Bueno, será una reseña larga, lo siento. Lo hago más por mí que por Goodreads, así que también lo siento. Y quizá ni les guste, pero eso no lo siento, porque cada quién con sus gustos.
No me gusta nadita este libro y seguramente la culpa no es del todo de Alejandro, quizá tenga que ver un poco la influencia que tiene sobre nosotros las opiniones de los demás. Sólo escuché cosas como dolorosísimo, inaguantable, te vas a morir, y pues, claro, no me morí, y estuve esperando el hachazo todo el libro, que no llegó.
Voy. No me maten.
No quito el dolor del abuso, por supuesto, es horrible, asqueroso, castrante, los que hemos pasado por esto lo sabemos, es espantoso y asqueroso, pero personalmente no me desgarré con su escritura, no leí escenas que difícilmente voy a olvidar, es más, hasta creo que en algunos momentos hasta me faltaba contexto para entender más, pero bueno, Alejandro decide hablar sobre unas cosas y no sobre otras. Pero fuera del dolor de lo que es un abuso, creo que hay escritores que lo han detallado de manera que si me he muerto y me han matado y me he vuelto a morir y no he querido seguir leyendo. No es el caso. Pero de eso, no tiene culpa Alejandro, sino la prensa, y pues, las opiniones en general.
Ahora, eso no hace que un libro no me guste, obvio, lo que hizo que no me gustara es la constante victimez y las constantes explicaciones y las inacabables justificaciones. Si eso le sirve al autor de ejercicio catártico, me parece maravilloso, pero hablando desde el punto de vista de la literatura, del ensayo, de la autobiografía, yo sentía más que, o estaba en una entrevista de radio, o en un programa de televisión, pero no en un libro. Porque nosotros, los lectores, no juzgamos, sólo acompañamos, no damos ningún veredicto,no necesitamos que se nos explique todo lo que ya leímos en redes. Sólo queremos leer la historia, tu historia Alejandro, sin que nos digas por qué los personajes de tus novelas no tienen sexo, o por qué te molesta la pregunta de porqué hablas hasta ahora. Tú hablas cuando quieres y eso te lo aplaudo.
Me quedo con tu definición de intimidad. Me quedo con tus recomendaciones de libros (y las agradezco). Me hermano con tu dolor y tu honestidad. Me quedo con tus otras novelas. Pero, este libro me parece una constante expiación y tú no eres culpable.
Por eso, con este libro no me quedo.
(si alguien lee el libro y hace eco con algo de lo que digo (quizá nadie), me encantaría saberlo)