Multasuu on kiehtova sekoitus fantasiaa, nuoren tytön kasvutarinaa ja rikosromaania. Se on tarina tytöstä, jolla on ainutlaatuinen kyky: syömällä maata hän voi nähdä kuolleiden ja kadonneiden ihmisten kohtalot. Naapurustossa, jossa köyhyys, väkivalta ja kuolema ovat osa arkea, lahja tuo kuitenkin mukanaan musertavaa vastuuta. Multasuu kamppailee löytääkseen oman paikkansa maailmassa samalla kun yrittää auttaa ympärillään olevia ja selvittää kadonneiden kohtaloita.
Argentiinalaisen Dolores Reyesin esikoisromaani on saanut paljon kiitosta kriitikoilta ja lukijoilta ympäri maailmaa. Muun muassa New York Times ja El País nimesivät sen vuonna 2019 yhdeksi vuoden parhaista latinalaisamerikkalaisista romaaneista. Teos on käännetty yli 15 kielelle, ja Amazon Prime Video kuvaa parhaillaan romaaniin perustuvaa televisiosarjaa. Anna-Leea Häklin suomennos Multasuu tuo nyt teoksen suomalaisten lukijoiden ulottuville.
Dolores Reyes nació en 1978 en Buenos Aires, donde estudió literatura clásica. Es profesora, conocida por su activismo feminista y madre de siete hijos.
Cometierra es su primera novela, que de inmediato se convirtió en un caso editorial y político en Argentina, para luego repuntar también en España. Está dedicado a la memoria de Melina Romero y Araceli Ramos, adolescentes víctimas de feminicidio, cuyos restos reposan en un cementerio cercano a la escuela de Pablo Podestá, en el área metropolitana de Buenos Aires donde trabaja la autora.
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Dolores Reyes was born in 1978 in Buenos Aires, where she studied classical literature. She is a teacher, known for her feminist activism, and a mother of seven children.
Eartheater is her first novel, which immediately became an editorial and political case in Argentina, then also rebounded in Spain. It is dedicated to the memory of Melina Romero and Araceli Ramos, adolescent victims of femicide, whose remains rest in a cemetery near the school of Pablo Podestá, in the metropolitan area of Buenos Aires where the author works.
Quería que me gustara más este libro, provincia, la birra y los pibes y todo eso, además, el tema de la violencia hacia las mujeres se necesita reflexionar mucho en la ficción y en la no ficción también. Pero no me gusta como está escrito, y no pude pasar de eso. De hecho hasta me parece que está escrito justo para hablar sobre la violencia de la forma en que lo hace, como si hubiera tenido la idea, pero no me parece que está bien logrado. Tiene huecos en la narración, y sentí que no estaba en manos de una narradora confiable.
No he parado de llorar. Creo que es lo más tremendo que he leído y leeré este 2019. Un libro sobre las mujeres desaparecidas en Argentina, que es también un poema largo y una suerte de conjuro. Por favor, leedlo.
This remarkable novel gives voice to a character unlike any I've ever met before. The young woman at the center of the story is unnamed and impoverished, and she has a terrible skill thrust on her: After her mother dies violently, this young woman develops a compulsion to eat earth, and the ingested earth gives her a true vision of how her mother died. Soon everyone has heard about and believes in her eerie skill. As she's living in an Argentinian slum where loved ones regularly disappear, and where violence toward women is an everyday fact, she is inundated with petitions for help. How she navigates a world where she is both shunned and respected is an extraordinary reading journey. The first-person voice of the protagonist is what makes the story so compelling: uncomplaining, clear-sighted, compassionate.
Hay algo ajeno a la verdad en las dos estrellas y es que no llegue al final y puedo explicar por qué. Primero porque hay que poner tiempo en otras cosas y segundo porque jamás lo compré, lo iba leyendo parada en una librería mientras esperaba, en la zona de Caballito, que se hiciera la hora para ir al cine. Eso debe ser dicho.
Ahora bien. Hay una confusión en la literatura argentina entre escribir simple (Hornby escribe simple, digamos) y carecer de recursos para escribir. Algunos, otros escritores en general, llevan esa confusión adrede y otros, nuevas camadas de lectores, intuyo no la notan del todo. Lo primero no tiene solución, tampoco es relevante que la tenga, lo segundo se acomoda con el tiempo, que es lo que necesita la literatura para que el lector florezca.
Dicho esto lo que acá tenemos es un borrador con un estilo que ya es ley, el estilo: salí de un taller literario. Todos más o menos presentan los mismos síntomas, huecos narrativos, exceso de comas producto de poca amabilidad para unir el relato, nula complejidad sobre las razones de las acciones de los personaje, ausencia de ambiguedad y ese patchwork, por darle un nombre, que une páginas que gritan "somos una entrega semanal". Eso, contra lo que se cree, no es escribir.
La biografía sobre la autora nos avisa que es de izquierda, cuál? por curiosidad pregunto, y feminista. Y? Relamente...Y? A menos que seas China Mieville no veo la relevancia. Voy a leer un libro o un panfleto político o de agitación. No tengo problema alguno con leer lo segundo, de hecho lo hago, pero cuando voy a leer literatura lo que busco es precisamente leer literatura y no encontrarme con editores advenedizos que tocan los resortes de los temas "del momento". Lo último que quiere un lector es ser subestimado y lo primero que pide, y no le vienen dando, es un desafío.
Luego... dos cosas. O yo ya estoy muy grande o la gente tuvo un lavado de memoria masivo. Aparentemente nadie recuerda una novelita que supo ser crucial para la literatura latinoamericana y un pequeño período llamado boom y dentro de ese boom alguien puso mucho en trabajar un librito en donde una mujer se tira contra las paredes a comer cal y la tierra, en todas sus formas, es motivo de tesis doctorales y ensayos al día de hoy. Cien años de soledad se llama y se las recomiendo. Y cerrando, si en el 2020 la provocación es comparar chupar pija con chupar helado las cosas están realmente difíciles.
Mmmm, me gustó y no me gustó, ¿es válido eso? Me gustó el tono, me encantan las novelas del conurbano y me gustó mucho el concepto. Pero no me gustó la historia, no me gustó la liviandad y no me gustó que no me provocó nada. Y no puedo creer eso. Toca temas terribles con una voz bellísima, y me resultó absolutamente indiferente todo el tiempo. Me duele el alma, le había puesto todas las fichas.
Una novela muy cálida, con un lunfardo barrial, sincero, crudo. Una forma interesante de tratar algo tan trágico como los femicidios. Una novela que constantemente toca lo policial, el drama y un toque de fantasía. Los invito a conocer a esta medium de tierra, una mujer que al comer tierra puede ver el paradero exacto de cualquier persona, viva o muerta. Es sencillamente apasionante.
Un barrio marginal, un clima de violencia, una madre muerta y una adolescente que cuando come tierra puede ver a los fallecidos o desaparecidos que caminaron por ella.
Dolores Reyes hace su debut literario con una novela dura, corta en extensión pero cargada de desesperación, de angustia, de pérdida. Un retrato de la vida en los sectores más pobres de la sociedad, de la juventud, el miedo, la tragedia que se enreda en la cotidianidad.
Una de las virtudes fundamentales de la historia es su ambientación, clara, verosímil, casi tangible. El realismo mágico tan hábilmente trazado que es imposible cuestionarlo, no cuando a su alrededor se irgue tanta auténtica pena, tanta irrefrenable e injustificada violencia.
Vale la pena leerlo, vale la pena dejarse perseguir por su eco porque lo que Reyes tiene que decir, su historia de muerte, de ausentes, demanda ser escuchada. No hay vulgaridad alguna en su relato, mucho menos un carácter corrupto.
Repudio fuertemente cualquier intento de censura hacia esta novela de parte de un sector político que claramente no lee y que no entiende nada de lo que consume.
Cometierra no es una historia amable. No es una obra resumible con la etiqueta de realismo fantástico a pesar del argumento y los elementos que la integran. Es denuncia, dolor y sensibilidad. Es protesta y también una llamada a la resistencia y la esperanza.
Cuando una niña se derrumba sobre la tumba de su madre y fruto de la desesperación se lleva a la boca la tierra que cubre el ataúd, consigue ver al asesino: su propio padre. Poco tiempo después, su tía, superada por las circunstancias y desentendida de cualquier afecto hacia ella y su hermano Walter les abandona dejándoles solos en el mundo. A partir de ese momento deben sobrevivir por sus propios medios; él encuentra trabajo en un taller y ella, poco a poco, comienza a utilizar su don para ayudar a quien se lo pide. Sin embargo, a pesar de su excepcionalidad, no es importante. Es invisible para todos los que no la necesitan y de esa forma casi deja de existir si no es para desempeñar su talento olvidándose incluso de su nombre. Todos la llaman “Cometierra”.
La autora, con una narración en primera persona cargada de localismos y expresiones acordes a una joven de la clase social más desfavorecida, nos traslada a una pequeña localidad de la Argentina más empobrecida donde la violencia, las muertes y las desapariciones están a la orden del día y donde la policía, inmersa en un bucle de inoperancia y racismo, es el ejemplo más palpable del fallo y la desprotección del sistema.
Buscando constantemente calor humano, con su maestra de infancia fallecida que le habla en sueños como única amiga y a veces repudiada por su don, ayuda a quien se lo pide (normalmente otras mujeres), arriesgando su vida y sacrificando su bienestar. Comer tierra es un proceso doloroso, desagradable en sí mismo que le induce visiones duras en las que empatiza con las víctimas sintiéndose afectada. Y a pesar de su altruismo y su buen corazón pronto confirma que la soledad, el abandono y la negación de ayuda por parte de los demás será una constante en su vida. Pero superando las decepciones seguirá intentando abrirse a la vida, descubrirá el amor y vivirá el sexo de una forma instintiva y pasional, extensión de sus sentimientos, hasta que tenga que decidir si continuar o no por un camino que anula su propia identidad.
Esta maravillosa novela que descubrí en El Blog Aurisecular es un canto a la mujer, aún hoy en día maltratada, desprotegida e invisible en muchas partes del mundo. La mujer como ser que generalmente antepone a los demás frente a sí misma evitando alterar el orden establecido. Pero también es un llamamiento a romper esas cadenas y elegir un camino propio.
“The Eartheater” has received much press and hoopla which for me is good and bad. First the good, without the press, I would not have read it. Also, I would have abandoned it, as I wondered what I was not seeing that garnered all the hoopla. The bad, well, I expected more. I had high expectations and I was a tiny bit disappointed.
The story takes place in Argentina, in the barrio. The unnamed narrator is young at the beginning of the story, living in poverty. Her mother was killed, allegedly by her father. Her aunt is raising her and her brother Walter. The narrator eats dirt and has a vision of her missing teacher’s death. The aunt is embarrassed and leaves the two to raise themselves.
Author, Deloris Reyes, is an Argentinian author and feminist. This novel explores that country’s neglect of protecting women and also the poverty in the slums (barrios). Reyes showcases the violence against women, and the little that authorities do to stop the violence.
The novel sort of leaps from that first dirt eating to later when the narrator has a reputation in the barrio to be able to “see” what happened to missing people, mostly women, if she eats the earth that the person has walked on. The narrator has dropped out of school and lives with her brother Walter who brings in friends and plays computer games. Suddenly she’s old enough to go to bars. It could be something that happened in translation from Spanish to English. At any rate, the narrator is asked by a police officer to help him find a missing woman. Others leave bottles of dirt in her yard with notes, asking for help.
After reading this, I looked up other reviews, and one reviewer stated that eating the earth is a metaphor for staying grounded. The same reviewer felt that the slippery time frame was to show that children of poverty and violence find it necessary to grow up very fast.
It’s a dark story and a sad story. It has opened my eyes up to some of the problems in Argentina, which alone is one of the reasons to read: to learn.
I listened to the audible production, narrated by Frankie Corzo. Julia Sanches is the translator. The translator has a note at the end of the novel. She explains some of her translation choices, as the English language has no feminine and masculine words that occur in Latin languages. Also she informs us that femicide remains widespread in Latin America. In addition, women authors continue to be overlooked on a national scale. Ms. Corzo’s narration was great.
La neta es que aunque el concepto es bueno, la narrativa me desconectó de la lectura en muchas ocasiones.
Los feminicidios, desapariciones y la incertidumbre que viven día a día muchos en LATAM porque no saben si sus parientes siguen vivos, está bien reflejada.
Mi tema es que al tratar de volver dinámica la lectura, con sus capítulos cortos, muchas veces se desviaba de la trama principal. Así que aún con sus 177 páginas, me tomó bastante leerlo.
El último acto me parece que decayó bastante y su final no tuvo el impacto que esperaba.
Eso sí, me gustó la pluma de la autora. Y aunque por ahora no estoy tan motivado a leer su siguiente novela “Miseria”, no me cierro a hacerlo en el futuro.
El "contenido sexual" del libro, por el cual el actual gobierno puso el foco y que por esa razón no quiere que se distribuya en colegios, no es más que 3 o 4 páginas dentro de las 176 que tiene en total.
En cambio, la novela aborda otros temas que sí son más importantes y se deberían considerar: -Femicidios -La Justicia haciendo nada (como casi siempre) -Realidades del Conurbano Bonaerense -Realidades de la gente de escasos recursos
Y yo creo que al gobierno sí le debería interesar más esos temas, pero no pasa así. ¿Sabes por qué? Porque solo le interesa la gente de altos recursos, leer algo en el que no se sientan parte de la mugre. Quieren ciencia ficción donde la realidad es otra, donde está todo bien, donde sobre todo se pueda generar guita. Pero no es el caso.
Esto es Argentina. Y no hay que hacerle oídos sordos a este tipo de historias, porque son las que nos hace reflexionar.
Pero saben qué? Sucede que cuando quieren censurar algo, cómicamente consiguen lo contrario. Así que, sería ideal que el gobierno continúe intentando prohibir o señalar otros libros, como están haciendo con Cometierra, ya que de esta manera se convierten en bestsellers y, de paso, se apoya como corresponde a las librerías independientes 👍🏻😉
Le tenía muchas expectativas a este libro por todo lo que había leído en las redes sociales y por el hecho de que transmitía un mensaje ligado a la violencia de género. Mi problema es que ese mensaje, a mí por lo menos, nunca me llegó. Sí habla a veces del tema con ciertos casos, pero la idea se va perdiendo a lo largo de la historia y ya para el final es inexistente. No me gustó cómo estaba escrito, súper confuso y nada era claro. Demasiados “hoyos” en la trama, nada es concluyente y muchos personajes hasta parecen irrelevantes. Era una muy buena idea pero fue bien llevada a cabo.
I thought going in this was going to be a sort of cultural tourism thing with an eating disorder, and... I was so wrong! It's a loving, angry, sad, proud look at a culture and a reality that I think can speak to all of us.
CONTENT WARNING:
Things to love:
-Women who love men. There's a joke a comedian told where they knew sexuality wasn't a choice because why the hell would women choose to pursue men if anything else were an option. And this was all of that but without the laughs. The dual consciousness of loving certain men, of wanting to be intimate, of knowing they're safe or respectful or what have you *to you at least* and also knowing that others are just looking for the right moment to hurt you or someone else is exceptionally well captured here. It's messy and hurt and chilly and loving all at once.
-The magic. The Bruja traditions are woven in deftly, adding a layer of mysticism and feverishness to an already chaotic setting. You can see how this environment would work well with this sort of lore.
-No answers. So often books like this feel so personal and angry or preachy, which is totally valid but also sometimes breaks immersion. This book doesn't do any of the work for you. It just offers up facts and consequences and lets you do with them what you will, which feels very effective in this instance.
I'm trying to pin down what made it different from a book I "love" and I think it's a few things. The translator does a great translator's note that explained some of the choices, but it wasn't exactly "perfect" for my American reading style. That is minor though. Another minor thing is that it's a sideways sort of story with a sideways progression of events and it sometimes left me a bit out of joint. Not in a bad way, just it kept me wondering about meta elements which then meant some of my attention was not on the details. I'm also ambivalent about the ending which I think is in part another stroke of genius but also is vaguely unsatisfying.
In short, I think this is brilliant but maybe I didn't love the experience of reading it, if that makes sense. I hope it does, because it's what I've got! Go read it and be all spun about yourself!
The supernatural ability to eat earth and have visions of missing or dead people in a place rife with violence and despair is an overwhelming curse for one young woman. Super dark and painfully falls short of my sense of justice—my heart was devastated by all the loss and suffering. Compelling storytelling. In my humble opinion, I feel like this is a story about how some gifts are wasted on the youth—the unnamed protagonist squandered this ability to see missing/struggling women. She just didn’t want it. She wanted to dance and experiment sexually and hang out with her brother and his friends. You could tell by the way she spoke about her Aunt visiting her dreams…sad. Just a melancholy tale
While reading this book, it was hard to believe the author hadn't known everything I love about stories and created this just for me. This one checked all my boxes. Magical realism (check), feminism and violence against women (check), people at the fringe (check), introversion (check), murder investigations (check), showing women being resilient while still being realistically affected by trauma (check), Latin America - Buenos Aires specifically (check), the feeling of being adrift (check), a sense of disconnection from material possessions (check), fiction in translation (check). My expectations were high and this story exceeded them.
The ending was well balanced. Grey enough where the serious and complicated story isn't wrapped up in a nice bow. But tidy enough to make me feel satisfied. Also, what a beautiful cover.
For reasons I don't understand, even though the text was originally written in Spanish, the Spanish language version isn't available in the US yet. The translators note at the end mentioned the Spanish text being hyper local and I can't wait to dig into the original text itself and deepen my appreciation for the Spanish language.
Es un libro rápido de leer a pesar de los temas complicados y violentos que narra. Sin embargo, siento que la historia tiene muchos hilos sueltos, que se le notan costuras básicas de estructura y que podría haber resuelto y detallado más sobre la vida de Cometierra que es una personaje: INCREÍBLE. La idea en general es muy atrapante, que una adolescente coma tierra y con esto adivine en donde están muertos y desaparecidos es de verdad algo que no había leído antes o visto tratado de esta manera, sin embargo, no termina de convencerme cómo la historia se lleva a cabo y sobre todo que haya personajes aparecen de la nada y nunca les da seguimiento. Hubiera querido saber más. Espero que se le dé una revisión a la historia porque tiene mucho potencial.
Empezaba a ver que los que buscan a una persona tienen algo, una marca cerca de los ojos, de la boca, la mezcla de dolor, de bronca, de fuerza, de espera, hecha cuerpo. Algo roto, en donde vive el que no vuelve.”
Un tema duro que prometía convertirse en una lectura de las que generan un nudo en el estómago, difícil de digerir. Empieza muy bien, presentando el don de una jovencísima cometierra que, como en un trance, conecta con las desaparecidas, las olvidadas por el sistema, para intentar dar una respuesta a sus familias y aliviar el dolor de la incertidumbre. Sus visiones y sueños me resultaban interesantes pero hacía la mitad del libro la historia se pierde en banalidades que te sacan de la historia. Una buena idea muy poco aprovechada, esperaba otra cosa.
Historia dura, una mezcla de feminismo, santería y realismo mágico. Una chica es capaz de "ver" a las personas comiéndose la tierra con la que han estado en contacto. Por desgracia esto le trae más problemas que ventajas, ya que la mayor parte de las personas que "ve" son personas desaparecidas, cuyos familiares solicitan su ayuda para encontrarlas, la mayoría de ellas mujeres, secuestradas, violadas y asesinadas. El miedo a lo que acaba encontrando le hace cada vez mas difícil comer para "ver" y su única salida es huir y dejarlo todo atrás. Entre el lenguaje coloquial, los localismos (argentinos) y la triste realidad suburbial reflejada en el libro, la verdad es que no he disfrutado demasiado de la lectura. Eso si, original es.
It is not earth-shattering to hear that women—those who are poor, unlearned, and powerless—die horrifically, and are forgotten. But it should be. The earth should cry out for justice.
In Argentinean writer Delores Reyes debut novel, the earth does just that. The totally unique narrator is blessed, or more likely cursed, with a very special gift—by eating the earth, she connects with violated female bodies,
This Earth-Eater understands that the worst of all thing is not knowing. She is the daughter of a mother who died violently and fends for herself along with her barely older brother Walter. When a young and much-loved teacher goes missing, the Earth-Easter , she eats the earth in the schoolyard and a clear and horribly disturbing picture emerges as to how this teacher met her end.
Her reputation as a clairvoyant is cemented. As her fame grows, unconsoled relatives bring bottles of earth to her with the hopes that they can, if need be, finally say goodbye. Part magical realism, part suspense, and part coming-of-age, Delores Reyes’ novel presents an unflinching portrait of how we, as women, eat the experience of others along with passionate plea to never give into a helplessness in fighting against feminicide. A big thanks to HarperVia for enabling me to be an early reader in exchange for an honest review.
En su primera novela, Dolores rescata la memoria de quienes no la tiene: desaparecen y la policía no hace nada por hallarles. Una chica anónima, de la cual solo conocemos a su hermano y retazos de una historia trágica, tiene la habilidad de comer tierra y tener visiones que le permiten saber que ha sucedido quienes han pisado ese lugar. Es así como en su primera visión ve el femicidio de su profesora Ana, que seguirá apareciendo en sueños para guiarla y a veces, atormentarla. Vemos en sus páginas el rescate de un dolor y una esperanza de quienes buscan de manera agónica a sus desaparecidas y desaparecidos. En una novela extraña, porque tiene una magia con tragedias que se esconden entre líneas. Es una lectura muy rápida, pero de una crítica social ante un sistema que no busca y no realiza todo lo posible por encontrar a quienes desaparecen, sobre todo a mujeres pobres o chicas adolescentes que no dejan rastro y se asume de inmediato que han huido; donde el papel de esta protagonista será clave para esclarecerlo todo. Un gran debut literario.
(...) “Empezaba a ver que los que buscan a una persona tienen algo, una marca cerca de los ojos, de la boca, la mezcla de dolor, de bronca, de fuerza, de espera, hecha cuerpo. Algo roto, en donde vive el que no vuelve.” “Empecé a llorar mientras afuera comenzaba una tormenta. Mi hermano se sentó al lado mío. No me acordaba de cuándo había sido la última vez que habíamos visto llover, si era que alguna vez lo habíamos visto juntos. Miraba el cielo, después las gotas golpeando contra nuestra tierra. La lluvia parecía llevárselo todo.” “Yo lo escuchaba hablar y no podía contestarle nada. Me daba bronca que fuera su sangre lo que lo moviera a buscar y no la chica. Cualquier chica. Era un yuta, su trabajo era ese.” “El mundo debía ser más grande de lo que siempre había creído para que pudiera desaparecer tanta gente.” (...)
Me gustó. No lo leí como una novela, sino como un compendio de relatos de aventura; más bien, sí como novela, pero novela episódica. Vista como un todo, la estructura resulta extraña, pero en formato de postales se entiende mejor. La sensación de presente permanente funciona sobre todo en los misterios, pero en algunas partes se percibe apresurada, como que la respiración no da chance a que disfrutemos la escena que sigue y sigue y sigue. Ah, y algunos saltos temporales atrás y adelante son fantásticos.
No me gustó cómo está escrito y la historia tampoco me convenció. En realidad, creo que ahí está el problema mayor de esta novela: que no tiene argumento. Más que un hilo narrativo más o menos claro, está compuesta de fragmentos, de cosas que pasan, que no tienen una conexión medianamente clara y que no ayudan a construir una historia de verdad. La estructura no ayuda y el estilo, para mí, tampoco.
🌎 RAW. VISCERAL. DEVASTATING. 💔 A young girl in the slums of Argentina discovers an unsettling power: by consuming earth, she gains visions of the missing and the dead. Haunted by grief and surrounded by a world of poverty, violence, and femicide, she becomes an unwilling conduit for the unspeakable truths buried beneath her feet. Through the protagonists harrowing journey, Reyes weaves a tale of resilience and raw emotion, exposing the dark realities of those forgotten by society. This hauntingly poetic debut merges magical realism with searing social commentary, inviting readers to uncover the unsettling truths buried just beneath the surface.
This was a much harder read than I expected. The book explores themes that led me to research and confront truths I hadn’t fully been exposed to before. It left me profoundly sad, horrified, and heartbroken. While I’ll unpack my thoughts on the story itself, I want to start by saying this is an important read—not just for understanding what is happening in Argentina, but because it reflects universal truths about violence and trauma. It solidifies the painful reality that for many women facing systemic violence and abuse, survival often comes down to saving ourselves in a world ruled by the destructive forces of man’s violence.
This book is deeply rooted in Argentina’s socio-cultural landscape, addressing pervasive issues such as femicide, poverty, and systemic violence. The story takes place in a marginalized Buenos Aires barrio, mirroring the harsh realities faced by many Argentinians. To truly grasp the depth of the story, I found it important to learn more about Argentina’s current struggles:
Femicide in Argentina Femicide remains a critical issue, with 272 cases reported in 2023 and 255 in 2024—equating to one woman murdered every 35 hours. This crisis of gender-based violence underscores an urgent need for systemic change and has inspired movements like "Ni Una Menos" (“Not One Less”), a grassroots feminist campaign that began in Argentina in 2015. This movement rallies communities to demand justice, accountability, and comprehensive measures to protect women. Its impact has been far-reaching, sparking similar initiatives across Latin America.
Poverty and Economic Challenges Argentina has faced severe economic instability in recent years, with poverty peaking at 57.4% in early 2024 before declining to 36.8% by year’s end. While reforms eased some of the economic strain, austerity measures and unemployment have deepened the struggles of marginalized communities, compounding the cycles of violence and despair.
These systemic issues, steeped in inequality and instability, serve as the backdrop to Eartheater. Reyes brings attention to the often-overlooked stories of victims and survivors living amongst this chaos, emphasizing the lingering pain and trauma experienced by those left behind. The protagonist’s compulsion to eat earth becomes a visceral metaphor for the desperate need to connect with the disappeared, underscoring humanity’s unrelenting search for closure and understanding. Alternatively, it can be seen as a desperate attempt to remain grounded in such a harrowing reality.
The story follows an unnamed protagonist, beginning as a schoolgirl grappling with the devastating loss of her mother and the terrifying discovery of her ability to uncover the fates of the missing. As she grows into her teenage years, the weight of her gift becomes a crushing burden, compounded by the unrelenting expectations of a community desperate for answers. Her ability isolates her, pulling her into a world where she is both revered and exploited, a young girl carrying an unimaginable load.
Her older brother, Walter, is her closest and most reliable support. Their relationship is raw and intricate—a delicate mix of love, tension, and survival in an environment that offers little else. Walter’s presence anchors her, yet her interactions with others—fraught, tender, and desperate—further complicate her sense of self. These relationships reflect the impact of grief and unspoken need in a community shaped by loss and poverty.
The protagonist’s journey isn’t one of resolution but of endurance. She carries the heavy grief of her gift and the silent weight of a life lived in service to others’ pain. Her resilience and vulnerability are haunting, and her story reveals what it means to bear too much, too young, in a world that offers no reprieve.
This book is a seamless fusion of literary fiction and magical realism. The supernatural element of the protagonist’s gift allows Reyes to explore profound and painful realities through a fantastical lens. The narrative is introspective and mysterious, unfolding episodically through vignettes that reveal new facets of the protagonist’s earth-eating ability and the lives it touches.
My version of this book is translated, but I have read that in the original text, Reyes’ prose is terse, blunt, and visceral, capturing the sensory world of the protagonist with remarkable clarity—from the texture and taste of the dirt to the fleeting caress of a lover’s touch. The translation by Julia Sanches retains this sharp, biting tone, immersing readers in the protagonist’s stark reality.
While the disjointed structure can be challenging, it feels reflective of the protagonist’s fractured life and the disorienting nature of magical realism. The narrative moves swiftly between events, balancing moments of despair with brief reflections that offer space to absorb the story’s emotional weight.
As Eartheater progresses, the story transitions from the broader societal lens of violence and femicide to a more intimate focus on a young girl’s fight for survival, as well as her exploration for self-identity separate from her abilities. While some critiques highlight the importance of maintaining the spotlight on femicide throughout, there’s another layer worth considering: the devastating personal toll of the expectations placed on someone so young. Her gift, which initially seems to offer answers to others, becomes an overwhelming burden. The narrative quietly reminds us of her youth and vulnerability, highlighting the immense pressure she endures. It’s a poignant reflection on resilience and the quiet devastation of carrying more than one should ever have to bear.
I don’t have many criticisms of this book, aside from its disjointed structure at times—though perhaps that reflects my personal struggle with following magical realism storylines. This novel evoked a profound range of emotions in me, from the haunting despair of loss to faint glimmers of hope and connection. The visions are depicted with stark clarity, pulling you into the pain and suffering of victims, yet balanced by moments of familial love and solidarity. It’s a portrayal of life in the face of adversity that resonates deeply, making the book relatable in ways I didn’t expect.
Eartheater is a powerful exploration of unspeakable loss, immense grief, extreme violence, and the unyielding human spirit. Its heavy content is paired with a blunt prose that invites readers to confront uncomfortable truths. I’m grateful for this book—for what I’ve learned, for what I now understand more deeply, and for how it has made me reflect on my own life as I process my traumas and love those around me through theirs.
arada latin amerikalılardan vasat bir şeyler okumak da iyi bari. kıskançlık ve haset duygularıma iyi geliyor 😏 açıkçası kadın cinayetlerine üzerine yazılmış öyle şeyler okudum ki latin amerika edebiyatından, 2666’nın o yüzlerce sayfalık bölümü, bu kitabın sonunda adı geçen “ölü kızlar”, schweblin öyküleri filan derken dolores reyes’in bu ilk romanı iyi niyetli ama acemi kalmış tabii. belki diğerlerini okumasam daha ilginç bulabilirdim. biraz bizim romanlara benzettim çünkü normalde latin amerikalılarda olmayan bir biçimde kör gözüm parmağına’lık var romanda. her şeyi açıklayan ben anlatıcı seçimi bile bunu yansıtıyor. ama bir ilk roman elbette, ayrıca kadının 7 çocuğu varmış. bir şey yazacak zaman bile bulması mucize bence. toprakyiyen lakabıyla anılan anlatıcının annesinin ölümüyle başlıyor roman. ölünün evinin toprağını yiyerek kimin öldürdüğünü görebilmek gibi garip bir yeteneği olduğunu o zaman keşfediyor anlatıcı. annesinin mezarına kapanmış ağlaya ağlaya ağzına toprak doldururken… konu son derece iç acıtıcı ve gerçek. kaybolan, tecavüz edilen, öldürülen çocuklar ve kadınlar. hem kadın cinayetleri ve şiddeti hem de hor görülen itilip kakılan çocuklar söz konusu. tabii anlatıcının bu yeteneği bir süre sonra falcı olarak tanınmasına ve pek çok kayıp ya da cinayet vakasını çözmesine yol açıyor. peş peşe gelen bu araştırmalar anlatıcıyı yoruyor ve yıpratıyor. ama bunlar olup biterken biz ne tam olarak kaybolan ve sonra ortaya çıkan babayı, ne abi walter’ı, ne habire rüyalara giren ve ne istediğini tam çözemediğimiz kendisi de cinayet kurbanı öğretmeni ve yasaklarını anlayabiliyoruz. bence toprak yeme ve ölü bulma ritüeli karakterlere baskın gelmiş, olayların arasında kişiler kaybolmuş. oysa çok iyi bildiğimiz polis önyargısıyla yaklaşmaya korktuğu ezequiel ve anlatıcı arasında gelişen aşk ve seks ilişkisi mesela nefis anlatılıyor en başta. aralarındaki elektrik, kokular ve ilk sevişme… oysa bu hikaye de romanın aceleye gelmiş gibi görünen sonuyla pat diye bitiyor. yine de dediğim gibi dolores reyes dert edindiği şeyi oldukça yaratıcı bir fikirle birleştirmiş, fena olmayan bir ilk roman yazmış. hem de 7 çocuğu varken :) çeviri çok iyi, elli-belli gibi söz oyunlarına kadar ustalıkla yansıtılmış yazarın dili. saliha nilüfer’in eline sağlık