Este poemario no es una despedida, es una conexión, un puente, la voz de aquel que se fue. Versos y cartas de quien partió, pero que aún tiene algo por decir. Cada poema es un abrazo de amor para aquellos que siguen aquí, hijos, hermanos, padres, amores y amigos, corazones que siguen unidos y que la muerte no logró separar. Este libro es un refugio, la esperanza que nos sujeta cuando nuestro ser querido se va. Porque el amor no se acaba con la ausencia, y quien dejó una huella en nuestro corazón jamás será olvidado. “Si tus pies ya no avanzan, si el dolor hace hogar en ti, si te llenaste de dudas y tienes coraje con la vida, ven, Léeme Cuando Ya No Despierte”.
Mami te extraño todos los días de mi vida, desde que me levanto hasta que me duermo, incluso en mis sueños. Lo siento por no haber dado más de mí, siento mucho no ser la hija que necesitabas, siento mucho haberte hecho esperar, sé que es muy egoísta de pedir pero espérame allá donde estés, que cuento los días para volver a verte. Te amo siempre mami, te extraño mucho.