Antonio Machado was a Spanish poet and one of the leading figures of the Spanish literary movement known as the Generation of '98, a group of novelists, poets, essayists, and philosophers active in Spain at the time of the Spanish-American War (1898).
- XIII - Hacia un ocaso radiante caminaba el sol de estío, y era entre nubes de fuego, una trompeta gigante tras de los álamos verdes de las márgenes del río.
Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera de la cigarra cantora, el monorritmo jovial, entre metal y madera, que es la canción estival.
En una huerta sombría giraban los cangilones de la noria soñolienta. Bajo las ramas obscuras el son del agua se oía. Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.
Yo iba haciendo mi camino, absorto en el solitario crepúsculo campesino. Y pensaba: «¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa, toda desdén y armonía; hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía de este rincón vanidoso, obscuro rincón que piensa!».
Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente. Lejos, la ciudad dormía como cubierta de un mago fanal de oro transparente. Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.
Los últimos arreboles coronaban las colinas, manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas. Yo caminaba cansado, sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.
El agua en sombra pasaba tan melancólicamente, bajo los arcos del puente, como si al pasar dijera:
«Apenas desamarrada a pobre barca, viajero, del árbol de la ribera, se canta: no somos nada. Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera».
Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría. (Yo pensaba: ¡el alma mía!)
Y me detuve un momento, en la tarde, a meditar... ¿Qué es esta gota en el viento que gritar al mar: soy el mar?
Vibraba el aire asordado por los élitros cantores que hacen el campo sonoro, cual si estuviera sembrado de campanitas de oro.
En el azul fulguraba un lucero diamantino. Cálido viento soplaba alborotando el camino.
Yo, en la tarde polvorienta, hacia la ciudad volvía. Sonaban los cangilones de la noria soñolienta. Bajo las ramas obscuras caer el agua se oía.
“Leí” este libro en formato audiolibro, por tanto recitado, y me resultó interesante. Hay versos bastante visuales y que disparan la imaginación. Pero, en general, no me resultó tan atractivo. Tuve la sensación de que no había demasiada conexión entre un poema y otro, como que no generaban esa totalidad de libro.
XVI Siempre fugitiva y siempre cerca de mí, en negro manto mal cubierto el desdeñoso gesto de tu rostro pálido. No sé adónde vas, ni dónde tu virgen belleza tálamo busca en la noche. No sé qué sueños cierran tus párpados, ni de quién haya entreabierto tu lecho inhospitalario. ............................................. Detén el paso, belleza esquiva, detén el paso. Besar quisiera la amarga, amarga flor de tus labios.
Una vez que entiendes el estilo de Machado te puede llegar a fascinar, pero desde mi punto de vista aún muy ignorante respecto a literatura clásica y simbología, no me ha terminado de enamorar el libro y me ha costado leerlo.