Una muy buena dramatización de una popular leyenda. Quienes la conozcan ya saben cómo va a terminar, aún así los personajes hacen que te enganches desde el primer momento. Toma un poco, pero a medida que avanza la historia todos los hilos van uniéndose y ves cómo se conecta cada personaje hasta llegar al climax de la historia. Los personajes son bastante variados y cada uno tiene su personalidad, pero como es de esperar el que más deslumbra es el personaje de Manuela (La Tatuana), como lectora me hubiese gustado saber más de ella, pero entiendo que un personaje como ella necesitaba mantener cierta dosis de misterio. Una buena parte de lo que hace interesante a la lectura es ver cómo ella ejerce cierto magnetismo sobre el resto de los personajes y cómo afecta sus vidas, ya sea consciente o inconscientemente, para bien o para mal. El villano fue, por mucho, mi segundo personaje favorito. Aunque tenía una motivación algo básica, era bastante entretenido verlo hacer gimnasia mental para razonar su saña contra Manuela y, aparte de eso, de básico no tenía nada. En efecto era un personaje muy agudo que sabía cómo mover los hilos para que todo esté a su favor, amo los personajes que son así. Para mi sorpresa la historia termina con un final más o menos feliz para la mayoría de los personajes. En general es una lectura bastante fluida que funciona gracias a sus personajes bastante dinámicos e interesantes.