«Porque éramos así: dos persones que por separado eran un desastre, pero que juntas éramos el equilibrio perfecto».
«Sin plan de juego», de la escritora Edine Mull, es el segundo libro de la serie «Corazones en juego». No es exactamente la continuación (puede leerse perfectamente por separado), pero creo que es muy interesante (al menos para mí lo ha sido) conocer la trama y a los personajes de la primera entrega, «Una jugada inesperada», ya que con ello tendremos un mayor conocimiento de los contextos y de algunas situaciones, lo cual, sin duda, enriquece mucho la lectura.
Y dicho esto, mi mayor admiración de nuevo por esta escritora que se supera en cada obra que nos regala. River y Caden, los protagonistas, nos muestran en esta ocasión -con sus dudas e inseguridades, pero también con su fuerza interior y el apoyo de sus leales amigos- cómo, muy a menudo, vale la pena luchar por las segundas oportunidades y también para reunir el valor que nos lleve a la curación de viejas heridas e iniciar, así, un nuevo camino ilusionante y esperanzador.
River vive atrapada en una vida que no eligió, y su proceso de transformación resulta finalmente inspirador. Su evolución (psicológica, emocional) es tratada de manera magistral, como siempre, por la autora. Y Caden resulta ser un perfecto contrapunto: éxito deportivo, pero una carga interior repleta de desconfianza por antiguas traiciones y heridas. Que ambos se encuentren (¡de manera casual!) viene a ser una especie de «Big Bang»: nadie puede prever las consecuencias.
Romance, amistad, alegrías, quebrantos, pasión, decepciones… Miedos e inseguridades en algunas ocasiones, fuerza interior y resiliencia en otras. Un carrusel adictivo de sensaciones y emociones. Una maravilla.
Aprender a confiar de nuevo, ser capaz de abrir nuestro corazón a pesar de… No había un «plan de juego», y ahí, creo, radica la gracia en tantos momentos importantes de nuestra vida.
Una novela muy recomendable, sin duda.