Yona continúa su viaje junto con Hak, Yoon y su nuevo compañero: Kija, el dragón blanco, quien puede percibir la presencia de los demás dragones. La búsqueda lleva al grupo a lugares sumamente peligrosos, como una aldea dentro de unas cavernas donde un paso en falso puede ser fatal y una ciudad portuaria aterrorizada por el gobernador. ¿La princesa encontrará a quienes busca ahí?
Continua la historia donde se quedó, hasta ahora tenemos todo lo del anime en el manga, este tomo para mí es un poco más especial porque cuenta la historia de Shin-ah, la verdad cuando yo vi en el anime su historia llore mucho, me dolió ver cómo creció, y me dolió mucho más cuando Ao se disculpo y lloro. Fuera de eso, el manga mantiene un buen ritmo, metiendo emoción y comedia en un punto igual, por lo que la verdad es fácil leerlo. Se que pronto todo se pondrá más técnico, ya que hay capítulos intermedios de Soo-Won y el general de la tribu tierra. Pero no puedo esperar a ver cuándo ya se enfrentarán a la tribu de fuego y cuando avance la relación de Yona y Hack