Conocí a la autora con su primera novela publicada, Las crónicas de la madre tierra, y desde entonces me enamoré de su forma de escribir, de su sensibilidad para tratar temas actuales y de su capacidad para hacer reflexionar. Con Los Müller no ha sido distinto, aunque esta vez la autora nos sorprende con un giro radical, dejando de lado la fantasía y adentrándose en una historia policiaca juvenil llena de espionaje, vínculos familiares, romance, pérdidas y venganza.
Sé que a algunas personas os intimidan las novelas con cierta cantidad de páginas, pero aquí eso no debería suponer un problema. Es una lectura que mantiene el ritmo desde el inicio y que siempre te invita a leer “un capítulo más”.
Antes de comenzar esta lectura, yo ya vi en el perfil de la autora de Instagram unas fichas de personajes, las cuales te permiten conocerlos mejor y estar familiarizada con ellos. Aun así, aunque no las veas, porque eres de esos lectores que prefiere ir a ciegas, la novela te sitúa perfectamente desde el principio en cada situación y personaje. En resumen, seguimos a una familia de cinco hijos (cuatro hombres y una mujer), un padre fallecido y una madre ausente por las exigencias del trabajo y el deber. A ellos se suman personajes secundarios como el tío Mike y su esposa, el irresistible Ryan, el encantador programador Oliver o el polémico Stewart Byrne, probablemente el más odiado de la historia. Y no podemos olvidarnos de Bilma y Albert, los amigos que todo el mundo se merece. Personalmente, tengo debilidad por Bilma. Aunque también destaca Lydia, una agente leal que siempre está cuando la familia Müller la necesita, pero de la que me hubiera gustado saber más, ¿quizá un libro sobre ella, Silea? Yo lo dejo caer...
Una vez presentados todos, solo queda zambullirse en sus misiones, secretos, heridas abiertas y vidas paralelas. La historia está principalmente narrada desde el punto de vista de Alma, lo que facilita empatizar con ella. Es fuerte, emocional y humana, con dudas y contradicciones que la hacen real. Su mellizo Jake, sobreprotector, también aporta su voz en ciertos capítulos, y me ha gustado ver su evolución y el cierre de ambos.
Aunque hay investigación, giros, adrenalina y escenas que enganchan, Silea deja claro que no estamos ante un thriller. Los Müller es, ante todo, una historia familiar. Ya que se trata de una familia marcada por una pérdida que intenta mantenerse unida pese a que el peligro, las misiones y el pasado los persiguen.
En definitiva, tanto Los Müller como Silea son un claro sí para mí.
Por último, decir que en los agradecimientos, una vez más, me he emocionado, porque esta autora es real, humana y clara. De por sí sigo su trayectoria por sus redes sociales, pero leerla y descubrir en cada libro un poquito más de ella es maravilloso.