La forma de explicar sus argumentos fue clara y enriquecedora, pero no dio fin ni remató las preguntas: ¿quién o qué es un creador? ¿ es relevante la obra creada por IA? Que es la originalidad en tiempos de IA? Sin embargo fue un libro intrigante.
El libro de la profesora alemana de Filosofía es un buen punto de partida para la discusión de qué o quién es un creador, la discusión entre original y falsificación, si una obra creada por inteligencia artificial es o no arte. Está bien planteado, pero deja demasiadas hebras sueltas.