Hoy vengo a contaros mi experiencia con una lectura que me ha dejado una sensación bastante agridulce.
Al inicio, la historia consiguió engancharme con fuerza gracias a su planteamiento y a la idea tan interesante que propone. Sin embargo, conforme fui avanzando, la trama perdió consistencia y se convirtió en algo caótico, como si se quedara a medio camino de lo que podía llegar a ser.
La idea base es buena, eso no lo pongo en duda, pero hay muchos aspectos que podrían pulirse más: algunas erratas, frases mal enlazadas y una narración que en ocasiones hacía que la lectura resultara pesada.
Además, los acontecimientos se desarrollaban demasiado rápido, sin dar el tiempo necesario para disfrutar de cada momento. A partir de la mitad, todo se volvió más turbio y confuso, y el final terminó de descolocarme bastante.
En cuanto a los personajes, aquí sí que encontré luces y sombras. Me gustó mucho Adela, una chica dulce, amante de los libros, pero con una vida marcada por la pobreza y otros detalles. Su fragilidad me llegó al corazón.
Por otro lado está Daniel, que comenzó siendo un personaje muy bonito, con una relación prometedora con Adela, pero que poco a poco fue perdiendo mi simpatía. Entiendo sus circunstancias, pero no justifico que haga daño a las personas que quiere. Entre los secundarios, disfruté de personajes como Germán o el alcalde, que aportaron bastante a la trama.
Eso sí, si hay alguien a quien odié profundamente fue a Margarita, cuya manera de “querer” me pareció destructiva y dolorosa. Un personaje difícil de soportar, pero muy bien construido en ese sentido.
La ambientación de los años 30 creo que está muy bien lograda y que tiene buen desarrollo en ese aspecto.
Algo que sí quiero destacar de forma positiva es que, entre tanto caos, la autora se atrevió a tocar temas sensibles como el duelo, las enfermedades y la salud mental, dándole una capa más profunda a la historia y ofreciendo un espacio para reflexionar.
En definitiva, siendo la primera novela de la autora, hay algunas cosillas a mejorar pero está bien lograda.
Aun así, me quedo con la intención y la idea principal, que considero buena y con potencial. Aunque para mí no haya sido la mejor experiencia, estoy segura de que habrá lectores que la disfruten de otra manera.