No sabéis lo difícil que es para mí hacer esta reseña, pero es que por más que he intentado buscar lo positivo no lo he conseguido.
Hace un par de libros que no encuentro a mi María Martínez, a la autora que me enamoraba con sus historias. No consigo conectar ni con la trama ni con los personajes, pero lo peor es que no reconozco a la autora entre sus páginas.
Los primeros capítulos de este libro se me hicieron algo densos y me costó entrar, pero me pasa a veces con los libros de María, suelen tener inicios lentos y a veces hasta que engancha pasan 3 o 4 capítulos, pero luego te atrapan y ya no te sueltan. No ha sido el caso de este.
El problema aquí es que tras esos primeros capítulos algo más lentos la cosa no mejora. Al menos para mí, y la historia no ha conseguido atraparme en ningún momento. No he empatizado con los personajes, con ninguno de ellos, no me he sentido parte de la trama y no he conectado con la historia en ningún momento.
Como remate a todo lo anterior, después de leer casi 300 páginas del libro narradas en todo momento por nuestra protagonista femenina, se cambia de narrador y pasamos a que sea el protagonista masculino el que nos cuente las cosas. Las cosas son lo mismo que has leído en las 300 páginas anteriores, pero contadas por él. ¿Había necesidad de esto? Yo creo que no, que se podía haber contado lo mismo, pero de otra manera.
Además, el libro está llenito de banderas rojas. Por todas partes y en algunas de ellas se normalizan cosas que no me gustan nada y que me han hecho enfadarme en más de una ocasión. Esto, por cierto, también me pasó con el anterior libro de la autora Lo que la nieve susurra al caer.
Si culminamos todo esto con que no me ha convencido el final, ni la reacción de los personajes (ella, sobre todo) a ciertos comportamientos y hechos que ocurren a lo largo del libro y que él tampoco ha sido santo de mi devoción nos queda un coctel imbebible.
Así que intentadlo si queréis, lo mismo le veis otro color a todo y os gusta y lo disfrutáis (ojalá), pero si no habéis leído aún ningún libro de la autora os recomiendo no empezar por este porque no es ni por asomo su mejor libro. De hecho, para mí, es el que menos me ha gustado de todas sus obras y puedo hablar con seguridad porque hasta la fecha he leído todo lo que ha publicado María.
Ojalá en su próxima novela vuelva a encontrarme con la autora que me enamora con cada palabra. Ojalá, porque creedme cuando os digo que la echo de menos.