No sé ni cómo empezar a escribir esta reseña, porque es un adiós que me es difícil de aceptar. Esta trilogía llegó para quedarse en mi corazón por siempre, y pensar que no tendré más libros para esperar me entristece, pero todo lo bueno llega a su final.
No diré mucho ya que al ser el tercer libro, les haría spoilers, pero tocando muy superficialmente diré que aunque mis favoritos son el 1 y el 2, que compiten por cuál considero que me gustó más, de igual manera disfruté mucho Ciudades de Fuego. Es el más largo de los 3, así que da espacio para que sucedan más cosas, se descubran otras, y sobre todo, le da lugar a Joana, la autora, para jugar con los sentimientos de sus lectores y romper y curar y volver a romper nuestros corazones varias veces.
Es maravilloso el crecimiento de Alice a lo largo de la trilogía, en esta última entrega es definitivamente otra Alice que la que conocimos en el primer libro, sigue manteniendo su esencia, tan tierna y curiosa, pero ahora también es una badass que no se queda tranquila hasta hacer lo que cree correcto, superando obstáculo tras obstáculo.
Como algo negativo puedo decir que algunos personajes tuvieron decisiones que no les entendí muy bien y cayeron un poco del pedestal donde los tenía, sin embargo sigo aplaudiendo la manera que tiene Joana de construirlos, tanto a los que debes amar como a los que crea para odiar, porque incluso los que parecen ser perfectos tienen sus debilidades y defectos, que es lo que los hace más humanos al final del día.
Para mí, los personajes y su construcción, es lo mejor de estos libros. Sobre todo Alice y Rhett, créanme que nunca los voy a olvidar ni superar, tanto ellos siendo individuales como ellos siendo pareja. Me robaron el corazón. Rhett cásate conmigo por favor.
En este libro, y en general en la trilogía hay acción, romance, comedia, found family, traición, dolor, sacrificio, esperanza, lealtad. Y amé cada segundo de todo eso.
Es agridulce llegar al final de algo a lo que te aferraste tanto por un tiempo, pero estoy completamente agradecida con Joana, por haber creado tan increíbles libros y hacerme sentir tanto con esta historia y sus personajes, como a la editorial Planeta, por haber querido colaborar conmigo y darme la oportunidad de leerlos, de invitarme a los desayunos para hablar de estos personajes a los que adoro con el corazón, y a ese juego de paintball donde por unas horas pude sentirme Rhett y Alice. Gracias por todo.