Entre la nostalgia por lo perdido y el temor a lo que viene, algunos secretos no pueden permanecer enterrados.
Marnie siempre soñó con un mundo mágico lleno de maravillas, pero al encontrarlo, descubre que las historias nunca cuentan toda la verdad. Dominik, un joven envuelto en secretos, se convierte en su guía en un escenario donde las sombras se agitan y el peligro acecha en cada esquina.
Mientras tanto, tras la Batalla en la Torre Más Alta, todo ha cambiado. Kenji y Byzou emprenden un camino incierto en busca del Ojo de la Providencia, aferrándose a la última esperanza de recuperar lo que han perdido.
Ambos grupos avanzan por senderos distintos, obligados a decidir en quién confiar, qué secretos desenterrar y qué sacrificios están dispuestos a hacer.
Las piezas de ajedrez comienzan a moverse. La guerra es solo cuestión de tiempo.
Quiero comentar que este libro me ha parecido pura calidez, de esos que se disfrutan con una taza de té y unas pastas, arropada en una mantita mientras llueve fuera. Tiene ese aire cozy que reconforta el alma, pero al mismo tiempo te remueve por dentro. Es realmente refrescante encontrarse con personajes nuevos respecto a la primera novela que traen consigo perspectivas, vivencias y opiniones diferentes, aportando más lore a la historia.
Además, son personajes con muchísima personalidad, cada uno con matices muy marcados, lo que hace que sus interacciones sean siempre interesantes. Me ha encantado, especialmente cómo algunos de ellos muestran su vulnerabilidad y sus dudas, y cómo vamos viendo su evolución y crecimiento a lo largo del libro.
La nueva protagonista, Marnie, me ha conquistado desde el principio. Tiene una naturalidad que se siente muy auténtica, y hay muchos momentos en los que es imposible no verse reflejada en ella: en lo que experimenta, en lo que piensa, en cómo reacciona. Me resultó muy fácil conectar con ella, igual que me ocurrió en su momento con Kenji. Y justamente eso, cómo ella y Kenji parten de lugares tan distintos y acaban encontrándose; literal y emocionalmente, me ha parecido una construcción bellísima. Es un desarrollo sutil que añade muchísima riqueza emocional a la historia.
En definitiva, este libro me ha roto y recompuesto a partes iguales. Me ha tocado en lo más hondo, pero también me ha dejado el corazón calentito. Y ahora solo puedo decir que muero de ganas de que todo se resuelva en la tercera entrega <3 !!!!
He esperado la segunda parte con muchas ganas y, sin duda, no me ha decepcionado nada. Leerlo ha sido como una montaña rusa de emociones y cada capítulo es inmersivo y adictivo, al punto de que quieres seguir leyendo aunque no tengas tiempo. En cuatro días ya me había leído 120 páginas y no mr arrepentía ni un poco. En «La Conjura Errante» se presentan nuevos personajes que Alba ha conseguido hacer que me encariñe con ellos. Si bien he sufrido mucho durante algunos capítulos, vale totalmente la pena el sufrimiento. Y espero con aun más ganas el tercer y último libro de esta trilogía porque tengo las espectativas muy altas después del final de este que, por cierto, me hizo llorar por la cantidad de dudas que te impone de caras al siguiente libro (no voy a mencionar el por qué, porque no quiero hacer spoilers). Una vez más, Alba, muy buen trabajo y gracias por todo el esfuerzo invertido en esta maravillosa trilogía ♡