Una sola palabra, sencilla y breve, pero en ella reposa el universo entero. Él, sin apellidos, sin adjetivos, sin adornos ni justificaciones. Él es. Antes del tiempo, antes del verbo, antes de la luz. Él. No necesita presentación porque su existencia trasciende toda explicación. Este libro, lector, no trata de una figura histórica, de un símbolo abstracto o de un concepto humano elevado a lo divino. Este libro trata de Él, el Dios verdadero, el que fue, el que es, y el que será por siempre.