Intentaré ser breve, porque tengo sueño.
Estos días, tuve fin de semana largo y no empecé con el siguiente libro de los Bennett, en los tiempos en los que intento manejarme.
Para seguir sumando lectura en lo que va del año e irme a dormir con una sonrisa, he leído Amor a primera ducha de Flora Sanchetti.
Lucía llega a una nueva ciudad en busca de escapar de un mal bicho que no la estaba dejando vivir y un día, mientras estaba duchándose, irrumpe en pleno baño el agente de policía Javier Martínez, mientras perseguía a un delincuente.
No confundir con el finado baterista de Manal*... Más que jugo de tomate frío, el homónimo de Flora, lo iba a tener en las venas bien caliente.
Bromista, protector, pésimo cocinero y un poco torpe... Pero es un hombre con riqueza de espíritu y eso, dámelo siempre. Además, con el pelo como lo ilustraron en la portada (más la ligera musculatura), me hizo acordar de un feo lindo de la onda naftalina al que la preocupación y ocupación, no le son esquivas, como a Javier... Y eso me puede. Sencillamente.
Mi calificación para Amor a primera ducha es de cinco estrellas.
*Manal fue un grupo de rock argentino, reconocido por tocar blues en español, uno de sus temas más célebres, es Jugo de tomate, al que hago referencia al elogiar al galán de este libro.