El libro me ha ayudado a conocer a Rav Brandwein, a interesarme en leer Las 10 emanaciones Luminosas, de Rav Ashlag, a interesarme en Isaac Luria.
Y también hay un puñado de sabiduría muy hermosa.
Pero en general no es un libro que se trate de ir al meollo del asunto. Para quien lea esta reseña, recomiendo más El Poder de la Kabbalah, de Yehuda Berg, y sin duda Nano, de Rav Berg.