La novela narra el periplo de dos jovenes universitarios que se ven inmersos en el estallido de un brote zombi en Castellón. Los chavales tratarán de mantenerse con vida el mayor tiempo posible y se embarcarán en algunas aventuras absurdas. Escrita por un autor novel, no destaca por su profundidad y calidad, pero si por llevar buen ritmo y diversión a raudales. Una obra breve y amena que se puede leer de una sentada, si se tiene el intestino lento.
Por muy divertido que se anuncie, el libro está mal escrito (qué odiosa sintaxis), con un argumento que parece haberse ingeniado sobre la marcha, elementos inconexos... Y no tiene tanta gracia como se afirma.