No sé cuanto tiempo hace que escuché por primera vez hablar de las baladronadas y burradas de Gonzalo de Aguilera y Munro, uno de los encargados de mantener en el redil a los periodistas extranjeros en el bando golpista durante la Guerra Civil. Su monólogo sobre las alcantarillas pertenece a la Historia Universal de la Infamia que Borges nunca escribió. Así que cuando vi que había salido una especie de biografía, me fui corriendo a por ella. Un personaje único, de señorito medieval educado en Inglaterra y Alemania a oficial mediocre de Franco en todo salvo en sus salidas de tono a eremita chalado autodidacta con ideas que le habrían hecho ser encarcelado como poco por el franquismo y, finalmente, doble parricida en las personas de sus dos hijos en los 60. Lamentablemente el libro es muy corto, pero es que tampoco sé muy bien si uno más largo podría hacer mucho más que abundar en sus idas de olla.
Un curioso acercamiento a la enigmática figura de este tipo, Aguilera Munro, escrita con gracia y rigor. Tampoco es una biografía que venga a revolucionar nada, pero apetitosa y que da buena muestra de lo delirante de su protagonista.
Cito mis dos fragmentos favoritos textualmente: - Quijote es el tipo franco-normando conquistador (...) Sancho Panza, el ibérico corpulento y de cuello grueso. No había nada malo en los Sanchos Panza hasta que los rojos se apoderaron de ellos. - [Tras haber matado a sus hijos] el conde estuvo hablando todo el rato con los guardias (...) y luego le preguntó al chófer «¿Cómo ha quedado el Betis»
Apenas conocía de Aguilera Munro alguna de las burradas que dijo durante la Guerra Civil y hay que reconocer que lo que "Corazón Rural" cuenta sobre él, de las andanzas de la guerra, de su manera de mantener a raya a los periodistas, de su vida previa, de su condición de pionero de la radio, de sus ideas casi contra la naturaleza misma del franquismo, de su horrendo final, está a la altura. Todo relatado además con sentido y precisión, lo que lo convierte en el Héroes y Villanos que más me ha gustado con el dedicado a Calomarde.
Pese a ser un personaje morbosamente interesante y a la pluma de Corazón Rural, no me ha despertado mucho interés la lectura. Se lee rápido, los capítulos de la guerra civil interesan pero luego la locura del personaje (o su manera de reflejarla) se me hizo un tanto pesada. Puede que sea cosa mia pero bueno, aquí lo dejo.