LIBRO DEL AÑO PARATHE NEW YORK TIMES,THE NEW YORKER,CHICAGO TRIBUNEYNEWSWEEK
FINALISTA DEL PREMIO BAILLIE GIFFORD
SELECCIÓN DE LA LISTA DE LECTURAS DE VERANODE BARACK OBAMA
Jonathan Blitzer, periodista de The New Yorker, ha cubierto la crisis migratoria en la frontera sur de Estados Unidos durante casi una década, pero la emergencia actual es el desenlace de una historia mucho más larga. En este, su primer libro, Blitzer regresa a los orí a las sombrías guerras civiles en El Salvador y Guatemala durante la década de 1980; al sistema penitenciario estadounidense en los años noventa y a las políticas de deportación que transformaron a delincuentes locales en redes criminales internacionales; a la violenta ofensiva contra el crimen en Honduras en los años 2000 y al surgimiento de pandillas en toda Centroamérica y Estados Unidos. Y, finalmente, a la era Trump, cuando la migración se convirtió en un arma del populismo en auge y las detenciones masivas se volvieron la norma.
Todos los que se han ido están aquí ofrece un relato original y exhaustivo de los problemas migratorios de Estados Unidos, pero es mucho más que eso. Es una odisea de lucha y resiliencia que narra la historia épica de quienes viven a ambos lados de la frontera, así como de quienes los ayudan y de quienes les ponen obstáculos. Es un trabajo apasionante y convincente que intenta responder no solo cómo llegó Estados Unidos a este punto, sino también a la pregunta esencial de quiénes somos y quiénes queremos ser en nuestras democracias liberales occidentales, ya sea que estemos encarcelando niños en la frontera o viéndolos morir en las costas del Mediterráneo.
Jonathan Blitzer is a staff writer at The New Yorker. He has won a National Award for Education Reporting as well as an Edward R. Murrow Award, and was a 2021 Emerson Fellow at New America. He lives with his family in New York City.
Solemos hablar de la migración centroamericana como si fuera una crisis aislada o una tragedia sin origen claro. Todos los que se han ido están aquí desmonta esa comodidad narrativa al mostrar que el éxodo desde Centroamérica es el resultado previsible de décadas de violencia política sostenida tanto por el intervencionismo estadounidense como por gobiernos autoritarios de la región.
Jonathan Blitzer no se centra en “decisiones individuales”, sino en vidas empujadas por un orden histórico que volvió inviable la permanencia. Al seguir durante años a familias y solicitantes de asilo, el libro muestra cómo la violencia no termina en la guerra ni en la frontera, sino que continúa en leyes, trámites, detenciones y esperas. No hay soluciones fáciles ni finales tranquilizadores, y esa es precisamente su fuerza. Tras esta lectura, resulta difícil seguir hablando de la migración como un problema externo o ajeno.