Ernest Miller Hemingway was an American novelist, short-story writer and journalist. Best known for an economical, understated style that significantly influenced later 20th-century writers, he is often romanticized for his adventurous lifestyle, and outspoken and blunt public image. Most of Hemingway's works were published between the mid-1920s and mid-1950s, including seven novels, six short-story collections and two non-fiction works. His writings have become classics of American literature; he was awarded the 1954 Nobel Prize in Literature, while three of his novels, four short-story collections and three nonfiction works were published posthumously. Hemingway was raised in Oak Park, Illinois. After high school, he spent six months as a cub reporter for The Kansas City Star before enlisting in the Red Cross. He served as an ambulance driver on the Italian Front in World War I and was seriously wounded in 1918. His wartime experiences formed the basis for his 1929 novel A Farewell to Arms. He married Hadley Richardson in 1921, the first of four wives. They moved to Paris where he worked as a foreign correspondent for the Toronto Star and fell under the influence of the modernist writers and artists of the 1920s' "Lost Generation" expatriate community. His debut novel The Sun Also Rises was published in 1926. He divorced Richardson in 1927 and married Pauline Pfeiffer. They divorced after he returned from the Spanish Civil War, where he had worked as a journalist and which formed the basis for his 1940 novel For Whom the Bell Tolls. Martha Gellhorn became his third wife in 1940. He and Gellhorn separated after he met Mary Welsh Hemingway in London during World War II. Hemingway was present with Allied troops as a journalist at the Normandy landings and the liberation of Paris. He maintained permanent residences in Key West, Florida, in the 1930s and in Cuba in the 1940s and 1950s. On a 1954 trip to Africa, he was seriously injured in two plane accidents on successive days, leaving him in pain and ill health for much of the rest of his life. In 1959, he bought a house in Ketchum, Idaho, where, on July 2, 1961 (a couple weeks before his 62nd birthday), he killed himself using one of his shotguns.
Es un relato entretenido y entrañable de un viejo sobre el arte de pescar y sus vicisitudes en compañía de un muchacho.
Además de los diversos accesorios necesarios para la pesca, mezcla charlas sobre béisbol y la vida en general en la Cuba de los años 1950. Describe el autor con detalles cómo es una jornada de pesca: llevar sedales, carnadas y cebos, orientarse con el resplandor de La Habana para saber cómo navega, tener fuerza suficiente para resistir el embate de peces grandes en caso de morder el anzuelo.
Nos regala frases llenas de sabiduría y amor como: - "Nadie debería estar solo en su vejez". - "Juegan y bromean, se hacen el amor", en relación a los peces.
Cuando crees que ha acabado el año y que ya nada te puede conmover, llega Hemingway con El viejo y el mar y pum!, te conmueve con su forma sencilla de decir las cosas y que te dejan una necesidad profunda de reflexionar. Este libro, aunque muy cortito, por donde lo veas, verdaderamente trae enseñanzas y reflexiones que no puedes y no debes pasar por alto. Porque si Hemingway, plasmó en un libro tan pequeño esta historia que fue ganadora de un premio Pulitzer, seguro algo más allá de la simple historia debe tener. Leerlo es fácil y rápido, lo que te deja anclado en la cabeza es lo que te lleva más tiempo de procesar. Muy recomendable.
Si bien no soy lector de cuentos, más bien prefiero novelas, me metí en este relato con gran expectativa. Me gustó bastante, ya que en realidad es un punto intermedio entre cuento y novela corta. Tiene una narración exquisita, que fluctúa entre descripciones y sensaciones de un hombre misterioso y obsesivo. El mar y la pesca son temas que me atrapan, por lo que era obvio que me iba a gustar. Más allá de mi gusto pesonal, tiene profundidad, relata una búsqueda y una perseverancia que puede verse como absurda o trascendental, depende del enfoque. Es una pieza literaria de interpretación, a pesar de ser simple es muy compleja, y eso lo hace un gran logro.
Es una historia un tanto tediosa. En un aspecto de sensibilidad y reflexión puede que se llegue a disfrutar a ratos. Esperaba otro desenlace pero aún así no me desagrada cómo termina. Creo que mis partes favoritas de dan más hacia el fin de la historia.
No voy a hablar sobre su profundidad ya que eso es muy personal, pero si que es una lectura ligera y entretenida, curiosa de leer en esta época y relacionarla con ahora, me ha gustado mucho.
Sentí este libro como una historia que podría contarme mi papá en sus tiempos de buceo, quizás eso me hizo sentirlo tan cercano también. Fue sencillo, un relato humilde y cálido.
"Sintió lastima por los pájaros y sobretodo por los pequeños y delicados charranes que se pasaban el día volando y casi nunca encontraban nada , y pensó: las aves tienen una vida más difícil que la nuestra, excepto las rapaces y las más grandes. ¿Por qué habrá pájaros tan finos y delicados como las golondrinas de mar cuando el océano puede ser tan cruel? Es apacible y hermoso. Pero también puede ser muy cruel, y se encrespa con facilidad, y esas aves que vuelan, haces picados y cazan, soltando tristes chillidos son demasiado delicadas para la mar".
Creo que lo mejor de toda la novela es la escritura de Ernest Hemingway que resulta muy poética para tratar lo que en apariencia es simple pero en profundidad resulta obvio que no es. Hay ciertos temas que se repiten constantemente como la lucha contra la adversidad y la perseverancia, la lealtad y la debilidad y su relación con la vejez.
El mayor problema que he tenido con este relato es que a veces la lucha del viejo con el pez se hacía interminable y aburrida y siento que esto podría haberse arreglado introduciendo más detalles sobre la juventud de Santiago o de su relación con Manolín.
Los personajes me han parecido interesantes y bien construidos aún con la brevedad del relato. Santiago me parece toda una representación de la fortaleza del ser humano y resulta especialmente interesante su relación con el pez y la compasión que siente hacia su propia presa.
Es literalmente precioso el desarrollo del personaje a lo largo de la historia, considero que te traslada a un ambiente triste pero a la vez produce ternura la manera de amar a un supuesto enemigo, he disfrutado cada pagina.