La historia avanza, con una mezcla de momentos de acción pura, contrapuestos con escenas que otorgan a este tomo de un contrapunto que se agradece. Si bien es cierto que cuesta coger el ángulo a alguno de esos momentos de pelea, por la profusión de detalle que se mete en cada viñeta, el tono en general es a mi parecer más redondo que el del tomo anterior. Y eso es en gran parte por el protagonista. El caballero de Tauro, Hasgard, en este tomo, se presenta como un hombre sabio y recto, que no es ni por asomo la bestia sin cerebro que aparenta por su tamaño y la constelación que representa. Muy buena trama, con alguna viñeta a toda página de las que se quedan en la retina. Con muchas ganas de seguir la historia...
Siguen las batallas épicas y fantásticamente dibujadas entre los caballeros de oro y los espectros. Esta vez centrado en Tauro, que en esta precuela lo mola todo.
El esperado reencuentro de los 3 protagonistas y la aparición de Sísifo de Sagitario es tensión pura.