Unos días antes de la última Nochebuena, recibí un regalo de Navidad anticipado en forma de colaboración conseguida, una vez más, gracias a la plataforma Masa Crítica de Babelio. Me hice ilusiones de recibir “La Invitada de Navidad” justo para convertirla en mi lectura tradicional del año, esa que siempre me gusta tener entre manos en los días de Nochebuena y Navidad. No pudo ser. Pero el que haya recibido el libro en febrero y haya realizado la lectura más cerca de San Valentín y Pascua que de las fiestas decembrinas no ha impedido que haya disfrutado mucho de su ambientación y de la propuesta oscura y a ratos claustrofóbica que en poco más de 100 páginas nos ofrece Peter Swanson. De hecho, como soy una persona poco dada a estas fechas, tengo que decir que me ha hecho mucha gracia meterme en una historia así lejos del hype que suelen despertar en redes las navidades. Ha sido muy divertido ponerme una playlist de villancicos de los años 50 como acompañamiento en una época en la que creo que poca gente les presta atención, por ejemplo. Y es que los relatos estivales que más me gustan son esos que son oscuros y tienen algo de enigma o de paranormal. Así que, si sois como yo y no os van las típicas historias de amor, esperanza y redención a ratos un poco cursis y sensibleras (con permiso de “Canción de Navidad” de Dickens y “Love Actually”) y preferís algo más dark y lleno de intriga, creo que “La Invitada de Navidad” puede ser una buena opción para vosotros de cara al próximo diciembre. Muchas gracias a Babelio y a la editorial Catedral por el envío de este ejemplar y por la oportunidad.
No a todo el mundo le gusta pasar las fiestas en compañía de familiares y amigos o en alguna celebración. Buena prueba de ello es una mujer que prefiere pasar estos días tranquilamente sola, haciendo cosas tan sencillas como ir al cine o poner orden en su hogar. Y es justo cuando se encuentra haciendo esta tarea cuando se topa con un diario que la devolverá a un trágico suceso acaecido hace 30 años, cuya principal protagonista fue una universitaria americana llamada Ashley Smith, que es invitada por su compañera Emma a pasar las vacaciones en su residencia familiar de los Cotswolds. Ashley está emocionada con la idea de vivir las fiestas en un ambiente típicamente inglés. Pero lo que no puede imaginarse es que, en lugar de meterse en una encantadora comedia británica, va a acabar protagonizando una pesadilla digna de cualquier película de terror. Y es que hay algo extraño en el hogar de los Chapman y en los miembros de la familia, especialmente en el atractivo hermano de Emma, Adam. Además, el ambiente es opresivo y sombrío. Por no hablar del extraño personaje que merodea por el bosque que rodea la propiedad…
Lo dicho, esta es una lectura de esas en las que la ambientación cobra una gran importancia. Leyendo las poco menos de 140 páginas de “La invitada de Navidad”, uno se mete de lleno en esa época del año en la que el muérdago cuelga del techo a la espera de que las parejas se coloquen debajo de él para besarse; en la que lo más natural es tener en la mano un vaso repleto de ponche de huevo y no oír otra cosa que no sean discos o hilos musicales festivos; en las que las mesas se llenan de comida y bebida, y los crackers acompañan a los platos y los vasos a la hora de rellenar toda la superficie mientras las familias conversan; en las que existe la tradición no escrita de encontrarte con tus amigos en un pub perfectamente decorado para la ocasión con lucecitas, espumillón y las risas de todos esos grupos que están haciendo lo mismo que tú. Se trata de una historia ideal para pasar con ella una tarde de lluvia y frío, tumbada en tu sofá, bien envuelta en tu manta favorita y con una bebida caliente cerca. Y digo una tarde porque eso es lo que os va a durar esta lectura entre lo cortita que es, su ritmo trepidante y la prosa ágil, sencilla y directa de su autor. Sin duda alguna, para mí este ha sido el gran punto fuerte: que te da justo lo que promete, un relato sencillo y entretenido que te muestra el lado más oscuro que puede tener una Navidad. Esta novela corta brilla precisamente por su falta de ambición, por querer ser, sencillamente, una lectura amena y fácil que te mantenga en vilo el tiempo que dure.
De la mano del diario de una joven universitaria americana tan inocente como bobalicona, Peter Swanson nos llevará a los años 90, a una época en la que todavía no existían los móviles ni vivíamos con internet permanentemente a nuestra disposición, y eso se nota mucho, ya no solo en la ambientación, sino también en el propio desarrollo de la trama. El autor crea una historia que empieza como solo pueden hacerlo las buenas novelas de thriller y género noir, que es al más puro estilo de la abuelita Agatha Christie. Ashley parece que ha caído de lleno en una típica postal inglesa al poder pasar las fiestas en una encantadora casita de campo cercana a uno de esos pueblecitos de pequeñas calles, teterías y bosques. Parece que la muchacha ha conseguido vivir por unos días el típico sueño british con el que más de uno hemos fantaseado en no pocos momentos. Pero poco a poco ella, junto al lector, irá comprobando que no es oro todo lo que reluce. La encantadora mansión señorial de los Cotswolds y su entorno pronto irán revelándose como una trampa bastante más tétrica y mortal de lo que podrían parecer a primera vista. Para empezar, la enorme vivienda está habitada por una familia absolutamente disfuncional y desagradable; en ella hay una extraña corriente de aire enrarecido que se mueve entre todos sus habitantes, y el misterio que envuelve un asesinato ocurrido por la zona unos meses atrás pende como una espada de Damocles dentro de este idílico escenario. Y así, poco a poco, toda la atmósfera irá cargándose de una sensación de asfixia que va in crescendo página a página. Algo tenebroso está empezando a florecer alrededor de Ashley, muchos interrogantes empiezan a acosarla cual cuchillos… y resulta frustrante, a la vez que literariamente certero, la manera en que nuestra protagonista se va mostrando ante nuestros ojos gracias a las páginas de su diario. Ashley puede resultar un tanto enervante por lo ridícula que puede ser y por su infantilismo; y a la vez no puede evitar darte lástima por lo inocente que es, por lo desamparada que la vas percibiendo poco a poco y por su manera tan tierna de comportarse. Básicamente es una chica normal que da la impresión de ser un elefante que ha entrado en una chatarrería. Solo que tú percibes que hay un peligro en torno a ella mucho más terrible y sangriento que el de cargarse cualquier objeto delicado. Y el gran acierto de Peter Swanson como narrador es cómo poco a poco va desplegando las piezas del puzle a medida que se desarrolla la historia, y la manera que tiene de ir complicando la trama de una forma que nunca resulta excesiva, pero sí retorcida por sus motivaciones. Sabe sazonar la lectura de giros de-que le dan mucha vida y hacen más trepidante la lectura.
Además, también creo que está muy conseguido el equilibrio entre los dos tiempos en los que tiene lugar la lectura. El primero es el que nos transporta 30 años atrás, que como ya he señalado, conocemos gracias a las anotaciones de un diario. Y el segundo transcurre en la actualidad, el cual nos es narrado desde una voz en primera persona. Y nada más os puedo contar, porque creo que la absoluta gracia de esta novela tan corta es ver la relación entre ambos tiempos y la manera en que poco a poco se van despejando las dudas que se gestan en la primera parte.
De todas maneras, tengo que recalcar algo que ya he mencionado anteriormente, y es que el punto fuerte de “La Invitada de Navidad” es su brevedad. Al ser tan cortita, cierras el libro con una sensación muy buena, de que todo ha quedado muy bien contado y cerrado. Porque si la novela hubiera sido más larga, el planteamiento resultaría pobre y endeble, y se notaría que no es una historia que dé mucho más de sí. De hecho, para mí el gran problema que ha tenido esta lectura, aunque me haya entretenido tanto, es que siento que es en su pretensión de sencillez donde naufraga. No hablo de algo puramente argumental, sino de los detalles y las motivaciones de los personajes. Es cierto que el autor nos presenta una trama que no tiene muchas complicaciones, y que por eso mismo queda bien resuelta. Pero a la vez, me ha faltado mucha fuerza en varios momentos. El punto álgido del libro me dejó muy fría por la manera tan desapasionada en la que se nos presentaron los acontecimientos y lo que había, en definitiva, detrás de todo el engranaje que movía la historia. Siento que en este momento fundamental de la narración todo se maneja con demasiada ligereza para ser tomado en serio, y ese detalle te deja la sensación de que al final toda la novelette es demasiado insustancial. No creo que sea una falta de desarrollo, porque se nota que la intención del autor es crear una historia facilita de leer, como ya he repetido; más bien me inclino a que le falta potenciar ciertos momentos y ensamblarlos mejor. Me faltó, en conjunto, muchísima más emoción. Y, sobre todo, que no se perdiera el foco en muchos detalles tontos que realmente no aportan nada al argumento. Entiendo que están ahí para tratar de despistar al lector, como ya hacía hace cincuenta años Agatha Christie (o como hacen muchos autores del género del thriller y el misterio; es muy fácil comparar este libro con cualquiera de las obras de la Reina del Crimen por lo plácido y entrañable de su escenario y por la macabra sencillez que esconde todo el conjunto), pero la verdad es que muchos de ellos resultan tan ridículos y sin sentido que se nota que están ahí para despistar de una manera burda. Por no hablar de que hay alguna que otra cosa que no tiene ninguna lógica, pero en eso es mejor que no ahonde.
Y es que para hablar de eso tendría que hacer spoilers bastante fuertes de un libro que, para pasar una buena tarde de lectura tranquilita y sin presiones, yo creo que sí es muy recomendable. Es un texto que, con sus luces y sombras, te mantiene en vilo y sabe cómo meterte de lleno en la trama, la cual está plagada de giros de guion bien llevados y de sorpresas que juegan con el lector. Es muy entretenido y, tal y como señala su autor en el epílogo, nos muestra que las Navidades pueden ser tanto una bendición como una maldición; lo que pueden suponer si a alguien le pasa algo malo en esa época y el peso que tiene nuestro pasado, especialmente cuando algo terrible sucede en una fecha que se considera feliz y hermosa. Si os sucede como a Peter Swanson y a mí, que relacionáis estas fechas con tiempo de lectura, no puedo dejar de recalcar que este libro será ideal para vuestras próximas fiestas, en serio. No encontraréis una gran obra maestra del género, pero sí una que, por lo menos, os dejará buen sabor de boca.
Historia corta navideña pero con un fondo oscuro y cruel. Una trampa muy bien tejida y una motivación que no descubrí hasta el final. Se lee fácil y rápido, con una sensación de desasosiego por momentos. La historia se desarrolla en dos tiempos, treinta años mediante. La lectura de un diario escrito hace años nos sitúa en unas vacaciones en una mansión inglesa con muchos secretos. Me engañaron completamente y así se disfruta más.
Aunque no he leído tu libro tal como lo habías imaginado: en Nochebuena (ha sido en el puente de diciembre), con los platos de la cena ya lavados (lo hice después, porque estaba enganchada al libro), un ponche de huevo en la mano (ni idea de qué es eso; yo lo maridé con un Ribera del Duero), lo he disfrutado muchísimo. ¡Ah!, sí tuve el sillón mullido y una chimenea. Y, por cierto, yo llevo ya un tiempo que disfruto más las novelas cortas. Así que genial. Gracias por esta terrible y siniestra historia (cual Ryan Murphy) que me ha encantado.
La novela está divida en dos tiempos. La primera parte sucede en 1989, y la segunda en la actualidad. Ashley Smith es una joven universitaria americana, que estudia en Londres. No tiene familia y suele pasar sola las Navidades. Pero este año se siente feliz porque ha sido invitada por Emma, una chica que conoce de alguna clase, a pasar las fiestas con ella y su familia, que viven en una casa de campo en los Cotswolds (Google os creará necesidad de ir pero el libro os la quitará). Una vez allí, y entre idas y venidas al «pub» del pueblo con Emma, su hermano y sus amigos, irá descubriendo sucesos extraños e irá conociendo a la rara familia de su amiga.
Es una novela corta ideal para estas fechas. Os la recomiendo. • ¿Qué encontraréis en este libro? El consultar con la almohada, y varias veces, eso de aceptar según qué invitaciones. • Erratas encontradas: 80 (¡psicoanalista ven a mí!). • FRASES SUBRAYADAS: «No rezo, pero a veces hablo con ella, le cuento cómo me va la vida».
«Esta historia trata en definitiva de cómo la llegada de las Navidades puede ser una bendición o una maldición». • LIBRO ANOTADO: «El mensajero» (L. P. Hartley). • Lectura para 2 de los #24retosdelectura: 11.- La gran protagonista es una mujer 15.- Narradora en primera persona • #LeoYComparto #bookish #DimeUnLibro #bookaholic #booklover #instalibros #bookworm #bookstagram #EditorialCatedral #PeterSwanson #CatedralBooks #Libros #BlogLoQueLeo #MisLecturas • #LaInvitadaDeNavidad de @catedral.books @petermswanson / #ColecciónNoir / Traducción: #MarceloEduardoMazzanti
Me ha gustado porque he experimentado los sentimientos que trae consigo esta fiesta: la nostalgia por los que ya no están, la nostalgia por lo que esperábamos y no sucedió, el remordimiento por lo que no hicimos o hicimos mal. Como lo dice el propio autor, tiene todos los tópicos navideños, inclusive menciona villancicos que pueden acompañar tu lectura y cumple perfectamente para ser leído en esta época.
La invitada de Navidad es una novela corta en la que Peter Swanson consigue exactamente lo que anuncia en el prólogo.
La historia nos presenta a Ashley, una estudiante estadounidense invitada a pasar las fiestas en la mansión de la familia de su amiga Emma, en los Cotswolds. ¿Una postal navideña idílica? Pues se transforma poco a poco en un thriller psicológico inquietante, lleno de secretos, tensión y una ambientación asfixiante.
La novela está dividida en dos partes, y la primera está compuesta mayoritariamente por las páginas de un diario. Este tipo de estructura me encanta, da cercania a la protagonista y hace que todo resulte más inquietante cuando las cosas se complican. En este caso, funciona como una muy buena herramienta de suspense.
El autor deja claro en el prólogo qué pretende: construir una historia navideña oscura, con un aire gótico, gran tensión y pensada para leerse de una sentada el día de Navidad. Y lo consigue… salvo en mi caso, porque el libro me llegó algo tarde y lo he leído en febrero. Cosas del destino (o del servicio postal 😅).
Se caracteriza por una ambientación envolvente, un ritmo muy cómodo y varios desenlaces con un toque retorcido y, por supuesto, sorprendente. Pero hay un detalle que me chirría un poco: Ashley, en su diario, resulta más infantil de lo que cabría esperar para su edad. En varios momentos parece una preadolescente, lo que rompe un poco la credibilidad del personaje y desentona con el tono adulto de la historia.
Aun así, es una lectura que recomiendo: breve, perturbadora y cambiante, perfecta para los que le gusta el thriller.Lo de sea navideño o no, es algo semántico, porque se puede leer en cualquier época. La Navidad está ahí, pero es secundaria. Me cambias la fecha por el puente de semana santa y función igual.
¿Te atreves a descubrir lo turbio que acecha entre los árboles?
La invitada de Navidad es una lectura perfecta para las fechas invernales: manta, café y una historia que esconde más de lo que aparenta. Desde sus primeras páginas, el libro consigue atrapar al lector con una pregunta inquietante: ¿aceptarías pasar las Navidades en la mansión de una amiga?
La novela combina un ambiente navideño en apariencia acogedor con tensiones inesperadas y un misterio que va creciendo poco a poco. Nada es tan cálido ni tan tranquilo como parece, y esa sensación de incomodidad constante es uno de sus grandes aciertos.
La historia está escrita en forma de diario, lo que permite una conexión muy directa con la protagonista. A través de sus anotaciones iremos descubriendo secretos, pensamientos y situaciones que invitan a seguir leyendo para encajar todas las piezas.
A pesar de contar con solo 144 páginas, es un libro que sorprende. Su ritmo es ágil, la intriga está bien dosificada y los giros consiguen mantener el interés hasta el final. Es una lectura breve, pero intensa, ideal para quienes disfrutan de historias rápidas y con misterio.
En definitiva, La invitada de Navidad es una novela perfecta para una lectura de una sentada, de esas que empiezas “un ratito” y terminas sin darte cuenta. Muy recomendable para quienes buscan intriga, tensión y un toque diferente dentro de las lecturas navideñas.
Justo lo que necesitaba. Estoy con un poco de bloqueo y tengo muchos libros empezados pero no me apetecía seguir con ninguno. Empecé este por la temática navideña y el género, pero me alegré cuando vi que era tan cortito! Lo he leído en dos tardes y la verdad es que me ha parecido muy entretenido. El libro se divide en dos partes, cada una contada por una de las amigas. Dos versiones de una misma semana que no tienen nada en común pese a haberlo vivido juntas. Y ese giro al final de la primera parte... no me lo esperaba. La primera parte, narrada por Ashley, me ha parecido algo infantil pese a ser contado por una adulta (aunque creo que tiene 19), pero durante todo el libro mantiene una narración bastante fluida y la historia te tiene bastante entretenido. Sin duda, lo recomiendo!
3.5 ⭐ La invitada de navidad me ha gustado ese thriller navideño todo iba muy bien tenía un buen misterio para descubrir el asesino de la chica que la habían matado el verano pasado pero luego el autor le da un giro a la trama que no entendí que pasó ahí y pues el final ha sido bueno de saber quién es el asesino no recibe su merecido pero igualmente el libro en general me ha gustado
Me ha gustado esta breve historia, aunque le pongo 3/5 por cómo está redactada la primera parte, que ha hecho que no acabe de conectar con la historia. Sin embargo, la segunda mitad me ha encantado y ha hecho que el giro de la historia sea brutal! Lo recomiendo
La verdad es que me gustó, aunque fue parcialmente predecible, es un libro cortó para leer en un día cumpliendo el propósito del autor. Lo recomiendo si te gusta un thriller y no quieres pensar mucho un 25/26 de diciembre.
Una novela corta para terminar el 2025, me ha sorprendido y buscaré más libros de Peter Swanson. Absolutamente recomendable y perfecta para estas fechas.
RESEÑA “La invitada de Navidad” - Peter Swanson Editorial Cátedra
La invitada de Navidad me ha parecido un pequeño tesoro. Es una historia breve, pero muy bien aprovechada, que consigue transmitir mucho en pocas páginas y crear desde el inicio una atmósfera íntima y especial.
Los personajes están trazados con mucha delicadeza. Con pequeños gestos y diálogos se entiende quiénes son y qué arrastran, transmitiendo una sensación de soledad y silencios no dichos que los hace muy humanos.
La ambientación navideña está presente sin resultar empalagosa, más como un contraste emocional que como un decorado, acompañando perfectamente el tono del relato.
La trama avanza de forma sutil y el final llega con mucha elegancia, dejando una sensación bonita y algo inquietante que permanece después de cerrar el libro.