"Ya no soy la niña amarga que tenía un mar de llanto y alta ortiga por el alma. Ya no soy la niña enferma que al oír risas lloraba; ya salí del solitario bosque que me acorralaba. Ahora soy la niña verde, porque floreció mi calma. Ya no soy la loca triste, ya no soy la niña blanca, nuevo amor ha traspasado con el nardo de su lanza mi corazón, que ahora tiene un nombre de menta y ámbar. ¡Ay cuánta risa noto que trepa por mis espaldas! ¡Qué brillo tienen mis ojos -viudos de siete mil lágrimas-! La vida me sabe a verso y los besos a manzana. -El monte arregla sus pinos, por las rocas el mar baila-. El amor danza en mi pecho. ¡Ya me quiere! ¡Ya me guarda! Ya no soy la loca triste, que al oír risas gritaba; ahora soy la niña dulce, ya no soy mujer amarga."
Añado a Gloria Fuertes a mi lista de escritores muertos que me gustaría haber sido su amigo y que puede que al morir ellos un cachito de su alma se escapara por las tuberías hasta la mía, porque no puede ser que entienda tan bien algunas cosas de mi cabeza que no entiendo ni yo. "Me da por robar almas en los tranvías llenos, me da por hacer cuadros, solicitar fantasmas, hablar con los mendigos, rezar en los museos. Se me olvidan las cosas y pierdo el metro". I swear we are not two we are one.
Me gusta mucho la admiración pero humanidad con la que se la trata. Se cuentan las cosas según ella las ve, y tu ahí ya sacas lo que quieras. Es más importante el cuento que la verdad. "Fui al metro decidida a matarme, pero al ir a sacar el billete ligué, y en vez de tirarme al tren me tiré a la taquillera". Lesbiana honorífica también. La mejor.