intoxicado de cinismo ridiculiza lo que se expone en los museos y en los teatros, rebaja cualquier ambición que pueda pecar de ingenua, y es dañini y castrador con quienes intentan alcanzar una excelencia que ellos juzgan imposible porque, de ser posible, ellos mismos ya la habrían alcanzado."