“Santas”, de Matilde Santiago, es una de esas novelas que no solo se leen, se sienten. Me ha atrapado por completo: por su intensidad, por la fuerza de sus personajes y por una historia que va calando poco a poco hasta dejar huella.
La autora maneja la tensión con gran habilidad y logra que el lector se cuestione constantemente qué hay detrás de cada gesto y cada silencio. Es una lectura incómoda a ratos, emocionante en otros, pero siempre profundamente humana.
Un libro potente, de los que te acompañan incluso después de cerrarlo. Totalmente recomendable.