[1.4⭐] 𝙐𝙣 𝙤𝙩𝙤ñ𝙤 𝙚𝙣 𝘽𝙧𝙖𝙢𝙗𝙡𝙚 𝙁𝙖𝙡𝙡𝙨 es una novela juvenil romántica escrita por Misty Wilson y publicada en 2025. La historia sigue a Ellis, una estudiante que tiene toda su vida planificada para entrar a la Universidad de Columbia y convertirse en periodista. Sin embargo, los planes cambian cuando sus padres anuncian su separación y ella debe dejar Nueva York para mudarse temporalmente a Bramble Falls, un pequeño pueblo de Connecticut donde solía pasar los veranos de su infancia. Allí se reencuentra con Cooper, su mejor amigo de la niñez y su primer amor, mientras intenta decidir entre el futuro que siempre imaginó y la vida que comienza a construir en ese lugar.
Primero que todo: ALERTA DE SPOILERS, si no quieren saber detalles importantes de la historia, no sigan leyendo.
Dicho eso, lo siento, pero este libro no funcionó conmigo y quiero aclarar algo antes de que me funen: sé perfectamente que el problema soy yo. Estoy segura de que hay mucha gente que va a encontrar esta historia tierna, acogedora y perfecta para leer en otoño. De hecho, tiene todos los ingredientes para gustarme: un pueblo pequeño, festival otoñal, segundas oportunidades, romance juvenil, cafeterías, recolección de manzanas y calabazas (era exactamente el tipo de libro que buscaba para desconectar un rato). Sin embargo, al final la experiencia fue completamente distinta.
Mi problema fue Ellis, para mí la protagonista es de esas que arruinan por completo una novela. No logré conectar con ella ni una sola vez porque sentía que absolutamente todo giraba en torno a sus propios intereses. Es una protagonista tremendamente egoísta e incapaz de mirar más allá de sus objetivos, mientras avanzaba la historia solo conseguía desesperarme más.
Lo que más me molestó fue la forma en que utiliza a las personas que la rodean, especialmente a Jake.
Jake fue literalmente la primera persona que la recibió bien cuando llegó al pueblo. Fue amable con ella desde el primer momento, la integró al grupo, la invitó a comer, a fiestas, a conocer gente y se preocupó porque no estuviera sola, tenía unas vibras de golden retriever que eran imposibles de no querer. Era atento, simpático, cariñoso y siempre estaba dispuesto a ayudarla. ¿Y qué hizo Ellis? Lo usó. Lo usó para no sentirse sola, para tener con quién almorzar, para tener amigos, para tener un acompañante cuando le convenía y, de paso, ilusionó al pobre porque sabía perfectamente que él estaba interesado en ella.
Hay una escena que me dio mucha rabia. Jake la invita a una fiesta para que pueda integrarse al pueblo,ella le responde dando a entender que probablemente irá, cuando desde el primer segundo sabe perfectamente que no piensa asistir. ¿Entonces para qué ilusionarlo? ¿Para qué hacerle creer que existe una posibilidad? Esa clase de actitudes me desesperan, no era un malentendido; simplemente era usar a otra persona porque le resultaba conveniente.
Odio profundamente a la gente que utiliza a los demás para su propio beneficio. No lo tolero en la vida real y tampoco lo disfruto cuando leo. Cada vez que Ellis hacía algo sentía que detrás siempre había un interés personal. Incluso, cuando ayuda a su tía con la beneficencia, lo primero que piensa es que le servirá para adornar su currículum universitario, porque claro, hay que sumar actividades extracurriculares para impresionar a Columbia. Nunca sentí que hiciera las cosas porque realmente quisiera hacerlas, todo parecía ser un medio para alcanzar un fin.
Después está todo el tema con Cooper.
Perdónenme, pero no me compré absolutamente nada de esa nostalgia repentina. Ellis ignoró a Cooper durante años, literalmente le hizo ghosting: desapareció de su vida y nunca más se preocupó por él. ¿Y ahora resulta que vuelve a Bramble Falls y mágicamente empieza a recordar cada rincón que compartieron? Va caminando por una calle y automáticamente aparecen recuerdos preciosos, entra a un lugar y siente una melancolía enorme, mira cualquier esquina del pueblo y de pronto Cooper era el amor de su vida.
¿Perdón? ¿Durante como cinco años jamás se acordó de él, pero ahora cada árbol le recuerda a Cooper? A mí esa evolución simplemente no me resultó creíble, sentía que la novela intentaba convencerme constantemente de que existía un gran amor de la infancia, cuando las acciones de Ellis demostraban exactamente lo contrario.
Cooper tenía toda la razón del mundo cuando finalmente le dice todo lo que piensa. De hecho, creo que fue mi momento favorito del libro porque alguien por fin verbalizó todo lo que yo llevaba pensando desde hacía capítulos. Cuando le dice que ella solo se preocupa por las personas mientras le sirven para acercarse a sus metas, que nunca piensa en cómo sus decisiones afectan a los demás y que él no quiere volver a ser una simple parada en su camino, yo estaba completamente de acuerdo.
Lo único que me frustró fue que después la perdonara tan rápido. Sentí que la novela construyó un conflicto importante para resolverlo en un abrir y cerrar de ojos. Me faltó verla ganarse realmente ese perdón y sentir que había aprendido algo.
Cooper me gustó muchísimo; es dulce, paciente y realmente entiendo por qué tanta gente termina enamorada de él. Sin embargo voy a decir una unpopular opinion: YO AMABA A JAKE CON TODA MI ALMA.
Cada vez que aparecía en escena, solo quería protegerlo. Era infinitamente más adorable de lo que Ellis merecía y me dio mucha pena cómo terminó todo para él. Honestamente, creo que ni Cooper ni Jake merecían acabar con alguien que durante casi toda la novela solo pensó en sí misma. Para mí, ellos eran demasiado para Ellis.
Otra cosa que me pasó es que, cuando leo un romance lleno de clichés, necesito al menos que me caiga bien la protagonista para disfrutar el viaje. No me importa si la historia es predecible, si sé perfectamente cómo terminará o si sigue todas las fórmulas del género. Si los personajes me caen bien, probablemente igual voy a pasarlo bien. Por desgracia, aquí nunca ocurrió. Ellis me sacaba tanto de quicio que terminé leyendo por los personajes secundarios y por el ambiente, no por ella.
En cuanto al ambiente, creo que es lo que realmente salva la novela. Bramble Falls es un pueblo muy acogedor y las escenas del festival de otoño, las manzanas, las calabazas, las cafeterías y toda esa estética otoñal están muy bien logradas. Si buscan una novela con vibes de otoño, probablemente aquí las van a encontrar sin problema. También, es una lectura rápida y se lee prácticamente sola.
Sin embargo, para mí eso no fue suficiente. Cuando el personaje principal me genera tanto rechazo, me cuesta disfrutar el resto. Además, sentí que el desarrollo de Ellis nunca alcanzó el nivel que necesitaba. Esperé durante toda la novela ese momento en que dijera "ahora sí entendió", pero nunca llegó. Sí cambia algunas cosas al final, pero para mí fue demasiado poco y demasiado tarde.
Sé que estoy siendo muy dura con este libro, pero simplemente no era la experiencia que estaba buscando. Yo quería una lectura ligera para relajarme, enamorarme del pueblo y terminar con una sonrisa. En cambio, pasé gran parte del libro frustrándome con las decisiones de la protagonista y sintiendo pena por Jake.
Además, compré la edición especial con los cantos pintados, así que siento que tengo derecho a estar enojada por la plata que perdí.
Finalmente, puedo decir que 𝙐𝙣 𝙤𝙩𝙤ñ𝙤 𝙚𝙣 𝘽𝙧𝙖𝙢𝙗𝙡𝙚 𝙁𝙖𝙡𝙡𝙨 no es un libro objetivamente malo. Estoy segura de que si conectan con Ellis o disfrutan mucho el romance juvenil, probablemente lo pasen bastante mejor que yo. Sin embargo, en mi caso, la protagonista arruinó por completo la experiencia y no hubo festival de otoño, hojas naranjas ni cafeterías bonitas capaces de compensarlo.