Los tígueres -gallo, bimbín, cinturita, rankiao- surgen a finales del siglo XIX y provienen de "Los de Por allá Atrás" y de los "Hijos de Machepa" y son despreciados por "Los Blanquitos de Por Allá Adentro" o tutumpotes. El Tíguere termina aposicionándose y asumiendo un liderazgo social. Él y su cultura son un fragmento de nuestra sociedad, una aproximación a "lo dominicano" que, al decir del autor, es algo que se asimila como "un tono" y que se puede sentir, que se puede oler, que se puede percibir y hasta palpar mentalmente, pero que no se puede explicar de un todo.